"Profecía de la palabra del Señor a Israel por medio de Malají."
Versículo 1: Profecía de
la palabra del Señor a Israel por medio de Malají.
El término hebreo: Malají, significa “Mi mensajero”.
Tal como mencionamos anteriormente en la introducción existen dos opiniones con respecto al nombre de nuestro profeta, hay quienes sostienen que este era su nombre, es decir que Malají, es un nombre propio, esta opinión es sostenida por los más prestigiosos
comentaristas, como Rambam, Abraham Ibn Ezra, Radak y Abarbanel.
Otros sostienen que, en realidad, cuando el texto dice: Malají, “Mi mensajero”, se refiere solo a un adjetivo, así fue cómo Dios lo denominó, tal como dice en Jagai 1:13: Entonces Jagai, ángel del Señor; y que se trataba de
un nuevo profeta, sino que era uno de los personajes predominantes de aquella época, así algunos sostienen que se trata de Ezra, otros dicen que es Mordejai, y otros dicen que se trata de Jagai.
No obstante, la gran mayoría sostiene que se trata de otro profeta aparte de todos los anteriores y que tal como se ve en sus profecías, vivió unos cuantos años después que cualquiera de los personajes con los cuales se lo quiso igualar, pues como se
ve de sus profecías, el Templo de Jerusalem ya está reconstruido y en plenas funciones.
Malají 1
Versículo 2
"Yo os he amado dice el Señor. Pero vosotros decís: ¿En qué nos has amado? ¿No era Esav hermano de Yaacob? declara el Señor. Sin embargo, Yo amé a Yaacob,"
Versículo 2: Yo os he amado
dice el Señor. Pero vosotros decís: ¿En qué nos has amado? ¿No era Esav hermano
de Yaacob? declara el Señor. Sin embargo, Yo amé a Yaacob,
Yo os he amado dice el
Señor Abarbanel sostiene, que la intención de esta expresión por parte de Dios, es explicarle al pueblo que a pesar de que fueron exiliados y castigados por Dios, Él siempre los ha amado y no los ha despreciado, como dice en Debarim 8:5 Pues el
Señor, tu Dios, te estaba disciplinando tal como un hombre disciplina a su
hijo. No obstante, el pueblo no siempre lo entendió así, y por eso cuestiona el amor de Dios por su pueblo, tal como dijeron la generación del desierto Debarim 1:27: Porque nos odia el
Eterno, nos sacó de la tierra de Egipto, para entregarnos en manos de los Emorim,
para que nos exterminen.
Es por eso que Dios les explica que no es como ellos piensan, sino que en realidad Él los ama, y así fue desde el comienzo de los tiempos, pues Dios amó a Abraham, tal como está escrito en Ieshaiahu 41:8: Abraham, Mi amado y al ser Israel
los hijos de Abraham, entonces también son amados por Dios, pues ellos van en su camino, como dice en Bereshit 18:19 Pues Yo sé que encomendará a sus hijos y a su casa después de él, para
que guarden el camino de Dios de justicia y equidad, para que Dios haga venir
sobre Abraham lo que le había prometido. O como dice en Debarim 4:37 A
causa de que Dios amó a tus patriarcas, escogió a sus descendientes después de
ellos.
Rashí explica, que el amor de Dios a Israel se puede comprobar, pues, de todos los descendientes que tuvieron los patriarcas, solamente a ellos les entregó la tierra que les prometió a sus padres.
Daat Mikra, sostiene, que no debe entenderse necesariamente que el pueblo hizo esa pregunta literalmente, sino que es la forma estilística del profeta de hablar, como si el pueblo preguntase, y entonces especifica más el tema.
El amor eterno de Dios a Su pueblo está demostrado en el pacto que hizo con ellos mientras que con Esav y los demás pueblos no hizo nunca un pacto, a pesar que también ellos eran los descendientes de Abraham y de Itzjak.
Cuando Dios le anuncia a Moshé que Él rescatará al pueblo de Israel de la esclavitud también le dice: Y los tomaré a ustedes como Mi pueblo, y Yo seré para
ustedes “Elokim” (Shemot 6:7). Cuando dice: Yo seré para
ustedes “Elokim, no debe entenderse como normalmente se interpreta: que va a ser nuestro “Dios” en términos teológicos. Como demostraremos más adelante, el término "Elokim" en este contexto significa: Autoridad suprema, Legislador,
como dice en Salmos: Yo dije que
ustedes son Elokim, pero pereceréis como cualquier otro y allí es claro que se está refiriendo a los jueces. La Torá utiliza mucha vez la palabra “Elokim” para referirse a jueces, o al tribunal suprema (Bet hadin hagadol). La máxima autoridad judicial.
El pueblo de Israel se transformará en el elegido de Dios, al aceptar regirse por la Ley Divina. Así, el privilegio de ser el pueblo elegido no implica más derechos. Significa principalmente la obligación de vivir de acuerdo a las leyes y preceptos que
Dios, “nuestro Legislador” establece.
Por lo tanto, ¿Cómo se estableció esta relación de que Dios nos amó? En otras palabras: ¿Cuándo y cómo se transformó Dios en nuestro Elokim? La respuesta a esta pregunta es que fue a través de un pacto, en hebreo
berit, que fue celebrado en el Monte Sinaí, 49 días después de que los judíos salieron de Egipto. En este pacto Dios consagró al pueblo de Israel como Su pueblo y se compromete a cuidarlo como Su más
preciada posesión (am
segulá), garantizando su existencia. El pueblo judío, por su parte, se compromete a obedecer a Dios, y acepta los mandamientos de Dios. Los términos de este pacto incluyen 613 preceptos, que el pueblo judío adopta, de ahí en adelante,
como su Constitución Nacional.
Yo amé a Yaacob En la Tora se ve claramente como Dios escoge entre la descendencia de los patriarcas a Yaacob. A Abraham le dice en Bereshit 21:12 Pues por medio de Itzjak
continuará tu descendencia. Luego entre los hijos de Itzjak, elige a Yaacob, como dice en Bereshit 28:13 Yo soy el Eterno, Dios de Abraham, tu
padre, Dios de Itzjak la tierra en donde estas acostado, a ti te la daré y a tu
descendencia.
Malají 1
Versículo 3
"y aborrecí a Esav, e hice de sus montes desolación, y di su heredad a los chacales del desierto."
Versículo 3: y aborrecí a
Esav, e hice de sus montes desolación, y di su heredad a los chacales del
desierto.
Daat Mikra, sostiene que la prueba de que Dios no amó a Esav es que hizo de su tierra una desolación.
Es preciso aclarar que el motivo por el cual Dios no amó a Esav y a su descendencia, es porque ellos no se encaminaron en la senda de Dios, sino que, por el contrario, Esav prefirió una vida mundana, como dice en Bereshit capítulo 25 versículos 27 y 32:
Fue Esav hombre de campo, diestro en la
caza… He aquí que yo a diario me
enfrento al peligro de muerte, ¿Para qué quiero la primogenitura? apegándose a mujeres paganas que eran malas a los ojos de Dios y de los patriarcas, tal como dice en Bereshit capítulo 26 versículos 34 y 35: Y tenía Esav cuarenta años cuando tomó por
mujer a Ieudit hija de Beeri el Jití y a Bosmat hija de Elon el Jití. Y fueron
motivo de angustia para Itzjak y Rivka. Mas aun, luego Rivka se queja a Itzjak en Bereshit 27:46 Y le dijo Rivka a Itzjak: Mi vida está amargada a
causa de las hijas de Jet (que Esav tomó por esposas) … ya no quiero seguir
viviendo.
También los descendientes de Esav continuaron en ese camino como vemos de Amalek, su nieto, hijo de su primogénito Elifaz, que fue un pueblo salvaje y cruel, que no tuvo escrúpulos en atacar al pueblo de Israel cuando salió de Egipto, estando completamente
indefenso, cansado y sediento. nada le había hecho Israel a Amalek ni siquiera constituía una amenaza para ellos, no obstante, Amalek salió a atacarlos por la espalda, matando a los débiles y ancianos, hasta el punto de declarar Dios en Shemot 17:16
Guerra eterna del Señor contra Amalek, de generación en generación.
