La destrucción de Asiria, Ashur, fue para enseñar a los pueblos-árboles a no enaltecerse en su estatura y en la altivez de su corazón. Egipto, más débil que Ashur, no aprendió la lección y su final también está cerca.
Este es ya el tercer capítulo que trata sobre Egipto. Hemos visto críticas a Paró, al Faraón, descripciones de destrucción y desolación, e incluso una lamentación sobre Egipto. Entonces, ¿qué viene a añadir esta nueva profecía a todo lo dicho anteriormente? ¿Y cómo se relaciona con los exiliados de Iehudá entre los cuales se encuentra el profeta?
