Su honor reside en su barba

Su honor reside en su barba

¿Puede alguien imaginarse a un gran y famoso rabino que se afeite públicamente el cabello de su cabeza con una navaja y transgreda dos prohibiciones de la Torá?

La barba es considerada en todo el mundo como el ornamento del hombre. Los reyes de Ashur,Asiria y Bavel, Babilonia se enorgullecían de sus barbas cuidadas y sus turbantes puntiagudos. El rey de Amón que sospechó de David y rompió la paz, afeitó la mitad de la barba de los emisarios de David y dañó sus órganos genitales (Shmuel II, capítulo 10, versículos 4-5) - "muy avergonzados", David los envió a quedarse en Ierijó "hasta que crezca vuestra barba".

Y he aquí que Dios decretó al Cohen (sacerdote)-profeta que se afeitara su barba junto con el cabello de su cabeza con "navaja de barberos", y que apareciera con rostro avergonzado, como transgresor de las leyes del sacerdocio (Vaikrá, capítulo 19, versículos 27-28; capítulo 21, versículo 5). Y además continuar con la representación y pesar el cabello en balanzas, y dividirlo entre el fuego, la espada y el viento, como la división de los caídos en la guerra. ¿Puede alguien imaginarse a un gran y famoso rabino, que también es Cohen, y se afeita públicamente con navaja (en transgresión)? ¿Y todo esto para una representación profética?

En efecto, ya Maimónides se conmocionó por esta descripción, y escribió (Guía de los Perplejos II, capítulo 46) - "Y Dios no permita que haga de sus profetas objeto de burla y escarnio... y les ordene hacer actos de locura, además del mandato de transgresión, pues él (Yejezkel) era Cohen, y estaba sujeto a dos prohibiciones por cada lado de la barba, o lado de la cabeza - sino que todo esto fue en 'visión profética'...".

Por supuesto debemos preguntar por qué se escribieron tales humillaciones de profetas en el Tanaj, para las generaciones. ¿Acaso cualquier despreciador que lea el Tanaj podría burlarse de los profetas (como temía Maimónides), y cuál es la diferencia entre presentar la visión a los contemporáneos una vez, y escribirla en un libro para muchas generaciones, cuando la mayoría de los lectores no concebirán en absoluto la interpretación de Maimónides?

En efecto Maimónides, como el profeta mismo, temieron por la preservación de la pureza e integridad de los profetas, pero Dios dijo que la destrucción de Ierushalaim por fuego, espada y hambre, es mucho más grave y terrible que preservar la integridad y pureza de los profetas, pues los profetas fueron el reflejo de la ira de Dios en toda la generación.

Gentileza sitio 929.

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