No obstante, si ellos vuelven de su mal camino, son aceptados y amados por Dios, como lo fue el profeta Ovadiá, que acorde a la opinión de los sabios era descendiente de Edom (Esav) o como lo fue el famoso sabio judío Onquelos, que era descendiente del
emperador romano y que se convirtió al judaísmo.
e hice de sus montes
desolación, y di su heredad a los chacales del desierto La tierra de Edom estaba al sudeste de la tierra de Israel, en el monte Seir, tal como dice en la Tora en Bereshit capítulo 36 versículos 6 al 9: Y tomó Esav a sus
mujeres, a sus hijos y a sus hijas y al resto de su gente, sus ganados y todos
los bienes que había adquirido en la tierra de Cnaan y se fue a una tierra
distante de la de su hermano Yaacob; pues ambos tenían abundantes bienes y no
podían vivir juntos en la misma tierra, pues no daba abasto la tierra para
tanto ganado. Y se asentó Esav en la tierra de Seir.
O como dice en Debarim 2:4 y 5 Pasad por
la frontera de vuestros hermanos los hijos de Esav, que moran en Seir pero
tened mucho cuidado, no peleéis contra ellos, porque no os daré su tierra, ni
siquiera el ancho de un pie, porque he dado el monte Seir a Esav por heredad.
Daat Mikra, sostiene, que aparentemente, en un tiempo cercano a la destrucción de Jerusalem, también fue saqueado y destruido el territorio de Edom, que es Esav, como dice en Bereshit 25:30 Y
le dijo Esav a Yaacob: aliméntame con eso rojo, esa comida roja, pues estoy
hambriento, por eso fue llamado Edom (rojo) Probablemente, haya sido desolada por el mismo Nabujadnetzar que destruyó Jerusalem. Y quedó desde entonces desbastada, siendo guarida para los chacales del desierto.
Malají 1
Versículo 4
"Aunque Edom dice: Hemos sido destruidos, pero volveremos y edificaremos las ruinas, el Señor de los Ejércitos dice así: Ellos edificarán, pero Yo destruiré. Y los llamarán frontera del impío y pueblo contra quien el Señor está indignado para siempre."
Versículo 4: Aunque Edom
dice: Hemos sido destruidos, pero volveremos y edificaremos las ruinas, el
Señor de los Ejércitos dice así: Ellos edificarán, pero Yo destruiré. Y los
llamarán frontera del impío y pueblo contra quien el Señor está indignado para
siempre.
A pesar que los hijos de Edom quieran reedificar sus ciudades en ruinas, Dios no estará con ellos y no permitirá que sus ciudades permanezcan en pie y esto demostrará a todo el mundo, que ellos fueron despreciados por Dios.
El comentarista Radak, dice que todo esto, es a causa de que Edom, se alegró con la caída de sus hermanos, el pueblo de Israel, es por eso que Dios los desprecia, pues la Tora había prescrito a Israel no odiar al pueblo de Edom, pues hermano tuyo es.
Vemos claramente que Dios pretendía una relación de fraternidad entre los pueblos, pero en cambio ellos se comportaron para con Israel en forma muy despreciable. Tal como fue relatado en el libro de Obadiá 1:10 Porque te cubrirá la vergüenza por la
violencia con que obraste con tu hermano Yaacob, por eso serás truncado para
siempre. En el día que te pusiste frente a él, el día en que los extraños se
llevaron los despojos y entraron por los portones y echaron suerte por
Jerusalem, tú también eras uno de ellos… Estas y cosas aun peores, fueron relatadas en el libro de Obadiá, acerca del pésimo comportamiento de Edom con respecto a Israel y con los hombres de Yehudá que huían de sus enemigos, hacia el territorio de
Edom, y éstos los entregaban en manos de sus enemigos.
El límite del territorio de Israel que lindaba con Edom, se llamará frontera del impío, es decir, ni siquiera su nombre conservarán, sino que serán completamente borrados.
Señor de los Ejércitos A lo largo de todo el libro de Malají, tal como en Jagai, se refiere a Dios con este Nombre. La primera vez que es utilizado es en el libro de Shemuel, más específicamente con Jana, que es desde donde comienza el reino
de Israel y con él el Templo de Jerusalem. Vemos que de alguna manera este Nombre de Dios, tiene que ver con el pueblo de Israel, como nación, como un reino establecido en su tierra y con el Templo de Dios como corona.
Otro motivo, es que los judíos habían estado en el exilio durante tanto tiempo, y se habían asimilado a las demás culturas paganas que creían en distintas deidades para cada fuerza natural o de los astros, es por eso que el profeta Malají resalta continuamente
que habla en nombre del Dios de todas las fuerzas celestiales y naturales.
Malají 1
Versículo 5
"Vuestros ojos lo verán, y vosotros diréis: Sea engrandecido el Señor sobre la frontera de Israel."
Versículo 5: Vuestros ojos
lo verán, y vosotros diréis: Sea engrandecido el Señor sobre la frontera de
Israel.
Daat Mikra, sostiene que lo que verán Israel con sus ojos, es la caída de Edom y su ruina, y entonces entonarán una alabanza a Dios, pues a diferencia de Edom, su territorio no se destruirá, sino que se expandirá.
Con todo esto, les quedará claro que, en contraste con de los demás pueblos, Dios ama al pueblo de Israel y a los demás no.
Malají 1
Versículo 6
"El hijo honra a su padre, y el siervo a su amo. Pues si Yo soy padre, ¿dónde está mi honor? Y si Yo soy amo, ¿dónde está mi temor? dice el Señor de los Ejércitos; a vosotros sacerdotes que menospreciáis Mi Nombre. Pero vosotros decís: "¿En qué hemos menospreciado Tu Nombre?""
Versículo 6: El hijo honra a
su padre, y el siervo a su amo. Pues si Yo soy padre, ¿dónde está mi honor? Y
si Yo soy amo, ¿dónde está mi temor? dice el Señor de los Ejércitos; a vosotros
sacerdotes que menospreciáis Mi Nombre. Pero vosotros decís: "¿En qué
hemos menospreciado Tu Nombre?"
A partir de aquí, comienza la reprimenda a los Cohanim.
El profeta comienza argumentando algo que es claro para todo el mundo, los hijos naturalmente respetan a su padre, y los siervos a sus patrones, esto es algo perfectamente entendible y cualquier intelecto en su sano juicio concuerda con esta premisa.
Entonces, luego de dejar asentada esta premisa, se deduce el siguiente razonamiento: todo el pueblo de Israel son considerados hijos de Dios, tal como dice la Toraen Debarim 14:1: Hijos sois vosotros del Eterno, vuestro Dios, y también fueron denominados siervos de Dios, como dice en Vaikrá 25:55 Pues los
hijos de Israel son Mis siervos; siervos Míos son, a quienes saqué de la tierra
de Egipto. Yo soy el Señor vuestro Dios. Por lo tanto, al ser considerado Israel como hijo y como siervo de Dios, es lógico que Dios reclame el debido respeto, obediencia y temor reverencial.
El comentarista Malvim, dice que estas dos maneras de relacionarse con Dios, ya sea como un hijo con su padre, o bien como un siervo con su patrón, hacen alusión a las dos maneras en que podemos hacer los mandamientos que Dios nos encomienda:
1.
por amor, es decir en forma desinteresada y entendiendo que eso es lo correcto hacer.
2.
Por temor, es decir hacer los mandamientos, pero por algún interés mezquino, ya sea el temor al castigo, o la ambición por recibir una recompensa.
a vosotros sacerdotes que
menospreciáis Mi Nombre Acorde a la opinión del comentarista Radak, el motivo por el cual se refiere primeramente a los Cohanim, es porque ellos son los encargados de enseñar y aleccionar al pueblo, y al no hacerlo, son los responsables de lo
que el pueblo hace y sus consecuencias, en este caso, que el Nombre de Dios sea menospreciado y profanado.
vosotros sacerdotes que
menospreciáis Mi Nombre Abarbanel sostiene que los cohanim eran los encargados del servicio en el Templo, el cual debía ser hecho con amor, dedicación y respeto reverencial, pero ellos, tal como veremos en los siguientes versículos, no actuaban
así, sino al contrario, menospreciaban a Dios.
Si bien el amor a un padre, es algo completamente natural y lógico, no obstante, si no actúa con amor, no es tan grave su falta como si no lo respeta, pues eso es más básico e implica un desprecio mayor.
Malají 1
Versículo 7
"Ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y vosotros decís: "¿En qué Te hemos deshonrado?" En que decís: "La mesa del Señor es despreciable.""
Versículo 7: Ofrecéis sobre Mi altar
pan inmundo. Y vosotros decís: "¿En qué Te hemos deshonrado?" En que
decís: "La mesa del Señor es despreciable."
Si bien en el santuario existía una mesa en donde semanalmente los cohanim debían colocar el Lejem Hapanim, el pan de la proposición, este versículo no hace alusión a ello, pues dice claramente: Mi
altar. Con anterioridad, ya en la Tora Vaikrá 28:2, las ofrendas diarias que se brindaban en el altar, fueron llamadas por Dios Lajmí, Mi pan.
