Síntesis de capítulo, Mishlei 24

Envidia de los malvados (versículos 1-2) Instrucción de no envidiar a los malvados: "porque su corazón medita la violencia, y sus labios hablan y (de hacer) agravio" (Capítulo 24 Versículo 2).

El camino para enriquecerse (versículos 3-4) Quizás en contraste con la instrucción anterior: el camino para construir una casa y que esta se afirme es por la vía del conocimiento y la sabiduría: "Con la sabiduría se construye la casa, con la inteligencia se afirma" (Capítulo 24 Versículo 3); y este es también el camino para enriquecerse: "y con ciencia las cámaras se llenan de toda suerte de alhajas preciosas y hermosas" (Capítulo 24 Versículo 4).

La sabiduría es preferible a la fuerza (versículos 5-6) El hombre sabio tiene una fuerza mayor que la del valiente: "El hombre sabio es fuerte y el hombre de ciencia va aumentando su poder. Porque con ingenio puedes hacer tu guerra; y en la muchedumbre de los consejeros hay victoria" (Capítulo 24 Versículos 5-6).

El necio y el escarnecedor (despectivo) (versículos 7-9) La "sabiduría" del necio se revelará solo cuando calle: "Cosa demasiado alta para el necio es la sabiduría: en el tribunal no abre su boca" (Capítulo 24 Versículo 7).

No te quedes inmóvil ante la sangre de tu prójimo (versículos 10-12) Instrucción de salvar a las personas sentenciadas a muerte: "¡Libra a (los inocentes) conducidos a la muerte!, y a los que van con pasos vacilantes a la ejecución, ¡oh si los detuvieras!" (Capítulo 24 Versículo 11); y no temer que la persona no reciba su castigo, ya que Dios lo castigará: "Si dijeres: '¡Nada sabíamos de esto!', ¿acaso no lo observa Aquel que pesa los corazones? Sí, el que vigila sobre tu alma (Él lo) sabe: y Él volverá a cada hombre conforme a su obra" (Capítulo 24 Versículo 12).

La sabiduría es buena para la persona (versículos 13-14) La sabiduría es más dulce que la miel: "Come, hijo mío, la miel, porque es buena, y el panal es dulce a tu paladar. De igual modo aprende tú la sabiduría en beneficio de tu alma; si (la) hallares, tendrás un porvenir (dichoso), y tu esperanza no será frustrada" (Capítulo 24 Versículos 13-14).

No dañar al justo (versículos 15-16) No se debe dañar al justo: "pues aunque el justo cayere siete veces, él se levantará; pero los inicuos serán derribados por el mal" (Capítulo 24 Versículo 16).

Alegrarse por el mal ajeno (versículos 17-18) Instrucción de no alegrarse por la caída de los enemigos: "Cuando cae tu enemigo, no te alegres; cuando tropieza, no se regocije tu corazón" (Capítulo 24 Versículo 17).

Envidia de los malvados (versículos 19-20) Instrucción paralela a la primera instrucción del capítulo: "No te enojes a causa de los malhechores, ni tengas envidia de los inicuos" (Capítulo 24 Versículo 19).

El temor de Hashem y del rey (versículos 21-22) La unidad se cierra con un llamado a temer a Hashem y al rey: "¡Hijo mío, teme a Hashem y al rey; y no te asocies con los sediciosos!" (Capítulo 24 Versículo 21).

"También estas son de los sabios" (Capítulo 24 Versículos 23-34) Esta pequeña colección de proverbios se denomina "También estas son de los sabios" y se anexa a "Divrei Jajamim" (Palabras de los sabios) de la unidad anterior.

Juicio y reprensión (versículos 23-26) Hay que reprender a los malvados y no legitimar sus actos: "A aquel que dijere al inicuo: 'Tú eres justo', los pueblos le maldecirán, y las naciones le execrarán; pero los que censuran (la iniquidad) tendrán felicidad; y sobre ellos vendrán los parabienes" (Capítulo 24 Versículos 24-25).

