La conexión entre un pueblo y su Dios es honor para el pueblo; la ruptura de esa conexión es deshonra. El honor del pueblo de Israel es también el honor de Dios, y por lo tanto, evitar la deshonra de Israel es la razón de su redención.

La relación entre Dios y el hombre se expresa en la conexión entre Israel y su Dios. El pueblo de Israel, que sirve a su Dios, también sirve de ejemplo para el mundo entero y da testimonio de la providencia con que Dios dirige el mundo.

Los pueblos de la región empujaron a Tzidkiahu a rebelarse contra Bavel, Babilonia, y al final no lo respaldaron, e incluso se beneficiaron de la destrucción de Ierushalaim. Por esto clama el profeta y pide venganza:

"Por cuanto dijiste: "¡Ea!", respecto de Mi santuario cuando fue profanado, y de la tierra de Israel cuando fue desolada, y de la casa de Iehudá, cuando ellos fueron en cautiverio" (versículo 3)

"A causa de lo que hizo Edom, en vengarse cruelmente de la casa de Iehudá (pues gravemente ofendieron cuando se vengaron de ellos)" (versículo 12)

La esposa de Yejezkel murió y él anda con sus ropas habituales, absteniéndose de expresar duelo. Porque ¿cuál es el significado de tu duelo personal frente a la destrucción de Ierushalaim?

Tiro debía ser el verdadero apoyo del reino de Iehudá en su rebelión, mediante respaldo financiero y económico. Su traición a Iehudá tuvo un significado más grave que las demás traiciones de los pueblos de la región.

Las duras descripciones de la prostitución equiparan los actos de Israel con las diosas cananeas, y están destinadas a conmocionar y disuadir.

El Señor me dijo además: "Hijo del hombre, ¿quieres, acaso, juzgar a Oholá y a Oholivá, y hacerles conocer sus abominaciones?: Porque han cometido adulterio, y hay sangre en sus manos; y con sus ídolos han cometido adulterio, y aun a sus hijos que habían dado a luz para Mí, los han hecho pasar a ellos (por en medio del fuego) para ser consumidos.

El diez de Tevet desde el punto de vista de Yejezkel es el día del sello, el día en que se decretó la sentencia. Es el comienzo del deslizamiento por la pendiente irreversible que conduce del sitio a la destrucción.

"Y en el año noveno, en el mes décimo, a diez del mes, se me dirigió la palabra del Señor, diciendo: Hijo del hombre, escribe para ti la fecha del día, de este mismo día; pues que el rey de Bavel empezó el asedio de Ierushalaim en este mismo día " (versículos 1-2)

¿Cuál era la exportación de la tierra de Israel en el barco tirio? ¿Y qué llevó al pueblo de Israel a desviarse tras los ídolos de Tiro?

El conocimiento y experiencia de Yejezkel en los detalles del comercio internacional es asombroso; hay quienes opinan* que él escuchó un canto de alabanza de exiliados de Tiro, que también llegaron a Bavel, Babilonia, y lo convirtió en una elegía.

 

Tiro se ve a sí misma como neutral, y se relaciona con lo que sucede a su alrededor con los ojos indiferentes de los empresarios. Hace una explotación cínica de la destrucción que se cierne sobre Ierushalaim para sacar provecho de la oportunidad que se ha creado.

Yejezkel dedica a la ciudad de Tiro tres capítulos de elegías y profecías. ¿Quién es Tiro y cuál es la razón del trato especial que recibe?

 

En la parábola de la olla que se repite y menciona en nuestro capítulo se revelan la magnitud del desastre y la gravedad de la destrucción, cuando incluso después de un intenso calcinamiento la herrumbre y la impureza no abandonan la olla. Por ello no hay otra solución más que la destrucción absoluta.

La parábola de la olla y la carne, que ya apareció en el capítulo 11, vuelve nuevamente en el capítulo 24.

 

¿Quién es la madre única? ¿Y quiénes son sus dos hijas? ¿Y cuál es el castigo para los Tzadikim, los justos que cerraron sus ojos ante la prostitución?

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