La mesa del Señor es
despreciable El profeta Yejezquel 41:22 refiriéndose al altar dice: Esta es la
mesa que está delante del Señor.
Por lo tanto, al decir ahora el profeta que los cohanim pensaban para sí mismos La mesa del Señor es despreciable se refiere a que no tenían ningún problema en ofrecer cosas inapropiadas o defectuosas ante Dios, tal como dice en el próximo versículo,
pues ellos igualmente consideraban al altar y lo que en él se ofrecía, como algo vulgar y despreciable, como si fuera un tacho de basura, en el que se tira cualquier cosa, total, pensaban ellos, todo se quema allí, qué importancia o qué diferencia
tenía si era algo en perfecto estado o un poco defectuoso o podrido.
Y por ser que actuaban así, de esa manera el Nombre de Dios era profanado, pues la gente llevaba como ofrenda a Dios, las cosas que ya no quería, o que estaban en mal estado. Es como alguien que quiere honrar a su monarca, entonces en vez de llevar un
buen regalo, de prestigio y en perfectas condiciones, en lugar de ellos, revisa en su alacena y decide llevar algo de su vajilla que está gastado, y que ya no utiliza… de seguro, que eso será considerado por el monarca, como una falta de respeto y
desprecio al rey.
Acorde a la opinión de don Isaac Abarbanel, los cohanim cometían dos graves errores: deshonra a Dios, y desprecio a Sus ofrendas.
Y por ser que los cohanim no reconocían ninguna de estas dos malas actitudes, sino que las negaban diciendo: "¿En
qué hemos menospreciado Tu Nombre? o "¿En qué Te hemos
deshonrado? Es por eso que el profeta les responde a estos dos temas: con respecto al primer punto sobre el menosprecio a Dios, les dice: Ofrecéis sobre Mi altar
pan inmundo y con respecto al segundo, la deshonra a Dios, les dice lo que ellos pensaban para sí: La mesa del Señor es despreciable.
El comentarista Malvim dice que estos dos ejemplos, también responden a los que Dios les exigió en el versículo 6 si
Yo soy padre, ¿dónde está mi honor? Y si Yo soy amo, ¿dónde está mi temor? Pues al estar dispuestos a recibir todo tipo de ofrendas defectuosas están faltando el respeto a Dios, y al sacrificar ofrendas que la Tora prohibió, no están temiendo
desobedecer a Dios.
Malají 1
Versículo 8
"Y cuando presentáis un animal ciego para el sacrificio, ¿no es eso algo malo? Y cuando presentáis uno rengo o enfermo, ¿no es malo? ¿Por qué no se lo ofreces a tu gobernador? ¿Se agradaría de ti o te concedería gracia? dice el Señor de los Ejércitos."
Versículo 8: Y cuando
presentáis un animal ciego para el sacrificio, ¿no es eso algo malo? Y cuando
presentáis uno rengo o enfermo, ¿no es malo? ¿Por qué no lo ofreces a tu
gobernador? ¿Se agradaría de ti o te concedería gracia? dice el Señor de los
Ejércitos.
Por ser que los Cohanim, se desentendían de las recriminaciones acerca de su falta de amor y respeto a Dios, la deshonra y menosprecio hacia el Todopoderoso, alegando con tono de ingenuidad, que ellos en ningún momento faltaban el respeto o despreciaban
a Dios, es por eso que el profeta les responde en nombre de Dios explicándoles algo que es obvio para todo el mundo, aun para ellos mismos, pues actúan hipócritamente con Dios, haciendo cosas que no se atreverían hacer contra hombres de carne y hueso.
Los cohanim se hacen los desentendidos de las críticas del profeta, y reaccionan como si fuera que no comprenden a qué se refiere con lo que dice. Pero la Tora ya había sido muy clara con respecto a este tema, tal como dice en Debarim 15:21 Pero si
tiene algún defecto, si fuera rengo o ciego o con cualquier otro defecto grave,
no lo sacrificarás al Eterno, tu Dios.
Abarbanel agrega, que si bien la culpabilidad y la afrenta en realidad corresponde al individuo del pueblo que trajo esa ofrenda y no al cohen que es el que la acerca al altar, de todas formas, el cohen es responsable, pues él debería haberle explicado
a ese individuo que no puede ofrendar ese animal, y que no es digno que traiga ese presente para Dios. En cambio, los cohanim, no solo que no los amonestaban, sino que aparentemente, los fomentaban a actuar así, insinuándoles que no hay ningún problema
en traer esos animales defectuosos; lo que hacia que la gente común pensare para sí: ¿para qué traer un animal bueno y sano, si puedo llevar uno que está defectuoso y moribundo?
9Ahora pues, ¿no
pediréis el favor de Dios, para que se apiade de nosotros? De vuestras manos
salió esto, ¿Acaso os recibirá Él con benignidad? dice el Señor de los
Ejércitos.
Los comentaristas se expresaron en forma distinta con respecto a cómo entender este versículo. Así habrá algunos, como Ibn Ezra y Radak que opinan que el profeta se está refiriendo a los cohanim, para que cumplan con su verdadera función, que es rogar
e implorar a Dios para los perdone y que favorezca a Su pueblo.
Otros, como Rashí y don Isaac Abarbanel, lo explican de forma diametralmente opuesta, y dice que el tono del profeta, hacia los cohanim, también es sarcástico, tal como el tono de ingenuidad que ellos habían utilizado cuando se desentendían de las recriminaciones
acerca de su falta de amor y respeto a Dios, la deshonra y menosprecio hacia el Todopoderoso, alegando que ellos en ningún momento faltaban el respeto o despreciaban a Dios, haciéndose los inocentes y preguntando: "¿En
qué hemos menospreciado Tu Nombre? o "¿En qué Te hemos
deshonrado? Y, por lo tanto, debe ser entendido como una burla hacia ellos, pues de seguro Dios no recibirá sus súplicas ni pedidos, pues a causa de ellos la situación está así. Con sus propias manos han ocasionado y acarreado esa situación.
Daat Mikra, adopta una tercera postura, y sostiene que en realidad este versículo debe entenderse como una continuación de tema del versículo anterior, en que el individuo trae una ofrenda defectuosa ante Dios, y le dice al cohen que la acepte y la lleve
al altar: Ahora
pues, ¿no pediréis el favor de Dios, para que se apiade de nosotros? Sugiriendo que les otorgue la bendición sacerdotal, como está escrito en la Tora (en hebreo, parafrasea las palabras: Isa y Jonén que forman parte de Bircat Cohanim,
la bendición sacerdotal)
De vuestras manos salió
esto Todos concuerdan en que la situación en que se encuentran, es producto de sus propias acciones, por lo tanto, no deben acusar a Dios, que los abandonó o que no los ama y por eso están así; sino que deben comprender que son sus propios
actos los ocasionaron eso, tal como dice en Eja 3:38 De boca del Altísimo, no sale en bien y el
mal haciendo alusión, a que toda aquella trágica situación de la destrucción de Jerusalem no fue por un decreto Divino, sino más bien a causa de sus malos actos.
Malají 1
Versículo 10
"¡Oh, si hubiera entre vosotros quien cerrara las puertas para que no encendierais Mi altar en vano! No me complazco en vosotros dice el Señor de los Ejércitos ni de vuestra mano aceptaré ofrenda."
Versículo 10: ¡Oh, si hubiera
entre vosotros quien cerrara las puertas para que no encendierais Mi altar en
vano! No me complazco en vosotros dice el Señor de los Ejércitos ni de vuestra
mano aceptaré ofrenda.
Radak explica, que no debe entenderse este versículo como la anulación de las ofrendas en el Templo, pues Dios mismo estipuló como uno de los mandamientos el hecho de ofrendar en el Templo, y Él no es un humano que se arrepiente y cambia de parecer; sino
que este versículo debe entenderse como que Dios apela a que haya algún hombre íntegro que cierre las puertas a ese tipo de ofrendas defectuosas que había mencionado en los versículos anteriores, pues es mejor que no traigan nada, antes que traer
algo defectuoso, tal como con un rey, es mejor que no se presente ante él y no le traiga ningún ofrenda, antes que presentarse ante su soberano trayéndole una ofrenda paupérrima y defectuosa.
