La descripción aguda de las abominaciones crea identificación con Dios, y aclara que la destrucción no es un abandono unilateral sin explicación, sino una consecuencia lógica.
En la parábola de este capítulo, una de las profecías más largas y focalizadas del libro, Yejezkel resume la historia del pueblo y de Ierushalaim, como preparación para la destrucción. La estructura de la profecía es casi típica: apertura, parábola y aplicación sobre los pecados del pueblo, la recompensa-castigo, e incluso una especie de consuelo al final. Pero el lenguaje y la expresión son especialmente agudos. Yejezkel "comunica a Ierushalaim sus abominaciones", y después de una descripción detallada de la bebé desnuda abandonada en el campo y recogida por Dios, presenta un relato no menos exagerado de su traición y prostituciones, la ingratitud y la degradación moral y humana en la que cayó. Parece que aquí hay un intento de crear identificación con Dios y con la justicia del castigo que Él impone. Yejezkel aclara que no se trata de un abandono sin explicación, sino de una copa que se desbordó después de una paciencia infinita. Algo más falta en esta profecía en relación a nuestra expectativa de las profecías - y es el llamado al arrepentimiento. Yejezkel presenta la situación como sin esperanza; después de todas estas abominaciones, ya es demasiado tarde para volver atrás. Las profecías de Yejezkel están dirigidas al pueblo en el exilio. Él se esmera en aclararles que Ierushalaim ya no es la elegida y que será destruida de todos modos. Los convence de que no son de segunda categoría por haberse quedado afuera, sino que fueron los que merecieron salvarse de la terrible destrucción que habrá al final. También les ilustra el panorama completo de la causa de la destrucción, para que sepan que no se trata de un abandono divino arbitrario que los desconecta definitivamente de la relación y la obligación con Dios. Y al final también menciona y aclara que este no es el fin. Que Dios cumplirá su parte del pacto y volverá algún día a restaurar a Ierushalaim a su lugar. "Y Me acordaré Yo de Mi pacto hecho contigo en los días de tu modedad, y estableceré contigo un pacto Eterno”.
Los referentes que escriben en esta sección son integrantes de la organización NAJAT-Jóvenes amantes del Tanaj, un Centro de Estudios de Tanaj para la juventud.