La diligencia (versículo 27) La instrucción sobre la diligencia aparece aquí en el contexto del trabajo en el campo: "Apronta tu obra afuera, y prepáratela en el campo; después construirás tu casa" (Capítulo 24 Versículo 27).

Falso testimonio y venganza (versículos 28-29) Instrucción de no dar falso testimonio: "No seas sin motivo testigo contra tu prójimo, ni (le) engañes (al juez) con tus labios" (Capítulo 24 Versículo 28); y también de no vengarse de una persona: "No digas: 'Según hizo conmigo, así le trataré a él; pagaré al hombre conforme a su obra'" (Capítulo 24 Versículo 29).

La pereza (versículos 30-34) Al igual que la instrucción sobre la diligencia, también la instrucción sobre la pereza aparece en el contexto del trabajo en el campo: "Junto al campo del hombre perezoso pasé yo, y junto a la viña del hombre falto de entendimiento… Un poco más de sueño, un poco más de adormecimiento, un poco más de cruzar las manos para dormir" (Capítulo 24 Versículos 30-33).

Redacción: Netanel Shpigel

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Un momento de hebreo en Mishlei 24

En el capítulo 24 del libro de Mishlei aparecen varios proverbios y expresiones conocidos:

"בְּחָכְמָה יִבָּנֶה בָּיִת וּבִתְבוּנָה יִתְכּוֹנָן" (ג)

"Con la sabiduría se construye la casa, con la inteligencia se afirma" (Capítulo 24 Versículo 3).

Esta enseñanza está dispuesta por vía de contraste con la que la precede (versículo 2). Es decir: no con el saqueo ni con el esfuerzo se construye una casa, sino con sabiduría (Daat Mikrá). Este proverbio se usa para decir que hace falta mucha sabiduría para construyer una casa, tanto desde el punto de vista de la construcción misma como desde el punto de vista familiar.

"כִּי בְתַחְבֻּלוֹת תַּעֲשֶׂה-לְּךָ מִלְחָמָה וּתְשׁוּעָה בְּרֹב יוֹעֵץ" (ו)

"Porque con ingenio puedes hacer tu guerra; y en la muchedumbre de los consejeros hay victoria" (Capítulo 24 Versículo 6).

El significado del versículo, en sentido literal, es que la sabiduría es preferible a la fuerza (como se describió en el versículo anterior), pues se necesitan estrategias y consejos para vencer en la guerra (Daat Mikrá). Los Sabios y parte de los comentaristas convirtieron la expresión en una parábola sobre la guerra contra la inclinación al mal, como interpreta Metzudot: "Mediante las estrategias del intelecto podrás hacer la guerra contra la inclinación al mal que incita a la transgresión".

"כִּי שֶׁבַע יִפּוֹל צַדִּיק וָקָם וּרְשָׁעִים יִכָּשְׁלוּ בְרָעָה" (טז)

"pues aunque el justo cayere siete veces, él se levantará; pero los inicuos serán derribados por el mal" (Capítulo 24 Versículo 16).

El significado del versículo (en continuación del versículo anterior) es que no le conviene al malvado dañar al justo, porque aun después de sus caídas él se levantará, pues Dios lo ayuda. En el hebreo moderno se usa este proverbio para decir que la persona justa tiene la capacidad de recuperarse y reponerse de los reveses, en mérito del camino recto por el que anda.

"בִּנְפֹל אוֹיִבְךָ אַל-תִּשְׂמָח וּבִכָּשְׁלוֹ אַל-יָגֵל לִבֶּךָ" (יז)

"Cuando cae tu enemigo, no te alegres; cuando tropieza, no se regocije tu corazón" (Capítulo 24 Versículo 17).

En este proverbio el sabio advierte sobre un nivel moral elevado: no solo que no hay que vengarse ni guardar rencor, sino que incluso está prohibido alegrarse por la desgracia que le sobreviene a quien te hizo un mal (Daat Mikrá).