No me complazco en vosotros
dice el Señor de los Ejércitos ni de vuestra mano aceptaré ofrenda Con respecto a esto, explica el comentarista Malvim, que se refiere a que, a pesar que traigan una ofrenda adecuada y en perfectas condiciones, igualmente Dios no la aceptará,
pues no se trata meramente de un acto de superstición o una especie de soborno, ofreciendo un sacrificio para satisfacer las necesidades de los dioses y así acarrearse hacia ellos el favor Divino; sino que Dios aprecia la ofrenda que es traída con
amor, honra y respeto, de lo contrario es rechazada. Lo importante no es la perfección exterior de la ofrenda en sí, sino el interior y la pureza de corazón del que lo trae. Por supuesto que ofrendar algo defectuoso a Dios, ya demuestra la falta de
respeto y deshonra que anida en el corazón de aquel individuo.
Malají 1
Versículo 11
"Porque desde la salida del sol hasta que se pone, Mi Nombre es grande entre las naciones, y en todo lugar se ofrece incienso a Mi Nombre, y ofrenda pura de cereal; pues grande es Mi Nombre entre las naciones dice el Señor de los Ejércitos."
Versículo 11: Porque desde la
salida del sol hasta que se pone, Mi Nombre es grande entre las naciones, y en
todo lugar se ofrece incienso a Mi Nombre, y ofrenda pura de cereal; pues
grande es Mi Nombre entre las naciones dice el Señor de los Ejércitos.
Una idea similar ha sido planteada por el rey David en Salmos 113:3 Desde que sale el sol hasta su ocaso, es alabado el Nombre
del Señor.
Los comentaristas han dado distintas explicaciones a este versículo. Así Ibn Ezra dice que se refiere a los conversos de entre los pueblos, o a las sinagogas que se encuentran diseminadas entre todos los pueblos.
Otros dicen que se refiere a los justos entre las naciones, que creían en las profundas ideas del judaísmo, no obstante, les era muy difícil cumplir los preceptos.
Los sabios del Talmud dijeron en el tratado Baba Batrá 17b: Había una piedra preciosa colgada sobre el pecho de Abraham,
nuestro patriarca, todo aquel que estaba enfermo, al ver esta piedra, se curaba
inmediatamente. Cuando murió Abraham, Dios colgó esa piedra en el sol. Hasta aquí la cita de los sabios; el significado profundo de esto es que, en los labios y garganta de Abraham, había agudos argumentos y profundos razonamientos, para demostrar
la existencia de Dios, que es la causa primera de todo lo existente, es por eso que dice: todo aquel que estaba enfermo se refiere a aquel que no podía ver las cosas claras, al escuchar los pensamientos que le planteaba Abraham, inmediatamente
arribaba a la conclusión correcta. Al morir Abraham, si observamos el firmamento, y el movimiento constante del cosmos, llegaremos a la conclusiónque no pudo existir desde siempre, y que forzosamente debe existir un Ser superior que fue la
causa de todo eso.
Daat Mikra, dice que no debemos extrañarnos de esta afirmación, pues en época de los profetas, era común encontrar entre los demás pueblos, gente que creía en el Dios de Abraham, es por eso que Dios envía a Yoná para que le hable a la gente de Nínive
y les profetice que la ciudad se va a destruir a causa de la maldad de sus habitantes.
pues grande es Mi Nombre
entre las naciones Abarbanel sostiene que, en realidad, si bien la mayoría de los pueblos paganos creen en fuerzas que manejan el mundo, en última instancia todos creen en un Ser superior que es el que domina todo por intermedio de otras fuerzas
menores.
ofrenda pura se refiere, a que, si Dios les hubiere ordenado a los demás pueblos que Le dedicaran ofrendas, de seguro, aquellos pueblos buscarían al manera más pura y perfecta de hacerlo, mientras que el pueblo de Israel hace justo lo contrario.
Malají 1
Versículo 12
"Pero vosotros lo profanáis, cuando decís: "La mesa del Señor es repugnante, y su fruto, su alimento, es despreciable.""
Versículo 12: Pero vosotros
lo profanáis, cuando decís: "La mesa del Señor es repugnante, y su fruto,
su alimento, es despreciable."
En cambio, el pueblo de Israel, no actúa así. A pesar de que Dios les ha dado el mérito y el privilegio a ellos para que Lo sirvan y le brinden ofrendas, el pueblo de Israel en lugar de utilizar eso como un medio para elevarse y enaltecer y honrar
el Nombre de Dios, ellos hacen justamente lo contrario, pues tratan de cumplirlo de la manera más rápida, sencilla y menos costosa posible, hasta el punto de brindar cosas completamente inaptas para ser ofrecidas aun a un soberano de carne y hueso,
mucho menos a Dios.
Con respecto a lo que dice: La mesa del
Señor es repugnante, ver lo que escribimos sobre ese tema en el versículo 7.
Malají 1
Versículo 13
"También decís: "¡Es una ofrenda digna!" Pero en realidad se trata de una artimaña, dice el Señor de los Ejércitos. Traéis lo robado, o defectuoso, o enfermo; ese tipo de ofrenda traéis. ¿Acaso aceptaré eso de vuestra mano? dice el Señor."
Versículo 13: También decís:
"¡Es una ofrenda digna!" Pero en realidad se trata de una artimaña,
dice el Señor de los Ejércitos. Traéis lo robado, o defectuoso, o enfermo; ese
tipo de ofrenda traéis. ¿Acaso aceptaré eso de vuestra mano? dice el Señor
En este versículo, continúa describiendo cómo ellos mismos son los que hacen que el altar de Dios sea profanado y despreciado, pues ellos ven el cumplimiento de los preceptos, como una carga pesada y fastidiosa, no lo ven como un mérito y orgullo. Al
respecto dijeron los sabios del Midrash que cuando Dios creó a la paloma, la había creado sin alas. Así fue, que la
paloma en su primer día de vida, se encontró teniendo que escapar de todos los
depredadores que la perseguían. Primero fueron los gatos; cuando creyó estar a
salvo de ellos, comenzaron los perros y luego otros tipos de fieras.
Por fin, cansada ya de escapar, se dirigió a Dios y le
dijo: -Soberano del universo, Tu creación es fantástica y hermosa, pero ya no
puedo más, todo el día me persiguen y debo escapar para salvar mi vida, casi ni
puedo procurarme alimento...
Entonces, Dios le creó a la paloma un par de alas.
Así, la paloma se fue de delante de Dios y regresó a su
vida diaria. Al otro día, nuevamente se presentó ante Dios y le dijo: -Señor mío, hasta ayer me era difícil
mantenerme con vida y escapar, pero hoy ya me es imposible, debo correr todo el
día, y además llevar esta pesada carga sobre mis hombros.
Entonces Dios le respondió: -Pequeña mía, esas alas que
te di, no son para cargarlas, sino para extenderlas y elevarte hasta alcanzar
las alturas sublimes.
Y así fue como Dios le enseñó a al aploma a volar.
Así les sucede a aquellos que consideran a los preceptos
como una carga pesada y fastidiosa, y no se dan cuenta que en realidad se trata
de un preciado tesoro que Dios nos regaló y que nos sirve para elevarnos.
También decís: "¡Es
una ofrenda digna!" Pero en realidad se trata de una artimaña Los comentaristas
explican que se trata de un individuo que trae una ofrenda e hipócritamente, se
hace el interesante, pregona y fanfarronea que ha traído una ofrenda digna,
grande y robusta, pero en realidad es puro engaño pues se trata de un animal
que han disfrazado y retocado para que se vea bien, cuando en realidad se trata
de un animal enfermo o endeble.
O que, al traerlo sobre sus
hombros a la ofrenda, para fanfarronear con su ofrenda, jadeaba y hacía como si
le pesara mucho el animal, por lo grande y robusto que era, pero en realidad no
pesaba tanto, sino que era delgado y enfermizo el animal que cargaba.
¿Acaso aceptaré eso de
vuestra mano? Obviamente, para Dios, que todo lo sabe, es
inaceptable tal actitud e indudablemente no iba a aceptar semejante desprecio y
engaño.
Malají 1
Versículo 14
"¡Maldito sea el engañador que tiene un macho en su rebaño, y lo promete, pero sacrifica un animal dañado al Señor! Porque Yo soy el Gran Rey dice el Señor de los Ejércitos y Mi Nombre es temido entre las naciones."
Versículo 14: ¡Maldito sea el
engañador, que tiene un macho en su rebaño, y lo promete, pero sacrifica un
animal dañado al Señor! Porque Yo soy el Gran Rey dice el Señor de los
Ejércitos y Mi Nombre es temido entre las naciones.
El profeta se refiere, a que Dios maldiga a aquel que, estando en aprietos, se arrepiente de su accionar y promete a Dios que, si lo salva, entonces en señal de agradecimiento traerá al Templo una apropiada y buena ofrenda, y habiéndolo salvado Dios,
a pesar de que ese individuo tenía en su rebaño un animal digno y adecuado, para cumplir su palabra, en su lugar prefiere cambiarlo por otro enfermizo y dañado, para cumplir su promesa.
