Y Moshé apacentaba el ganado de su suegro Itró, sacerdote de Midián, guiándolos por el desierto, cuando llegó a Jorev, el monte de Dios.
Y se le apareció el ángel del Eterno en una llama de fuego entre la zarza, y vio que a pesar del fuego, la zarza no se consumía. Entonces dijo Moshé: -Me apartaré para ver mejor esa gran visión: ¿Por qué no se quema la zarza? Y vio Dios que se apartó (Moshé) para mirar y lo llamó: Moshé, Moshé. Y le contestó: -Heme aquí. Y le dijo: -No te acerques, quítate el calzado pues el lugar en donde estás parado, tierra santa es.
Esta Parashá nos relata la primera profecía de Moshé, eso merece un análisis profundo.
Hay muchos simbolismos muy interesantes que trataremos de descifrar.
Para ubicarnos contextualmente debemos saber que Moshé se encuentra en el monte Sinaí.
Preguntas
• ¿Qué significa la palabra SINAI? ¿De dónde proviene? ¿Cuál es su raíz?
• Dios se le aparece a través de un SNE BOER BAESH, ¿Qué significa una zarza que ardía en fuego?
• BEASNÉ ENENU UJAL - y la zarza no se consumía ¿Qué representa esta zarza que arde en fuego?
• ¿Qué significa que no se consumía?
• Y luego nos dice en el versículo 6: “Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Yitzhak y Dios de Yaacob. Y cubriose Moshé el rostro porque temió ver a Dios".
• ¿Qué significa que se cubrió el rostro? ¿Qué significa que temió ver a Dios si a Dios no se lo puede ver?
Al final termina diciendo que Moshé será el encargado de sacar a Israel de la tierra de Egipto.
Para descubrir qué representa la zarza ardiente en fuego, la metodología más apropiada para encontrar la repuesta del acertijo, sería buscar si este concepto "ARDIENTE EN FUEGO" "BOER BAESH", aparece en otro lugar en la Torá. Efectivamente, este término lo volvemos a encontrar 3 veces, las 3 hablando de lo mismo.
En Deuteronomio 4, 9 y 15. Dice así: BEAAR BOER BAESH –“Y el monte ardía en fuego” ¿A qué monte se refiere? ¿Qué monte ardió en fuego? Y ¿Cuándo sucedió esto?
Se está refiriendo al monte de Sinaí.
O sea, hay solamente 2 lugares en la Torá que dice que algo arde en fuego, la zarza y el monte Sinaí. No nos olvidemos que Moshé está teniendo esta profecía de la zarza ardiente en el monte Sinaí, y eso no es casualidad.
Y la palabra Zarza - SNE es muy parecida a SINAI, ya que en hebreo posee la misma raíz.
La pregunta sería entonces: ¿Qué es lo que está viendo Moshé en su profecía?
Lo que Moshé está percibiendo en su profecía es aquello que va a ocurrir dentro de un tiempo en el mismo lugar que se encuentra ahora, en el Monte del Sinaí.
Dios va a descender en un fuego sobre el monte (Shemot 19).
Es decir nos estamos refiriendo a un suceso GRANDIOSO, nos referimos a la entrega de la Torá.
En otras palabras, Moshé esta captando ya en su primer nevuá (profecía), la entrega de la Torá y es precisamente lo que Dios le dice al final: “servirán a Dios en este monte”
Dios se va a revelar al pueblo de Israel en el monte Sinaí y nos va entregar la Torá.
Eso es lo que simboliza la zarza ardiente en fuego, que aquí, en el mismo lugar donde la zarza se encuentra, Dios se revelará al pueblo judío.
El fuego, en este caso, representa a la palabra de Dios.
Dios descendió en un fuego sobre el monte, este fuego es lo que representa a la profecía, la Shejina – providencia Divina.
Hasta aquí ya hemos descifrado qué significa la zarza ardiente. Pero ¿a qué se refiere cuando dice que la zarza no se consumía – BELO UJAL BO?
Encontramos un versículo extraordinario en Jeremías, que nos ilumina para entender este enigma capítulo 20: 9 “Hay en mi corazón como un fuego que quema. Y no puedo frenarlo, BELOUJAL.
Cuando Dios habla con el ser humano es como un fuego que no se puede frenar, que se debe decir y transmitir lo que Dios dijo.
Entonces, la zarza ardiente que no se consumía, ese fuego que no se puede parar, se refiere a la palabra de Dios que trae el profeta.
Y en este caso el profeta es Moshé, que al tener la profecía no puede frenarla, sino que debe salir como enviado de Dios para cumplir con Su palabra.
Es decir, la zarza que no se consumía representa al mismísimo Moshé que es enviado por Dios para liberar a Israel.
Es interesante notar que existe otro lugar en la Torá en donde cayó un fuego de Dios y los consumió.
Me refiero a los hijos de Aarón, luego de los diez mandamientos, cuando subirán al monte Sinai Moshé Aarón los hijos de Aarón y los ancianos, nos cuenta que ellos habían querido acercarse en demasía a Dios, lo que les estaba prohibido, mas la Torá nos relata que en aquel momento Dios no quiso castigarlos, es por eso que luego fueron quemados.
¿A qué se refiere Dios cuando le dice que no se acerque demasiado?
Moshé entiende que a Dios hay que acercarse de a poco, está prohibido precipitarse, ese fue el error de los hijos de Aarón. Por lo tanto Moshé quiere estar seguro que está entendiendo bien, así se debe actuar en la profecía y con los misteriosos secretos de Dios. No hay que precipitarse a sacar conclusiones apresuradas.
También en el futuro, con la entrega de la Torá en el Sinaí Dios pondrá límites para que no se acerquen demasiado. Moshé esta viendo lo que pasará en el futuro.
Este crecimiento de Moshé en su primera profecía se puede notar en los Nombres de Dios que se utilizan.
Primero dice: Elokim - Dios lo llama a Moshé, luego Eloke abija – El Dios de tu padre, luego Hashem – el Señor, E-yhe Asher E-yhe – Soy el que Soy, luego Hashem Eloke abotejem – El Señor de tus ancestros. Moshé desde su primera revelación, y en la misma visión crece y se eleva de manera extraordinaria.
Ya se va perfilando como el mayor de los profetas, y por supuesto es su humildad la que hace que no se precipite.
¿Hace cuanto que no existía la profecía entre los hijos de Israel?
Más de 200 años, la última profecía la había tenido Yaacob.
Si la comparamos con la profecía de Moshé, notaremos que hay muchas similitudes.
Ambas profecías dice que ocurrieron en visión.
En la profecía de Yaacob se repite el nombre de Yaacob dos veces: Yaacob, Yaacob.
Lo mismo sucede en la visión de Moshé: Moshé ,Moshé.
En las dos profecías contestan: Heme aquí.
En las dos dice: Yo soy el Dios de tu padre.
Y en las dos dice que nos hará subir de la tierra de Egipto a Israel.
Luego de 210 años viene Moshé y nos saca de Egipto.
Todas estas similitudes nos indican que el contenido de la profecía de Moshé se nutre de la última profecía de Yaacob, la cual había ocurrido hacía más de 200 años atrás.
La tradición perdura y es muy firme.
Moshé no recibe la profecía por casualidad, sino que él se prepara para ella y el momento de la redención ha llegado.