"שְׂפָתַיִם יִשָּׁק מֵשִׁיב דְּבָרִים נְכֹחִים" (כו)

"Besarán los labios de aquel que da respuestas acertadas" (Capítulo 24 Versículo 26).

Este versículo puede interpretarse de varias maneras (ver en Daat Mikrá): a. La expresión de afecto hacia quien da respuestas acertadas, palabras de sabiduría. b. Cuando una persona dice palabras acertadas, quienes la rodean juntan sus labios uno con otro, callan, y no saben qué responder (Baalei haTosafot, Guitín 9a). c. Como en "a tu mandato se adherirá todo mi pueblo" (Bereshit Capítulo 41 Versículo 40) — aceptarán sus palabras sin objeción. En el hebreo moderno se usa esta expresión para decir que alguien es digno de elogio o de afecto.

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Pan de engaños

"No anheles sus viandas exquisitas, porque son un manjar engañoso" (Mishlei Capítulo 23 Versículo 3).

... sea por las viandas mismas —"no anheles sus viandas exquisitas"—, y explica la razón: porque son un manjar engañoso, ya que el gobernante no te da por tu bien, ni para tu placer y sustento, ni para honrarte, sino para su propio provecho; y no es un pan verdadero, sino solo una preparación para aquello que descargará sobre ti y te pedirá.

Y todo esto es una parábola acerca del gobernante que hay en el hombre, que es su instinto (ietzer) deseoso y la fuerza excitante que gobierna en el cuerpo, al que [el rey Shlomó] llamó en Kohelet con el nombre de "rey anciano y necio" (Kohelet Capítulo 4 Versículo 13); y este es quien invita al hombre verdadero —que son las facultades de su intelecto— a comer de su pan.

Y es preciso saber quién está sentado ante uno, y guardarse de sus seducciones, sea para no ensanchar su alma deseosa hasta romper los límites, sea para no anhelar la abundancia de manjares sino solo el alimento necesario, porque es un manjar engañoso y no es el pan propio del alma ni del hombre en cuanto hombre, sino solo en cuanto a su animalidad.

Malbim — Rabí Meir Leibush ben Iejiel Mijl (1809-1879), nació en Polonia y falleció en Rusia. La mayor parte de sus años recorrió Europa del Este y se desempeñó como rabino en varias ciudades. En su comentario a la Torá, "HaTorá vehaMitzvá", trae los midrashim halájicos y los analiza comparándolos con el sentido literal de los versículos, con precisiones sobre la gramática del texto bíblico.

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No aprenden la lección

"¡Me han herido, pero no me dolió!, ¡me han golpeado, y no lo sentí! Cuando despertare, lo tornaré aún a buscar" (Mishlei Capítulo 23 Versículo 35).

Bamidbar Rabá (Vilna), Parashat Nasó, parashá 10, sección 2

"Me han herido, pero no me dolió" — ¡Ay de los idólatras, que no aprenden la lección! De lo que el Santo Bendito Sea hizo a los primeros, los últimos no aprendieron. Esto es lo que está escrito: "Me han herido, pero no me dolió". Dicen los idólatras: aunque el Santo Bendito Sea golpeó al faraón y a Egipto por causa de Israel, aun así no tomé escarmiento. Esto es lo que está escrito: "pero no me dolió".

"Me han golpeado, y no lo sentí" — aunque [Dios] ajustó cuentas con Siserá, de quien está escrito "y golpeó a Siserá" (Shoftim Capítulo 5 Versículo 26), no presté atención a ello ni tomé escarmiento de él: "Cuando despertare"; y no solo eso, sino que esperaba a que pasara el golpe para volver a buscar el mal de Israel. Esto es lo que está escrito: "lo tornaré aún a buscar". Y así dice: "Aun cuando majares al necio en un mortero [con el pisón, entre el trigo machacado, ni aun así se apartará de él su necedad]" (Mishlei Capítulo 27 Versículo 22).