Abarbanel, señala que debemos prestar atención que, el versículo nos recalca que no se trata de una persona humilde que no tiene recursos y por eso trae algo muy sencillo, sino más bien lo contrario, posee de lo mejor, pero cuando se trata de Dios y los
preceptos, entonces ahí sale a relucir su mezquina personalidad y solo está dispuesto a ofrecer cosas de segunda calidad, cuando debería ser al revés: él tendría que ser consciente que se trata del Dios altísimo, Creador de todo lo existente
y reverenciado por sobre todas las cosas y entonces, brindarle lo mejor.
Porque Yo soy el Gran Rey Por lo tanto, cuanto más importante y grande es el rey, mayor será la pena para aquel que lo deshonra.
Esto es similar a lo que había ocurrido desde el principio de la historia, con Caín y Hebel, allí la Torá atestigua que Hebel trajo de lo mejor que tenía para Dios, pero con Caín no nos dice nada, es por eso que podemos deducir que no trajo lo mejor que
tenía. El midrash, fue consciente de esta omisión y nos dice que Caín trajo como ofrenda de las sobras que tenía, es por eso que Dios no recibió su ofrenda.
Caín trae una ofrenda, y a pesar que fue él el de la iniciativa, no trae de lo mejor que tiene, mientras que Hebel trae de lo mejor que tiene. Caín trae para cumplir y nada más, mientras que Hebel, trae con el corazón, es por eso que trae lo mejor que
tiene y es ahí en donde Dios, que nada precisa, acepta la ofrenda.
Malají 1
Versículo 1
Versículo 1: Profecía de la palabra del Señor a Israel por medio de Malají.
El término hebreo: Malají, significa “Mi mensajero”.
Tal como mencionamos anteriormente en la introducción existen dos opiniones con respecto al nombre de nuestro profeta, hay quienes sostienen que este era su nombre, es decir que Malají, es un nombre propio, esta opinión es sostenida por los más prestigiosos comentaristas, como Rambam, Abraham Ibn Ezra, Radak y Abarbanel.
Otros sostienen que, en realidad, cuando el texto dice: Malají, “Mi mensajero”, se refiere solo a un adjetivo, así fue cómo Dios lo denominó, tal como dice en Jagai 1:13: Entonces Jagai, ángel del Señor; y que se trataba de un nuevo profeta, sino que era uno de los personajes predominantes de aquella época, así algunos sostienen que se trata de Ezra, otros dicen que es Mordejai, y otros dicen que se trata de Jagai.
No obstante, la gran mayoría sostiene que se trata de otro profeta aparte de todos los anteriores y que tal como se ve en sus profecías, vivió unos cuantos años después que cualquiera de los personajes con los cuales se lo quiso igualar, pues como se ve de sus profecías, el Templo de Jerusalem ya está reconstruido y en plenas funciones.
Malají 1
Versículo 2
Versículo 2: Yo os he amado dice el Señor. Pero vosotros decís: ¿En qué nos has amado? ¿No era Esav hermano de Yaacob? declara el Señor. Sin embargo, Yo amé a Yaacob,
Yo os he amado dice el Señor Abarbanel sostiene, que la intención de esta expresión por parte de Dios, es explicarle al pueblo que a pesar de que fueron exiliados y castigados por Dios, Él siempre los ha amado y no los ha despreciado, como dice en Debarim 8:5 Pues el Señor, tu Dios, te estaba disciplinando tal como un hombre disciplina a su hijo. No obstante, el pueblo no siempre lo entendió así, y por eso cuestiona el amor de Dios por su pueblo, tal como dijeron la generación del desierto Debarim 1:27: Porque nos odia el Eterno, nos sacó de la tierra de Egipto, para entregarnos en manos de los Emorim, para que nos exterminen.
Es por eso que Dios les explica que no es como ellos piensan, sino que en realidad Él los ama, y así fue desde el comienzo de los tiempos, pues Dios amó a Abraham, tal como está escrito en Ieshaiahu 41:8: Abraham, Mi amado y al ser Israel los hijos de Abraham, entonces también son amados por Dios, pues ellos van en su camino, como dice en Bereshit 18:19 Pues Yo sé que encomendará a sus hijos y a su casa después de él, para que guarden el camino de Dios de justicia y equidad, para que Dios haga venir sobre Abraham lo que le había prometido. O como dice en Debarim 4:37 A causa de que Dios amó a tus patriarcas, escogió a sus descendientes después de ellos.
Rashí explica, que el amor de Dios a Israel se puede comprobar, pues, de todos los descendientes que tuvieron los patriarcas, solamente a ellos les entregó la tierra que les prometió a sus padres.
Daat Mikra, sostiene, que no debe entenderse necesariamente que el pueblo hizo esa pregunta literalmente, sino que es la forma estilística del profeta de hablar, como si el pueblo preguntase, y entonces especifica más el tema.
El amor eterno de Dios a Su pueblo está demostrado en el pacto que hizo con ellos mientras que con Esav y los demás pueblos no hizo nunca un pacto, a pesar que también ellos eran los descendientes de Abraham y de Itzjak.
Cuando Dios le anuncia a Moshé que Él rescatará al pueblo de Israel de la esclavitud también le dice: Y los tomaré a ustedes como Mi pueblo, y Yo seré para ustedes “Elokim” (Shemot 6:7). Cuando dice: Yo seré para ustedes “Elokim, no debe entenderse como normalmente se interpreta: que va a ser nuestro “Dios” en términos teológicos. Como demostraremos más adelante, el término "Elokim" en este contexto significa: Autoridad suprema, Legislador, como dice en Salmos: Yo dije que ustedes son Elokim, pero pereceréis como cualquier otro y allí es claro que se está refiriendo a los jueces. La Torá utiliza mucha vez la palabra “Elokim” para referirse a jueces, o al tribunal suprema (Bet hadin hagadol). La máxima autoridad judicial.
El pueblo de Israel se transformará en el elegido de Dios, al aceptar regirse por la Ley Divina. Así, el privilegio de ser el pueblo elegido no implica más derechos. Significa principalmente la obligación de vivir de acuerdo a las leyes y preceptos que Dios, “nuestro Legislador” establece.
Por lo tanto, ¿Cómo se estableció esta relación de que Dios nos amó? En otras palabras: ¿Cuándo y cómo se transformó Dios en nuestro Elokim? La respuesta a esta pregunta es que fue a través de un pacto, en hebreo berit, que fue celebrado en el Monte Sinaí, 49 días después de que los judíos salieron de Egipto. En este pacto Dios consagró al pueblo de Israel como Su pueblo y se compromete a cuidarlo como Su más preciada posesión (am segulá), garantizando su existencia. El pueblo judío, por su parte, se compromete a obedecer a Dios, y acepta los mandamientos de Dios. Los términos de este pacto incluyen 613 preceptos, que el pueblo judío adopta, de ahí en adelante, como su Constitución Nacional.
Yo amé a Yaacob En la Tora se ve claramente como Dios escoge entre la descendencia de los patriarcas a Yaacob. A Abraham le dice en Bereshit 21:12 Pues por medio de Itzjak continuará tu descendencia. Luego entre los hijos de Itzjak, elige a Yaacob, como dice en Bereshit 28:13 Yo soy el Eterno, Dios de Abraham, tu padre, Dios de Itzjak la tierra en donde estas acostado, a ti te la daré y a tu descendencia.
Malají 1
Versículo 3
Versículo 3: y aborrecí a Esav, e hice de sus montes desolación, y di su heredad a los chacales del desierto.
Daat Mikra, sostiene que la prueba de que Dios no amó a Esav es que hizo de su tierra una desolación.
Es preciso aclarar que el motivo por el cual Dios no amó a Esav y a su descendencia, es porque ellos no se encaminaron en la senda de Dios, sino que, por el contrario, Esav prefirió una vida mundana, como dice en Bereshit capítulo 25 versículos 27 y 32: Fue Esav hombre de campo, diestro en la caza… He aquí que yo a diario me enfrento al peligro de muerte, ¿Para qué quiero la primogenitura? apegándose a mujeres paganas que eran malas a los ojos de Dios y de los patriarcas, tal como dice en Bereshit capítulo 26 versículos 34 y 35: Y tenía Esav cuarenta años cuando tomó por mujer a Ieudit hija de Beeri el Jití y a Bosmat hija de Elon el Jití. Y fueron motivo de angustia para Itzjak y Rivka. Mas aun, luego Rivka se queja a Itzjak en Bereshit 27:46 Y le dijo Rivka a Itzjak: Mi vida está amargada a causa de las hijas de Jet (que Esav tomó por esposas) … ya no quiero seguir viviendo.
