Si no hay rebaño, no hay pastor

Si no hay rebaño, no hay pastor

¿Sobre qué se lamenta Baruj hijo de Neriá? ¿Y cuál es el sentido de la respuesta de Irmiahu? Al respecto, hace referencia el Midrash.

El capítulo 45 está dedicado completamente a Baruj hijo de Neriá. ¿Una profecía para un solo hombre? Y no cualquier hombre, no se trata de un rey o un líder, sino solamente del escriba de un profeta. ¿Qué hizo Baruj que mereció una profecía dedicada únicamente a él?

La profecía viene como respuesta al lamento de Baruj hijo de Neriá - "¡Estoy cansado de mi gemido, y no hallo descanso!" (versículo 3). La respuesta a las palabras de Baruj resalta la destrucción - "He aquí que lo que he edificado, lo derribo; y lo que he plantado, lo arranco" (versículo 4), pero declara que Baruj hijo de Neriá se salvará. No busques grandezas, dice el profeta, da gracias por permanecer vivo. ¿Acaso enriquece esta profecía a los lectores de Irmiahu?

El Midrash (Mejilta de Rabí Ishmael, Tratado de Pesaj, Capítulo 1) relee la profecía y la libera de su contexto particular. En el siguiente Midrash, la biografía de Baruj hijo de Neriá se convierte en un instrumento para expresar la magnitud de la destrucción:

“Y así encuentras a Baruj hijo de Neriá que se quejaba ante el Omnipresente... ¿En qué me diferencio de todos los discípulos de los profetas...? ‘¡Estoy cansado de mi gemido, y no hallo descanso!’ etc. (Irmiahu, capítulo 45, versículo 3), y 'descanso' no es sino profecía, como se dice: 'Se posó sobre ellos el espíritu' (Bamidbar, capítulo 11, versículo 26)".

Baruj hijo de Neriá en el Midrash no se lamenta por una aflicción física. Se queja de que, a diferencia del resto de los discípulos de los profetas, Yehoshua, Elishá y semejantes, él no obtiene profecía. Por esto recibe Baruj la siguiente respuesta, en la continuación del Midrash:

"Ven y ve qué le responde el Omnipresente... ‘¿Y por ventura tú buscas cosas grandes para ti mismo?, ¡No las busques!’ (Irmiahu, capítulo 45, versículo 5) - y 'cosas grandes' no es sino profecía, como se dice: ‘te ruego me refieras todas las maravillas que ha hecho Elishá' (Melajim II, capítulo 8, versículo 4). Dijo: Baruj hijo de Neriá, si no hay viña no hay cerca, si no hay rebaño no hay pastor, ¿por qué?  ‘pues he aquí que voy a traer el mal sobre toda carne... pero a ti te daré tu vida como despojo, en todos los lugares adonde tú fueres’ (Irmiahu, capítulo 45, versículo 5). Pues en todo lugar encuentras que los profetas no profetizan sino en mérito de Israel".

Irmiahu le dice a Baruj así: ¿Sabes por qué no eres profeta? Porque la función del profeta es (también) hablar en mérito de Israel; pero ahora se han cumplido todos los plazos. Ahora el rebaño se dispersa y ya no hay necesidad de pastor.

En este Midrash, me parece, se expresa la fuerza del Midrash. La historia que propone el Midrash no está escrita en los versículos. Pero después de leer el Midrash es posible volver a leer el capítulo con una nueva perspectiva. Cuando el texto libera el caso particular de Baruj hijo de Neriá, resalta la tragedia que hay en la realidad - Baruj hijo de Nería, el fiel discípulo de Irmiahu se ve obligado a conformarse con que 'su alma sea para él por botín'. La realidad se ha vaciado de contenido, el espíritu se seca, y tú - "si por ventura, buscas para ti grandezas, no las busques" (versículo  5).

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Cortesía sitio 929.

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