Bamidbar Rabá — midrash agádico sobre el libro de Bamidbar (Números), que probablemente fue redactado recién en el siglo XII en Francia. Es el más tardío de entre los "Midrashei Rabá". La primera parte del midrash contiene muchas exposiciones (derashot) de Rabí Moshé HaDarshán, del siglo XI. La segunda parte es el Midrash Tanjuma sobre el libro de Bamidbar. (De: A. Reizel, Introducción a los midrashim, Colegio Herzog, 5771).

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Comportarse con sensatez junto a la mesa del gobernante

Los versículos con que se abre nuestro capítulo se dirigen a una persona que se sienta a comer pan en la mesa de un gobernante, y le advierten que se comporte con sensatez. ¿De qué gobernante se trata? ¿Y por qué hace falta una sensatez especial en esta situación?

"Cuando te sientes a comer con un príncipe, considera cuidadosamente lo que tienes delante: porque pones un cuchillo en tu garganta, si eres hombre dado a la gula. No anheles sus viandas exquisitas, porque son un manjar engañoso" (Capítulo 23 Versículos 1-3).

Estos versículos se dirigen a una persona que se sienta a comer pan en la mesa de un gobernante, y le advierten que se comporte con sensatez. ¿De qué gobernante se trata? ¿Y por qué hace falta una sensatez especial en esta situación?

1. Según el sentido literal, el gobernante es un rey o un soberano. En el banquete que se ofrece en la mesa del gobernante se sirven manjares numerosos, costosos y especialmente sabrosos. La persona común, que no está acostumbrada a tales manjares, puede dejarse tentar y comer sin discernimiento, y ello puede causarle un daño físico o espiritual. Conforme a esto, el pasaje vale también para todo banquete festivo en el que participamos —como un evento o un congreso— en el que se sirven manjares "a la manera del rey" (con esplendor real). También en un banquete festivo conviene comer con sensatez y no devorar con avidez (según Rabí Ioná Guirondi, Rabí Moshé David Walli). Además, el solo hecho de sentarse junto a la mesa del gobernante es un gran honor, y la persona común puede confundirse y marearse por ese honor. Conforme a esto, el pasaje vale también para toda situación en la que una persona recibe un honor especial de parte de las autoridades del gobierno. La persona puede hacerse ilusiones de que la cercanía al poder la ayudará si llegara a necesitar ayuda. El pasaje viene a advertirnos contra esta peligrosa ilusión, como dijeron los Sabios: "Sean cautelosos con las autoridades, pues no se acercan a una persona sino para su propio provecho, y no están a su lado en el momento de su apuro" (Mishná Avot 2:3; y así también el Malbim —acrónimo de Meir Leibush ben Yehiel Michel Wisser, comentarista bíblico, 1809-1879— sobre el versículo).

Además del sentido literal, los comentaristas interpretaron la palabra 'gobernante' (moshel) de diversas maneras:

2. El gobernante es toda persona que te da de comer, que es llamada "gobernante" porque "es el dueño del banquete" (Metzudot); y el pasaje enseña que hay que observar ("considera cuidadosamente") los ojos del dueño del banquete, y ver si en verdad da la comida con buen ojo (con generosidad) y alegría, o si la da con mal ojo y solo por una sensación de presión social. Si la da con mal ojo, hay que tener cuidado y no comer de sus manjares (Metzudot); una idea similar aparece más adelante en el capítulo (versículos 6-7).

3. El gobernante es un sabio (el que compone parábolas), un rabino: "Shlomó contenía su boca para no hablar ante quien era mayor que él... y dice: 'y pondrás un cuchillo en tu garganta, si eres hombre dado a la gula'" (Shemot Rabá 15:20); "Si el alumno reconoce en su maestro que sabe responderle con fundamento — 'considera'; y si no — 'entiende lo que tienes delante'; 'y pondrás un cuchillo en tu garganta, si eres hombre dado a la gula' — apártate de él" (Julín 6a).