También los descendientes de Esav continuaron en ese camino como vemos de Amalek, su nieto, hijo de su primogénito Elifaz, que fue un pueblo salvaje y cruel, que no tuvo escrúpulos en atacar al pueblo de Israel cuando salió de Egipto, estando completamente indefenso, cansado y sediento. nada le había hecho Israel a Amalek ni siquiera constituía una amenaza para ellos, no obstante, Amalek salió a atacarlos por la espalda, matando a los débiles y ancianos, hasta el punto de declarar Dios en Shemot 17:16 Guerra eterna del Señor contra Amalek, de generación en generación.
No obstante, si ellos vuelven de su mal camino, son aceptados y amados por Dios, como lo fue el profeta Ovadiá, que acorde a la opinión de los sabios era descendiente de Edom (Esav) o como lo fue el famoso sabio judío Onquelos, que era descendiente del emperador romano y que se convirtió al judaísmo.
e hice de sus montes desolación, y di su heredad a los chacales del desierto La tierra de Edom estaba al sudeste de la tierra de Israel, en el monte Seir, tal como dice en la Tora en Bereshit capítulo 36 versículos 6 al 9: Y tomó Esav a sus mujeres, a sus hijos y a sus hijas y al resto de su gente, sus ganados y todos los bienes que había adquirido en la tierra de Cnaan y se fue a una tierra distante de la de su hermano Yaacob; pues ambos tenían abundantes bienes y no podían vivir juntos en la misma tierra, pues no daba abasto la tierra para tanto ganado. Y se asentó Esav en la tierra de Seir.
O como dice en Debarim 2:4 y 5 Pasad por la frontera de vuestros hermanos los hijos de Esav, que moran en Seir pero tened mucho cuidado, no peleéis contra ellos, porque no os daré su tierra, ni siquiera el ancho de un pie, porque he dado el monte Seir a Esav por heredad.
Daat Mikra, sostiene, que aparentemente, en un tiempo cercano a la destrucción de Jerusalem, también fue saqueado y destruido el territorio de Edom, que es Esav, como dice en Bereshit 25:30 Y le dijo Esav a Yaacob: aliméntame con eso rojo, esa comida roja, pues estoy hambriento, por eso fue llamado Edom (rojo) Probablemente, haya sido desolada por el mismo Nabujadnetzar que destruyó Jerusalem. Y quedó desde entonces desbastada, siendo guarida para los chacales del desierto.
Malají 1
Versículo 4
Versículo 4: Aunque Edom dice: Hemos sido destruidos, pero volveremos y edificaremos las ruinas, el Señor de los Ejércitos dice así: Ellos edificarán, pero Yo destruiré. Y los llamarán frontera del impío y pueblo contra quien el Señor está indignado para siempre.
A pesar que los hijos de Edom quieran reedificar sus ciudades en ruinas, Dios no estará con ellos y no permitirá que sus ciudades permanezcan en pie y esto demostrará a todo el mundo, que ellos fueron despreciados por Dios.
El comentarista Radak, dice que todo esto, es a causa de que Edom, se alegró con la caída de sus hermanos, el pueblo de Israel, es por eso que Dios los desprecia, pues la Tora había prescrito a Israel no odiar al pueblo de Edom, pues hermano tuyo es. Vemos claramente que Dios pretendía una relación de fraternidad entre los pueblos, pero en cambio ellos se comportaron para con Israel en forma muy despreciable. Tal como fue relatado en el libro de Obadiá 1:10 Porque te cubrirá la vergüenza por la violencia con que obraste con tu hermano Yaacob, por eso serás truncado para siempre. En el día que te pusiste frente a él, el día en que los extraños se llevaron los despojos y entraron por los portones y echaron suerte por Jerusalem, tú también eras uno de ellos… Estas y cosas aun peores, fueron relatadas en el libro de Obadiá, acerca del pésimo comportamiento de Edom con respecto a Israel y con los hombres de Yehudá que huían de sus enemigos, hacia el territorio de Edom, y éstos los entregaban en manos de sus enemigos.
El límite del territorio de Israel que lindaba con Edom, se llamará frontera del impío, es decir, ni siquiera su nombre conservarán, sino que serán completamente borrados.
Señor de los Ejércitos A lo largo de todo el libro de Malají, tal como en Jagai, se refiere a Dios con este Nombre. La primera vez que es utilizado es en el libro de Shemuel, más específicamente con Jana, que es desde donde comienza el reino de Israel y con él el Templo de Jerusalem. Vemos que de alguna manera este Nombre de Dios, tiene que ver con el pueblo de Israel, como nación, como un reino establecido en su tierra y con el Templo de Dios como corona.
Otro motivo, es que los judíos habían estado en el exilio durante tanto tiempo, y se habían asimilado a las demás culturas paganas que creían en distintas deidades para cada fuerza natural o de los astros, es por eso que el profeta Malají resalta continuamente que habla en nombre del Dios de todas las fuerzas celestiales y naturales.
Malají 1
Versículo 5
Versículo 5: Vuestros ojos lo verán, y vosotros diréis: Sea engrandecido el Señor sobre la frontera de Israel.
Daat Mikra, sostiene que lo que verán Israel con sus ojos, es la caída de Edom y su ruina, y entonces entonarán una alabanza a Dios, pues a diferencia de Edom, su territorio no se destruirá, sino que se expandirá.
Con todo esto, les quedará claro que, en contraste con de los demás pueblos, Dios ama al pueblo de Israel y a los demás no.
Malají 1
Versículo 6
Versículo 6: El hijo honra a su padre, y el siervo a su amo. Pues si Yo soy padre, ¿dónde está mi honor? Y si Yo soy amo, ¿dónde está mi temor? dice el Señor de los Ejércitos; a vosotros sacerdotes que menospreciáis Mi Nombre. Pero vosotros decís: "¿En qué hemos menospreciado Tu Nombre?"
A partir de aquí, comienza la reprimenda a los Cohanim.
El profeta comienza argumentando algo que es claro para todo el mundo, los hijos naturalmente respetan a su padre, y los siervos a sus patrones, esto es algo perfectamente entendible y cualquier intelecto en su sano juicio concuerda con esta premisa.
Entonces, luego de dejar asentada esta premisa, se deduce el siguiente razonamiento: todo el pueblo de Israel son considerados hijos de Dios, tal como dice la Tora en Debarim 14:1: Hijos sois vosotros del Eterno, vuestro Dios, y también fueron denominados siervos de Dios, como dice en Vaikrá 25:55 Pues los hijos de Israel son Mis siervos; siervos Míos son, a quienes saqué de la tierra de Egipto. Yo soy el Señor vuestro Dios. Por lo tanto, al ser considerado Israel como hijo y como siervo de Dios, es lógico que Dios reclame el debido respeto, obediencia y temor reverencial.
El comentarista Malvim, dice que estas dos maneras de relacionarse con Dios, ya sea como un hijo con su padre, o bien como un siervo con su patrón, hacen alusión a las dos maneras en que podemos hacer los mandamientos que Dios nos encomienda:
1. por amor, es decir en forma desinteresada y entendiendo que eso es lo correcto hacer.
2. Por temor, es decir hacer los mandamientos, pero por algún interés mezquino, ya sea el temor al castigo, o la ambición por recibir una recompensa.
a vosotros sacerdotes que menospreciáis Mi Nombre Acorde a la opinión del comentarista Radak, el motivo por el cual se refiere primeramente a los Cohanim, es porque ellos son los encargados de enseñar y aleccionar al pueblo, y al no hacerlo, son los responsables de lo que el pueblo hace y sus consecuencias, en este caso, que el Nombre de Dios sea menospreciado y profanado.
vosotros sacerdotes que menospreciáis Mi Nombre Abarbanel sostiene que los cohanim eran los encargados del servicio en el Templo, el cual debía ser hecho con amor, dedicación y respeto reverencial, pero ellos, tal como veremos en los siguientes versículos, no actuaban así, sino al contrario, menospreciaban a Dios.
Si bien el amor a un padre, es algo completamente natural y lógico, no obstante, si no actúa con amor, no es tan grave su falta como si no lo respeta, pues eso es más básico e implica un desprecio mayor.
Malají 1
Versículo 7
Versículo 7: Ofrecéis sobre Mi altar pan inmundo. Y vosotros decís: "¿En qué Te hemos deshonrado?" En que decís: "La mesa del Señor es despreciable."
Si bien en el santuario existía una mesa en donde semanalmente los cohanim debían colocar el Lejem Hapanim, el pan de la proposición, este versículo no hace alusión a ello, pues dice claramente: Mi altar. Con anterioridad, ya en la Tora Vaikrá 28:2, las ofrendas diarias que se brindaban en el altar, fueron llamadas por Dios Lajmí, Mi pan.
