Sobre la amistad, sobre Raful y sobre el secreto que abre toda relación de amistad, y también la cierra en un lugar de recelos y temores, enojos y sentimientos de hostilidad.
Todo niño sabe que se va a la escuela para encontrarse con los amigos, y entre los recreos también se intenta estudiar un poco. Y, por supuesto, los movimientos juveniles y las excursiones se construyen sobre las amistades, y también en el servicio militar el factor más cohesionador es "la jevre" (el grupo de compañeros). Raful dijo una vez que toda la educación militar construye la motivación general, pero en el segundo en que hay que levantarse y lanzarse al asalto, el vínculo con los compañeros es el impulso más fuerte.
También la amistad (como la laboriosidad, la prudencia, el silencio y el hablar suave) está anclada en la sabiduría y no en la ética, y la sabiduría que contiene el temor de Dios incluye tanto los valores de la ética y la justicia como los valores de la sabiduría.
Quien ama también puede decir a veces cosas duras, y eso es mucho preferible a la adulación de los besos de quienes odian; hay una fuerza especial en el vínculo de la amistad, que es también un sostén en el día de la aflicción, como en el momento de la alegría, mucho más que los primos lejanos, cuya cercanía familiar se disipa con las distancias.
Fieles (rectas y buenas) son las heridas del que ama — e importunas (=insoportables) los besos del que odia (Capítulo 27 Versículo 6); el aceite y el incienso alegran el corazón [de toda persona], y la dulzura del compañero (=y dulce es la amistad) proviene del consejo del alma (=de la sabiduría); a tu amigo y al amigo de tu padre no abandones [en su aflicción] — y a la casa de tu hermano [lejano] no vayas en el día de tu desgracia (=tu aflicción) — mejor es el vecino cercano que el hermano lejano (Capítulo 27 Versículos 9-10);
En la amistad verdadera, el vínculo se aguza precisamente cuando hay debates penetrantes junto con un amor profundo, y ese es el secreto del bet midrash talmúdico y de la ieshivá —las controversias aguzan la verdad—: el hierro con el hierro se junta (=se aguza), y el hombre aguza (=afila) el rostro de su compañero (en el debate; Capítulo 27 Versículo 17).
Pero por encima de todo se halla el secreto que abre toda relación de amistad, y también la cierra en un lugar de recelos y temores, enojos y sentimientos de hostilidad de todo tipo. La actitud mía y tuya hacia los demás es la que determinará la actitud de ellos hacia nosotros, tal como el rostro que se refleja en el agua o en un espejo: como en el agua [en la que se reflejan] el rostro frente al rostro, así el corazón del hombre para con el hombre (Capítulo 27 Versículo 19).
Gentileza sitio 929