4. El gobernante es la inclinación al mal (ietzer hará), "que es llamada el espíritu que gobierna", y el versículo viene a advertir contra los alimentos no kasher. "Y el hecho de que dijo 'liljom' —que también significa 'combatir'— y no dijo simplemente 'comer', es para aludir a que el momento de comer es un momento de guerra, pues la inclinación al mal quiere comer mucho, y también sin discernir entre lo bueno y lo malo... mientras que la inclinación al bien quiere demorar y discernir como es debido, y por eso hay entre ellas una guerra intensa" (Rabí Moshé David Walli). Y así también se trae en el comentario del Malbim.

Redactado por el Equipo del sitio del Tanaj

Extraído del sitio de Navegación en el Tanaj

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Canción de burla a los bebedores de vino

Ante ustedes un fragmento de la hoja de estudio de "Matan Al HaPerek", en la que encontrarán énfasis y ampliaciones para el análisis y la profundización en el capítulo:

La persona exitosa debe cuidarse del desenfreno y de la embriaguez.

"No estés entre los borrachos de vino, ni entre los golosos comedores de carne; porque el que es beodo y comilón empobrecerá, y la somnolencia vestirá (al hombre) de andrajos" (Capítulo 23 Versículos 20-21).

Observen la canción de burla a los bebedores de vino (Capítulo 23 Versículos 29-35), las instrucciones de "Amenemope el egipcio" y las palabras de I. Zakovitch. Presten atención a las descripciones gráficas y detalladas del borracho. ¿Cuál es el gran peligro de la embriaguez?

Instrucciones de "Amenemope el egipcio", un manuscrito antiguo de Egipto:

No te acerques a la casa donde se bebe licor, y no se recogerán las palabras que salgan de tu boca. No sabrás lo que dices; caerás y tu cuerpo se hará pedazos, y nadie te tenderá la mano. Tus compañeros lo beberán (el licor) y dirán: "¡Echen fuera al borracho!". Y cuando vengan a buscarte para consultarte, tú estarás tendido en el suelo, como un niño pequeño.

(Grintz, Literatura del antiguo Egipto, pág. 153)

I. Zakovitch:

Nuestro poema es, pues, como una parodia de un canto de amantes, sobre la salida de la amada en busca del elegido de su corazón. El amado es para la amada como la botella para el borracho, y por él está dispuesto a arriesgarse e incluso a recibir azotes.

A primera vista, la respuesta del borracho refuerza la impresión de que nuestro poema habla en censura de la bebida. El bebedor es incorregible, como el necio del que no hay esperanza: "Aun cuando majares al necio en un mortero con el pisón, entre el trigo machacado, ni aun así se apartará de él su necedad" (Mishlei Capítulo 27 Versículo 22), y como el perezoso que responde a la pregunta: "¿Hasta cuándo, oh perezoso, te estarás acostado? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?" (Mishlei Capítulo 6 Versículo 9): "Un poco más de sueño, un poco más de adormecimiento, un poco más de cruzar las manos estando acostado" (versículo 10).

Por otra parte, parece que el borracho logra refutar los argumentos del sabio: no siente los golpes, y por tanto los golpes no le arrancaron el deseo del vino. Más aún, una actitud ambivalente hacia la bebida del vino la encontramos no solo en la respuesta del borracho, sino también en la adivinanza doble (y en especial en la adivinanza de la izquierda), y por supuesto al comienzo de la advertencia del sabio en el versículo 31, que es capaz de aumentar la tentación de beber. Y no solo eso: la separación entre la prédica del sabio y la respuesta del bebedor es parte de la ficción literaria. También las palabras del borracho fueron escritas por el sabio; él, y no otro, puso en boca del borracho la última palabra del diálogo, la respuesta contundente.