La mesa del Señor es despreciable El profeta Yejezquel 41:22 refiriéndose al altar dice: Esta es la mesa que está delante del Señor.
Por lo tanto, al decir ahora el profeta que los cohanim pensaban para sí mismos La mesa del Señor es despreciable se refiere a que no tenían ningún problema en ofrecer cosas inapropiadas o defectuosas ante Dios, tal como dice en el próximo versículo, pues ellos igualmente consideraban al altar y lo que en él se ofrecía, como algo vulgar y despreciable, como si fuera un tacho de basura, en el que se tira cualquier cosa, total, pensaban ellos, todo se quema allí, qué importancia o qué diferencia tenía si era algo en perfecto estado o un poco defectuoso o podrido.
Y por ser que actuaban así, de esa manera el Nombre de Dios era profanado, pues la gente llevaba como ofrenda a Dios, las cosas que ya no quería, o que estaban en mal estado. Es como alguien que quiere honrar a su monarca, entonces en vez de llevar un buen regalo, de prestigio y en perfectas condiciones, en lugar de ellos, revisa en su alacena y decide llevar algo de su vajilla que está gastado, y que ya no utiliza… de seguro, que eso será considerado por el monarca, como una falta de respeto y desprecio al rey.
Acorde a la opinión de don Isaac Abarbanel, los cohanim cometían dos graves errores: deshonra a Dios, y desprecio a Sus ofrendas.
Y por ser que los cohanim no reconocían ninguna de estas dos malas actitudes, sino que las negaban diciendo: "¿En qué hemos menospreciado Tu Nombre? o "¿En qué Te hemos deshonrado? Es por eso que el profeta les responde a estos dos temas: con respecto al primer punto sobre el menosprecio a Dios, les dice: Ofrecéis sobre Mi altar pan inmundo y con respecto al segundo, la deshonra a Dios, les dice lo que ellos pensaban para sí: La mesa del Señor es despreciable.
El comentarista Malvim dice que estos dos ejemplos, también responden a los que Dios les exigió en el versículo 6 si Yo soy padre, ¿dónde está mi honor? Y si Yo soy amo, ¿dónde está mi temor? Pues al estar dispuestos a recibir todo tipo de ofrendas defectuosas están faltando el respeto a Dios, y al sacrificar ofrendas que la Tora prohibió, no están temiendo desobedecer a Dios.
Malají 1
Versículo 8
Versículo 8: Y cuando presentáis un animal ciego para el sacrificio, ¿no es eso algo malo? Y cuando presentáis uno rengo o enfermo, ¿no es malo? ¿Por qué no lo ofreces a tu gobernador? ¿Se agradaría de ti o te concedería gracia? dice el Señor de los Ejércitos.
Por ser que los Cohanim, se desentendían de las recriminaciones acerca de su falta de amor y respeto a Dios, la deshonra y menosprecio hacia el Todopoderoso, alegando con tono de ingenuidad, que ellos en ningún momento faltaban el respeto o despreciaban a Dios, es por eso que el profeta les responde en nombre de Dios explicándoles algo que es obvio para todo el mundo, aun para ellos mismos, pues actúan hipócritamente con Dios, haciendo cosas que no se atreverían hacer contra hombres de carne y hueso.
Los cohanim se hacen los desentendidos de las críticas del profeta, y reaccionan como si fuera que no comprenden a qué se refiere con lo que dice. Pero la Tora ya había sido muy clara con respecto a este tema, tal como dice en Debarim 15:21 Pero si tiene algún defecto, si fuera rengo o ciego o con cualquier otro defecto grave, no lo sacrificarás al Eterno, tu Dios.
Abarbanel agrega, que si bien la culpabilidad y la afrenta en realidad corresponde al individuo del pueblo que trajo esa ofrenda y no al cohen que es el que la acerca al altar, de todas formas, el cohen es responsable, pues él debería haberle explicado a ese individuo que no puede ofrendar ese animal, y que no es digno que traiga ese presente para Dios. En cambio, los cohanim, no solo que no los amonestaban, sino que aparentemente, los fomentaban a actuar así, insinuándoles que no hay ningún problema en traer esos animales defectuosos; lo que hacia que la gente común pensare para sí: ¿para qué traer un animal bueno y sano, si puedo llevar uno que está defectuoso y moribundo?
9 Ahora pues, ¿no pediréis el favor de Dios, para que se apiade de nosotros? De vuestras manos salió esto, ¿Acaso os recibirá Él con benignidad? dice el Señor de los Ejércitos.
Los comentaristas se expresaron en forma distinta con respecto a cómo entender este versículo. Así habrá algunos, como Ibn Ezra y Radak que opinan que el profeta se está refiriendo a los cohanim, para que cumplan con su verdadera función, que es rogar e implorar a Dios para los perdone y que favorezca a Su pueblo.
Otros, como Rashí y don Isaac Abarbanel, lo explican de forma diametralmente opuesta, y dice que el tono del profeta, hacia los cohanim, también es sarcástico, tal como el tono de ingenuidad que ellos habían utilizado cuando se desentendían de las recriminaciones acerca de su falta de amor y respeto a Dios, la deshonra y menosprecio hacia el Todopoderoso, alegando que ellos en ningún momento faltaban el respeto o despreciaban a Dios, haciéndose los inocentes y preguntando: "¿En qué hemos menospreciado Tu Nombre? o "¿En qué Te hemos deshonrado? Y, por lo tanto, debe ser entendido como una burla hacia ellos, pues de seguro Dios no recibirá sus súplicas ni pedidos, pues a causa de ellos la situación está así. Con sus propias manos han ocasionado y acarreado esa situación.
Daat Mikra, adopta una tercera postura, y sostiene que en realidad este versículo debe entenderse como una continuación de tema del versículo anterior, en que el individuo trae una ofrenda defectuosa ante Dios, y le dice al cohen que la acepte y la lleve al altar: Ahora pues, ¿no pediréis el favor de Dios, para que se apiade de nosotros? Sugiriendo que les otorgue la bendición sacerdotal, como está escrito en la Tora (en hebreo, parafrasea las palabras: Isa y Jonén que forman parte de Bircat Cohanim, la bendición sacerdotal)
De vuestras manos salió esto Todos concuerdan en que la situación en que se encuentran, es producto de sus propias acciones, por lo tanto, no deben acusar a Dios, que los abandonó o que no los ama y por eso están así; sino que deben comprender que son sus propios actos los ocasionaron eso, tal como dice en Eja 3:38 De boca del Altísimo, no sale en bien y el mal haciendo alusión, a que toda aquella trágica situación de la destrucción de Jerusalem no fue por un decreto Divino, sino más bien a causa de sus malos actos.
Malají 1
Versículo 10
Versículo 10: ¡Oh, si hubiera entre vosotros quien cerrara las puertas para que no encendierais Mi altar en vano! No me complazco en vosotros dice el Señor de los Ejércitos ni de vuestra mano aceptaré ofrenda.
Radak explica, que no debe entenderse este versículo como la anulación de las ofrendas en el Templo, pues Dios mismo estipuló como uno de los mandamientos el hecho de ofrendar en el Templo, y Él no es un humano que se arrepiente y cambia de parecer; sino que este versículo debe entenderse como que Dios apela a que haya algún hombre íntegro que cierre las puertas a ese tipo de ofrendas defectuosas que había mencionado en los versículos anteriores, pues es mejor que no traigan nada, antes que traer algo defectuoso, tal como con un rey, es mejor que no se presente ante él y no le traiga ningún ofrenda, antes que presentarse ante su soberano trayéndole una ofrenda paupérrima y defectuosa.
No me complazco en vosotros dice el Señor de los Ejércitos ni de vuestra mano aceptaré ofrenda Con respecto a esto, explica el comentarista Malvim, que se refiere a que, a pesar que traigan una ofrenda adecuada y en perfectas condiciones, igualmente Dios no la aceptará, pues no se trata meramente de un acto de superstición o una especie de soborno, ofreciendo un sacrificio para satisfacer las necesidades de los dioses y así acarrearse hacia ellos el favor Divino; sino que Dios aprecia la ofrenda que es traída con amor, honra y respeto, de lo contrario es rechazada. Lo importante no es la perfección exterior de la ofrenda en sí, sino el interior y la pureza de corazón del que lo trae. Por supuesto que ofrendar algo defectuoso a Dios, ya demuestra la falta de respeto y deshonra que anida en el corazón de aquel individuo.
