Irmiahu ve en Tzidkiahu al rey Mashiaj que traería la redención en sus días, pero finalmente ocurre exactamente lo contrario.
En los capítulos 22-23, Irmiahu menciona a los reyes de Iehudá desde el tiempo de Yoshiahu. A Yehoajaz lo menciona con otro nombre: "Porque así dice el Señor respecto de Shalum, hijo de Yoshiahu, rey de Iehudá, el que reinó en lugar de su padre Yoshiahu..." (capítulo 22, versículo 11). No está claro por qué Irmiahu llama aquí a Yehoajaz con el nombre de Shalum, pero la mención de Yehoajaz aquí tiene sentido según el significado literal del versículo. Después menciona a Yehoiakim: "¡Ay de aquel que edifica su casa con injusticia... ¿Acaso tú has de reinar porque rivalizas (a tus antepasados) en cedro? ¿No comió y bebió tu padre? Mas hizo lo recto y justo: por eso le fue bien... Por tanto, así dice el Señor respecto de Yehoiakim, hijo de Yoshiahu..." (versículos 13-18). Posteriormente, Irmiahu también menciona a Yehoiajín: "¡Vivo Yo!, dice el Señor; aunque fuera Koniahu, hijo de Yehoiakim, rey de Iehudá..." (versículo 24).
Después de que la profecía menciona a todos los reyes de Iehudá, y en el capítulo 23 trata sobre el cambio de líderes, surge una profecía de consuelo: "He aquí que vienen días, dice el Señor, en que levantaré para David un vástago justo, el cual reinará como rey, y prosperará; y ejecutará juicio y justicia en la tierra... y éste es su nombre con que le llamarán: El SEÑOR, JUSTICIA NUESTRA (capítulo 23, versículos 5-6). Irmiahu habla de un nuevo líder que surgirá, que juzgará con justicia, y cuyo nombre será - El Señor, justicia nuestra. Parece que Irmiahu interpreta el nombre de Tzidkiahu, el futuro rey que debía gobernar en Iehudá, y ve en él la nueva esperanza. A los ojos de Irmiahu, Tzidkiahu es el próximo rey Mashiaj, aquel que redimirá al pueblo y hará justicia y rectitud en la tierra.
Como todos sabemos, esta profecía no se cumplió en los días de Tzidkiahu, ya que estaba lejos de ser el rey Mashiaj. En los días de Tzidkiahu, Ierushalaim y el Beit HaMikdash, el Gran Templo fueron destruidos, y esta profecía quedó pendiente esperando su cumplimiento.
Resumido y editado por el equipo del sitio del Tanaj, extraído de una clase dictada en el marco de una jornada de estudios del Tanaj.