De aquí que no se pueda, pues, concluir y decir que nuestra composición es otra expresión de reprobación de la bebida del vino. Al contrario, lo positivo y lo negativo se entremezclan en ella, como corresponde a las palabras de los sabios, que no ven el mundo de manera simple, en blanco y negro, sino que lo examinan en su complejidad, en su variedad de matices.

Extraído del programa "Matan Al HaPerek"

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Un momento de hebreo en Mishlei 23

En el capítulo 23 del libro de Mishlei aparecen un proverbio y una expresión conocidos:

"שְׁמַע לְאָבִיךָ זֶה יְלָדֶךָ וְאַל תָּבוּז כִּי זָקְנָה אִמֶּךָ" (כב)

"Escucha a tu padre, a aquel que te engendró, y no desprecies a tu madre cuando se envejeciere" (Capítulo 23 Versículo 22).

Este proverbio advierte a la persona que no menosprecie a su madre cuando envejece, porque la vejez precisamente otorga a la persona experiencia y sabiduría (Daat Mikrá).

"אַל תֵּרֶא יַיִן כִּי יִתְאַדָּם כִּי יִתֵּן בַּכּוֹס עֵינוֹ יִתְהַלֵּךְ בְּמֵישָׁרִים" (לא)

"No mires el vino cuando rojea (muestra su color rojo); cuando resplandece en la copa, cuando fluye suavemente" (Capítulo 23 Versículo 31).

En el hebreo moderno, el significado de la expresión "natán einó bakós" (puso el ojo en la copa) es: entregarse a la bebida de vino o alcohol. También Rashi (acrónimo de Rabí Shlomó Itzjaki, rabino y destacado comentarista bíblico francés, 1040-1105) y Metzudot interpretaron así la expresión, y según su interpretación el significado del versículo es que la persona que bebe vino en exceso se equivoca al juzgar la realidad, pues el vino le hace pensar que todo está bien. En cambio, Daat Mikrá e Ibn Ezra interpretaron que la intención de las palabras del versículo "ki itén bakós einó" es que la apariencia del vino se ve afectada por la belleza de la copa en la que e

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Síntesis del capítulo, Mishlei 23

La unidad "Divrei Jajamim" (Capítulo 22 Versículo 17 – Capítulo 24 Versículo 22) se caracteriza por grupos de instrucciones y refranes, y no por versículos aislados como sucedía en la sección "Mishlei Shlomó". En la investigación es habitual ver esta unidad como influida por los "Proverbios de Amenemope", una obra sapiencial egipcia.

Hospedarse en casa de un hombre acaudalado (versículos 1-3) En el caso de una persona que se hospeda en casa de un hombre acaudalado, no debe anhelar ni dejarse seducir por las comidas que le sirven: "No anheles sus viandas exquisitas, porque son un manjar engañoso" (Capítulo 23 Versículo 3).

El desprecio de la riqueza (versículos 4-5) No hay que esforzarse por enriquecerse, ya que la riqueza es pasajera: "Si diriges tu vista en aquello, y ya no está" (Capítulo 23 Versículo 5).

Advertencia de no comer en casa de un tacaño (versículos 6-8) Similar a la instrucción anterior. Aquí hay una instrucción de evitar aceptar la invitación del tacaño: "No comas el pan de aquel que tiene ojo maligno" (Capítulo 23 Versículo 6), ya que "no está contigo su corazón" (Capítulo 23 Versículo 7).

El necio (versículo 9) Advertencia de no hablar a oídos de un necio: "No te pongas a hablar a oídos del insensato, porque despreciará la cordura de tus dichos" (Capítulo 23 Versículo 9).

El desplazamiento de linderos (versículos 10-11) Advertencia de no desplazar los linderos ni invadir el campo de los huérfanos: "porque su Defensor es fuerte, Él defenderá contra ti la causa de ellos" (Capítulo 23 Versículo 11).