Malají 1
Versículo 11
Versículo 11: Porque desde la salida del sol hasta que se pone, Mi Nombre es grande entre las naciones, y en todo lugar se ofrece incienso a Mi Nombre, y ofrenda pura de cereal; pues grande es Mi Nombre entre las naciones dice el Señor de los Ejércitos.
Una idea similar ha sido planteada por el rey David en Salmos 113:3 Desde que sale el sol hasta su ocaso, es alabado el Nombre del Señor.
Los comentaristas han dado distintas explicaciones a este versículo. Así Ibn Ezra dice que se refiere a los conversos de entre los pueblos, o a las sinagogas que se encuentran diseminadas entre todos los pueblos.
Otros dicen que se refiere a los justos entre las naciones, que creían en las profundas ideas del judaísmo, no obstante, les era muy difícil cumplir los preceptos.
Los sabios del Talmud dijeron en el tratado Baba Batrá 17b: Había una piedra preciosa colgada sobre el pecho de Abraham, nuestro patriarca, todo aquel que estaba enfermo, al ver esta piedra, se curaba inmediatamente. Cuando murió Abraham, Dios colgó esa piedra en el sol. Hasta aquí la cita de los sabios; el significado profundo de esto es que, en los labios y garganta de Abraham, había agudos argumentos y profundos razonamientos, para demostrar la existencia de Dios, que es la causa primera de todo lo existente, es por eso que dice: todo aquel que estaba enfermo se refiere a aquel que no podía ver las cosas claras, al escuchar los pensamientos que le planteaba Abraham, inmediatamente arribaba a la conclusión correcta. Al morir Abraham, si observamos el firmamento, y el movimiento constante del cosmos, llegaremos a la conclusión que no pudo existir desde siempre, y que forzosamente debe existir un Ser superior que fue la causa de todo eso.
Daat Mikra, dice que no debemos extrañarnos de esta afirmación, pues en época de los profetas, era común encontrar entre los demás pueblos, gente que creía en el Dios de Abraham, es por eso que Dios envía a Yoná para que le hable a la gente de Nínive y les profetice que la ciudad se va a destruir a causa de la maldad de sus habitantes.
pues grande es Mi Nombre entre las naciones Abarbanel sostiene que, en realidad, si bien la mayoría de los pueblos paganos creen en fuerzas que manejan el mundo, en última instancia todos creen en un Ser superior que es el que domina todo por intermedio de otras fuerzas menores.
ofrenda pura se refiere, a que, si Dios les hubiere ordenado a los demás pueblos que Le dedicaran ofrendas, de seguro, aquellos pueblos buscarían al manera más pura y perfecta de hacerlo, mientras que el pueblo de Israel hace justo lo contrario.
Malají 1
Versículo 12
Versículo 12: Pero vosotros lo profanáis, cuando decís: "La mesa del Señor es repugnante, y su fruto, su alimento, es despreciable."
En cambio, el pueblo de Israel, no actúa así. A pesar de que Dios les ha dado el mérito y el privilegio a ellos para que Lo sirvan y le brinden ofrendas, el pueblo de Israel en lugar de utilizar eso como un medio para elevarse y enaltecer y honrar el Nombre de Dios, ellos hacen justamente lo contrario, pues tratan de cumplirlo de la manera más rápida, sencilla y menos costosa posible, hasta el punto de brindar cosas completamente inaptas para ser ofrecidas aun a un soberano de carne y hueso, mucho menos a Dios.
Con respecto a lo que dice: La mesa del Señor es repugnante, ver lo que escribimos sobre ese tema en el versículo 7.
Malají 1
Versículo 13
Versículo 13: También decís: "¡Es una ofrenda digna!" Pero en realidad se trata de una artimaña, dice el Señor de los Ejércitos. Traéis lo robado, o defectuoso, o enfermo; ese tipo de ofrenda traéis. ¿Acaso aceptaré eso de vuestra mano? dice el Señor
En este versículo, continúa describiendo cómo ellos mismos son los que hacen que el altar de Dios sea profanado y despreciado, pues ellos ven el cumplimiento de los preceptos, como una carga pesada y fastidiosa, no lo ven como un mérito y orgullo. Al respecto dijeron los sabios del Midrash que cuando Dios creó a la paloma, la había creado sin alas. Así fue, que la paloma en su primer día de vida, se encontró teniendo que escapar de todos los depredadores que la perseguían. Primero fueron los gatos; cuando creyó estar a salvo de ellos, comenzaron los perros y luego otros tipos de fieras.
Por fin, cansada ya de escapar, se dirigió a Dios y le dijo: -Soberano del universo, Tu creación es fantástica y hermosa, pero ya no puedo más, todo el día me persiguen y debo escapar para salvar mi vida, casi ni puedo procurarme alimento...
Entonces, Dios le creó a la paloma un par de alas.
Así, la paloma se fue de delante de Dios y regresó a su vida diaria. Al otro día, nuevamente se presentó ante Dios y le dijo: -Señor mío, hasta ayer me era difícil mantenerme con vida y escapar, pero hoy ya me es imposible, debo correr todo el día, y además llevar esta pesada carga sobre mis hombros.
Entonces Dios le respondió: -Pequeña mía, esas alas que te di, no son para cargarlas, sino para extenderlas y elevarte hasta alcanzar las alturas sublimes.
Y así fue como Dios le enseñó a al aploma a volar.
Así les sucede a aquellos que consideran a los preceptos como una carga pesada y fastidiosa, y no se dan cuenta que en realidad se trata de un preciado tesoro que Dios nos regaló y que nos sirve para elevarnos.
También decís: "¡Es una ofrenda digna!" Pero en realidad se trata de una artimaña Los comentaristas explican que se trata de un individuo que trae una ofrenda e hipócritamente, se hace el interesante, pregona y fanfarronea que ha traído una ofrenda digna, grande y robusta, pero en realidad es puro engaño pues se trata de un animal que han disfrazado y retocado para que se vea bien, cuando en realidad se trata de un animal enfermo o endeble.
O que, al traerlo sobre sus hombros a la ofrenda, para fanfarronear con su ofrenda, jadeaba y hacía como si le pesara mucho el animal, por lo grande y robusto que era, pero en realidad no pesaba tanto, sino que era delgado y enfermizo el animal que cargaba.
¿Acaso aceptaré eso de vuestra mano? Obviamente, para Dios, que todo lo sabe, es inaceptable tal actitud e indudablemente no iba a aceptar semejante desprecio y engaño.
Malají 1
Versículo 14
Versículo 14: ¡Maldito sea el engañador, que tiene un macho en su rebaño, y lo promete, pero sacrifica un animal dañado al Señor! Porque Yo soy el Gran Rey dice el Señor de los Ejércitos y Mi Nombre es temido entre las naciones.
El profeta se refiere, a que Dios maldiga a aquel que, estando en aprietos, se arrepiente de su accionar y promete a Dios que, si lo salva, entonces en señal de agradecimiento traerá al Templo una apropiada y buena ofrenda, y habiéndolo salvado Dios, a pesar de que ese individuo tenía en su rebaño un animal digno y adecuado, para cumplir su palabra, en su lugar prefiere cambiarlo por otro enfermizo y dañado, para cumplir su promesa.
Abarbanel, señala que debemos prestar atención que, el versículo nos recalca que no se trata de una persona humilde que no tiene recursos y por eso trae algo muy sencillo, sino más bien lo contrario, posee de lo mejor, pero cuando se trata de Dios y los preceptos, entonces ahí sale a relucir su mezquina personalidad y solo está dispuesto a ofrecer cosas de segunda calidad, cuando debería ser al revés: él tendría que ser consciente que se trata del Dios altísimo, Creador de todo lo existente y reverenciado por sobre todas las cosas y entonces, brindarle lo mejor.
Porque Yo soy el Gran Rey Por lo tanto, cuanto más importante y grande es el rey, mayor será la pena para aquel que lo deshonra.
Esto es similar a lo que había ocurrido desde el principio de la historia, con Caín y Hebel, allí la Torá atestigua que Hebel trajo de lo mejor que tenía para Dios, pero con Caín no nos dice nada, es por eso que podemos deducir que no trajo lo mejor que tenía. El midrash, fue consciente de esta omisión y nos dice que Caín trajo como ofrenda de las sobras que tenía, es por eso que Dios no recibió su ofrenda.
Caín trae una ofrenda, y a pesar que fue él el de la iniciativa, no trae de lo mejor que tiene, mientras que Hebel trae de lo mejor que tiene. Caín trae para cumplir y nada más, mientras que Hebel, trae con el corazón, es por eso que trae lo mejor que tiene y es ahí en donde Dios, que nada precisa, acepta la ofrenda.