El pedido de David (versículos 1-3)
Después de construir su casa y trasladar el Arca de Dios, David se sintió incómodo con el hecho de que su casa era de cedros mientras que el Arca de Dios estaba ubicada en una simple tienda. Es por ello que se dirige al profeta Natán y antes que David alcance a formular una pregunta, Natán le manifiesta claramente: “"Anda, haz todo cuanto está en tu corazón, porque el Señor está contigo" (versículo 3)
El rechazo de Dios al pedido de David (versículos 4-17)