El río Jordán (Yarden) fluye de norte a sur en la tierra de Israel. El valle a través del cual corre el río se llama Arava, o las llanuras del Jordán. Las áreas del sur del valle del Jordán se llaman las llanuras de Moab y las llanuras de Yerijo (Jericó).
Yaakov cruzó el río Jordán camino a Jarán (Génesis 32, 11). Reuven, Gad y la media tribu de Menashe solicitaron y recibieron sus porciones de tierra en el lado oriental del río Jordán (Números 32, 5-19, et al).El río Jordán fue reconocido como la frontera oriental original de la Tierra de Israel (Números 34, 12). Moshé no cruzó el Jordán hacia la tierra de Canaán (Deuteronomio 3, 27). Los hombres de Yerijo intentaron capturar a los espías de Yehoshua en el área de los pasos del río Jordán (Yehoshua 2, 7). Yehoshua dividió el río Jordán para entrar en la tierra de Canaán (Yehoshua 3, 14-17).
La división (y el cruce de los hijos de Israel) del río Jordán causó pánico a los habitantes de la Tierra de Canaán (Yehoshua 5, 1).
El río Jordán se menciona como parte de la frontera de las tierras tribales de Efraím, Biniamin, Yissajar y Naftali (Yehoshua 16, 1-7; 18, 12-20; 19, 22; 19, 33-34).
Después de la caída del rey Eglon de Moab, el pueblo de Israel capturó los pasos del río Jordán (Jueces 3, 28). Bajo el liderazgo de Guidón, el pueblo de Israel capturó el Jordán durante la guerra contra Midián (Jueces 7, 24). El rey de Bnei Ammon acusó a la nación de Israel de haberle conquistado el Jordán, pero Yftaj respondió que el Jordán fue conquistado por los emorim (Jueces 11, 13; 11, 22)
El rey David cruzó el río Jordán para pelear una guerra contra Aram (II Shmuel 10, 17; I Crónicas 19, 17).La huida del rey David de su hijo Avshalom y el regreso a Jerusalem implicaron cruzar el río Jordán (II Shmuel 17, 22; II Shmuel 19, 16, y otros)
Eliahu cruzó el Jordán en su viaje final, y Elisha realizo el cruce cuando regresó de despedirse de Eliahu (II Reyes 2, 6; 2, 13-14). Naamán, el general del ejército arameo, se sumergió en el río Jordán y fue sanado de su Tzaraat (enfermedad de la piel) (II Reyes 5, 14).