En el capítulo 22 del libro de Mishlei aparecen dos proverbios conocidos:
"חֲנֹךְ לַנַּעַר עַל פִּי דַרְכּוֹ גַּם כִּי יַזְקִין לֹא יָסוּר מִמֶּנָּה" (ו)
"Cría al niño en su camino (en que debe andar), y cuando fuere viejo, no se apartará de él" (Capítulo 22 Versículo 6).
Este versículo enseña cómo se debe educar a un joven para que continúe por ese mismo camino también en el resto de su vida: la educación debe adecuarse a su nivel, a sus capacidades y a sus inclinaciones.
"טוֹב עַיִן הוּא יְבֹרָךְ כִּי נָתַן מִלַּחְמוֹ לַדָּל" (ט)
"El que tiene ojo generoso será bendito, porque da de su pan al desamparado" (Capítulo 22 Versículo 9).
Una persona de "buen ojo" es una persona de corazón generoso, que desea de todo corazón el bien de los demás (diccionario Even Shoshan).