En la expresión "la memoria del justo sea bendita" no se pretende únicamente que cuando se menciona el nombre del justo corresponde bendecirlo y elogiarlo, sino que cada vez que se menciona al justo — en la mención misma hay bendición.
"La memoria del justo será bendita; pero el nombre de los inicuos se pudrirá" (Versículo 7)
A los justos se los recuerda favorablemente, mientras que a los malvados se los recuerda con deshonra. El Malbim (acrónimo de Meir Leibush ben Iejiel Michel Wisser, comentarista bíblico, 1809-1879) en su comentario a Mishlei allí explica el sentido literal del versículo:
"Hay una diferencia entre nombre y memoria; el nombre es el nombre propio, y la memoria indica aquello por lo que es recordado a través de sus actos que realizó, del justo también su memoria permanece como bendición, pues recordarán sus actos en cada generación y lo bendecirán".
Así pues, "la memoria del justo" no es solo la mención de su nombre, sino el recuerdo que dejó tras de sí en el mundo, es decir, sus buenas acciones que permanecen para siempre. Sin embargo, el significado del sermón es que cada vez que se menciona el nombre de uno de los justos, corresponde bendecirlo y hacer referencia también a sus buenas acciones, como hizo el Santo Bendito Sea en persona, que cuando mencionó el nombre de nuestro padre Abraham, también mencionó sus buenas acciones.
Según estas interpretaciones, "la memoria del justo sea bendita" significa que cuando se menciona el nombre del justo o sus actos, corresponde bendecirlo y elogiarlo. Pero es posible proponer también otra interpretación, según la cual la memoria del justo — es bendición, y por eso cada vez que se menciona al justo — hay en ello bendición. El justo constituye un modelo a imitar, y su mención lleva consigo bendición ya que despierta inspiración y deseo de apegarse a sus buenas acciones.
El Sfat Emet (una conocida serie de comentarios jasídicos escritos por el Rabino Iehuda Leib Alter de Ger, 1847-1905) sobre la Parashá de Shemot (5656) se refirió a esta interpretación y explicó:
"Y estos son los nombres de los hijos de Israel... y cuando la persona rectifica sus actos como corresponde, entonces el nombre se completa, y las tribus rectificaron para sí mismas y para las generaciones. Por eso fueron contados en su muerte para dar a conocer que dejaron bendición... de todos modos la luz de las tribus está vigente para siempre... y sobre ellos se dijo 'la memoria del justo sea bendita' a diferencia de 'el nombre de los inicuos se pudrirá' (Mishlei, Capítulo 10, Versículo 7)... y de los justos queda bendición para las generaciones".
Según el Sfat Emet, el nombre expresa cierta perfección. Una persona que cumple su misión en el mundo merece ser llamada por su nombre. Cuando se menciona el nombre del justo, se conecta con aquella perfección que logró alcanzar, y desde allí su bendición va extendiéndose a las generaciones.
No siempre el justo de la generación es conocido, pero el hecho de que existan justos en la generación demuestra que "también es posible de otra manera", que existe la posibilidad del amor de Hashem y el amor al prójimo. El hecho mismo de que exista tal justo otorga una 'orientación' a todos los de su generación, y esto lleva a que "la memoria del justo sea bendita".
Editado por el Equipo del sitio del Tanaj
Gentileza sitio VBM de la Ieshivá Har Etzión