La educación de los hijos (versículos 12-14) Las palabras aquí están dirigidas a los padres y no a los hijos: "No le niegues al muchacho la corrección, pues si le castigas con la vara, no morirá. Tú le castigarás con la vara, y librarás su alma del Sheol (abismo)" (Capítulo 23 Versículos 13-14).

Instrucciones de un padre a su hijo (versículos 15-18) El padre le enseña a su hijo que su sabiduría le causa alegría: "¡Hijo mío, si fuere sabio tu corazón, se alegrará también mi corazón!" (Capítulo 23 Versículo 15); y también le advierte que no ande por el camino de los pecadores: "No tenga tu corazón envidia a los pecadores, mas permanezca todo el día en el temor de Hashem" (Capítulo 23 Versículo 17).

Abstenerse de la glotonería y la embriaguez (versículos 19-21) El padre le enseña a su hijo que no se junte con los bebedores de vino ni con los glotones de carne: "porque el que es beodo y comilón empobrecerá, y la somnolencia vestirá (al hombre) de andrajos" (Capítulo 23 Versículo 21).

Obedecer a los padres (versículos 22-24) El padre le enseña a su hijo que obedezca su voz y la de su madre: "Escucha a tu padre, a aquel que te engendró, y no desprecies a tu madre cuando se envejeciere… Alégrese, pues, tu padre y tu madre, y salte de gozo la que te dio a luz" (Capítulo 23 Versículos 22-25).

Alejarse de la ramera (versículos 26-28) El padre le enseña a su hijo que se aleje de una mujer ramera: "porque un hoyo profundo es la ramera, y la extranjera (no judía) es un pozo angosto" (Capítulo 23 Versículo 27).

Advertencia contra la embriaguez (versículos 29-35) Este pasaje es extenso y está dirigido por completo contra la embriaguez. La instrucción está escrita en forma de adivinanza: "¿Para quién son los ayes?, ¿para quién el dolor?, ¿para quién las reyertas?, ¿para quién las quejas?, ¿para quién las heridas sin motivo?, ¿para quién los ojos encendidos?" (Capítulo 23 Versículo 29), con su respuesta al lado: "Para los que se demoran tras el vino; para los que van buscando los licores compuestos" (Capítulo 23 Versículo 30); y luego una advertencia detallada que describe el efecto del vino y las conductas del ebrio, hasta citar al propio borracho: "¡Me han herido, pero no me dolió!, ¡me han golpeado, y no lo sentí! Cuando despertare, lo tornaré aún a buscar" (Capítulo 23 Versículo 35).

Redacción: Netanel Shpigel

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Una rueda gira en el mundo

"Cuando rico y pobre se encuentran (recuerden): Hashem es el hacedor de todos ellos" (Mishlei Capítulo 22 Versículo 2).

"El pobre (oprimido) y el opresor (el rico) se encuentran, y Hashem alumbra los ojos a ambos" (Mishlei Capítulo 29 Versículo 13).

Midrash Sejel Tov (Buber), Shemot, Parashat Itró, capítulo 18, sección 27

Esto es lo que dijo Shlomó en su sabiduría: "El pobre y el hombre de fraudes [se encuentran]; Hashem alumbra los ojos de ambos" (Mishlei Capítulo 29 Versículo 13), y está escrito: "Rico y pobre se encuentran; Hashem es el hacedor de todos ellos" (Mishlei Capítulo 22 Versículo 2). ¿Cómo se entiende esto?

Un alumno que vino a servir al Rabino, y el Rabino quiere enseñarle —"Hashem alumbra los ojos de ambos"—: se le revelan [al Rabino] desde el Cielo los secretos (las razones) de la Torá, y se vuelve como un manantial que no cesa, y como un río que va creciendo, y le enseña;

y si no quiere enseñarle —"Hashem es el hacedor de todos ellos"—: aquel que hizo sabio a este, terminará por volverlo necio; y aquel que hizo necio a este, terminará por volverlo sabio.

