"Entonces me mostró al Sumo Sacerdote Yehoshua, que estaba delante del ángel del Señor, y el Satán estaba a su derecha para acusarlo" (Zejariá, capítulo 3, versículo 1)
¿Acaso el Satán es una figura humana, a semejanza de los enemigos que oprimen a Israel? ¿O acaso es un ser supremo, fiscal en el tribunal celestial? Si observamos a los comentaristas, veremos que existen distintas opiniones.
Radak (Rabí David Kimhi): El Satán es una alegoría de Sanbalat y sus compañeros, que los hostigaban y les interrumpían su labor.
Malbim (Meir Leibush ben Yehiel Michel Wisser): Vio en la profecía cómo Yehoshua estaba de pie ante el ángel del Señor, que lo juzgaba por sus acciones, y el Satán, que es el fiscal, estaba a su derecha para acusarlo, pues el que alega en contra se sitúa a la izquierda del ángel juez, que es la derecha de Yehoshua, quien está de frente a él. Y aquí se explica que había sobre Yehoshua dos tipos de juicios: un juicio sobre sí mismo, por el que había alguna acusación en su contra, y esta acusación ya existía en el momento en que fue arrojado al horno de fuego (lo cual ocurrió en tiempos remotos), cuando fue sometido a juicio para determinar si merecía que se le hiciera un milagro por medio del ángel, y entonces el Satán lo acusó... También vio que había sobre él un segundo juicio: si serviría en el sumo sacerdocio. Y explicaron los Sabios que esto se debía a que sus hijos habían tomado mujeres extranjeras.