De manera semejante puedes decir respecto de quienes dan caridad. ¿Cómo?

Un pobre que extendió su mano al dueño de casa, y el dueño de casa quiere darle —"Hashem alumbra los ojos de ambos"—;

(si) no quiso darle —"Hashem es el hacedor de todos ellos"—: terminará por empobrecer a este y enriquecer a aquel.

Midrash Sejel Tov — antología de midrashim y comentarios sobre la Torá. Fue escrito por Rabí Menajem ben Shlomó en el año 1139, probablemente en Italia. La antología incluye comentarios del autor según el sentido literal, exposiciones (derashot) de los Sabios y discusiones halájicas. (De: A. Reizel, Introducción a los midrashim, Colegio Herzog, 5771).

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La humildad lleva al temor de Dios

El trabajo sobre las cualidades del carácter debe hacerse de manera gradual. La cualidad de la humildad es una de las cualidades necesarias para el servicio a Dios, y es la cualidad que lleva al temor de Dios.

"La consecuencia de la humildad es el temor de Hashem, (y este da) la riqueza, el honor y la vida" (Capítulo 22 Versículo 4).

Nuestro versículo enseña que hay una relación causal entre las cualidades del alma: la cualidad de la humildad lleva a la persona a la cualidad del temor de Dios. Rabí Pinjas ben Yair amplió la idea y describió todo un itinerario de progreso en las cualidades del alma (Talmud Ierushalmí, Shekalim 3:3):

"Y así solía decir Rabí Pinjas ben Yair: la diligencia lleva a la pulcritud, la pulcritud lleva a la pureza, la pureza lleva a la santidad, la santidad lleva a la humildad, la humildad lleva al temor del pecado, el temor del pecado lleva a la piedad (jasidut), la piedad lleva al Espíritu Divino, el Espíritu Divino lleva a la resurrección de los muertos, la resurrección de los muertos lleva a Eliahu, de bendita memoria". Cada una de estas etapas está aludida en un versículo del Tanaj, y aquí nos centraremos solo en las etapas relacionadas con la humildad:

La santidad lleva a la humildad — según el versículo (Yeshaiahu Capítulo 57 Versículo 15): "Porque así dice el Alto y el Excelso, que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: 'Yo habito en el lugar alto y santo; (habito) también con aquel que es de espíritu contrito (arrepentido) y humilde; para vivificar el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los contritos'"; es decir, la santidad de Dios Lo lleva a morar con los humildes y los abatidos; y de aquí se puede inferir, de manera general, que la persona que se santifica a sí misma se vuelve humilde y de espíritu abatido.

La humildad lleva al temor del pecado — según el versículo (Mishlei Capítulo 22 Versículo 4): "La consecuencia de la humildad es el temor de Hashem". Es decir, a raíz de la humildad, la persona llega al temor ante Dios, y teme pecar:

"Pues cuando reconozca su propia pequeñez, engrandecerá la exaltación del Omnipresente, y vendrá a su corazón el temor de la exaltación..." (Metzudat David).

"La raíz de la humildad deriva de captar la grandeza del Hacedor de la Creación y Su gran poder y la realidad que creó, hasta captar que él es como nada y como cero ante algunas de Sus criaturas; y aunque alcance en este mundo realeza, sabiduría, valentía y todas las virtudes, sabrá que es como una pequeña hormiga ante el gran Rey que está por encima de él... y ese pensamiento termina por infundir en su corazón el temor de Dios, de modo que tema hacer algo contra Su voluntad" (Malbim — acrónimo de Meir Leibush ben Yehiel Michel Wisser, comentarista bíblico, 1809-1879).

La gradualidad en el trabajo sobre las cualidades del carácter tiene gran importancia. En el mundo del espíritu se puede progresar sin fin, a condición de avanzar de manera gradual y no intentar saltar de una sola vez al nivel más alto.

Redactado por el Equipo del sitio del Tanaj

Extraído del sitio de Navegación en el Tanaj

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