Una figura de la cual "una semejanza de mano" es enviada y toma el mechón de la cabeza de Yejezkel. El lector que recuerda las prohibiciones sobre imagen y figura, puede retroceder. ¿Cómo aparecerá Dios sobre la tierra, aunque sea una semejanza de mano?
Una y otra vez Dios se dirige a Yejezkel con el apelativo "hijo de hombre", y las palabras enfatizan los encuentros entre el cielo y la tierra que ocurren a lo largo del libro. Dios de un lado y el hijo del hombre del otro como suspendidos el uno del otro, mientras el resto de los seres humanos permanecen fuera del drama, no participan del encuentro.
Nuestro capítulo se abre con la declaración de Yejezkel: "cuando cayó sobre mí allí mismo la mano del Señor Dios” (capítulo 8, versículo 1). La expresión "mano del Señor" aparece más de una vez en el texto bíblico como expresión del espíritu del Señor o como expresión de su poder. Pero aquí la expresión adquiere un significado diferente. Inmediatamente en el versículo siguiente se describe una figura de la cual "una semejanza de mano" es enviada y toma el mechón de la cabeza de Yejezkel. El lector que recuerda las prohibiciones sobre imagen y figura, puede retroceder. ¿Cómo aparecerá Dios sobre la tierra, aunque sea una semejanza de mano?
El Midrash en Shemot Rabá (Parashá 3) inserta el versículo de Yejezkel en el marco de una lista de versículos e intenta calmar la reticencia ante la visión de la figura: "Ehyeh Asher Ehyeh" (Seré el que seré)... Dijo Rabí Ananiel hijo de Rabí Sasón: Dijo el Santo, Bendito sea: Cuando deseo, uno de los ángeles que es un tercio del mundo extiende su mano desde los cielos y llega a la tierra. Como está dicho (Yejezkel capítulo 8, versículo 3): "Y extendió la forma de una mano, y me cogió por una guedeja (mechón) de mi cabeza Y cuando lo deseé, hice que tres de ellos se sentaran bajo el árbol. Como está dicho (Bereshit, capítulo 18, versículo 4): "Y reclínense bajo el árbol". Y cuando deseo, mi gloria llena todo el mundo. Como está dicho (Irmiahu capítulo 23, versículo 24): "¿No lleno yo los cielos y la tierra? dice el Señor". Y cuando lo deseé, hablé con el cielo desde la tempestad. Como está dicho (Iyov capítulo 40, versículo 6): "Y el Señor respondió a Iyov de en medio de la tempestad". Y cuando deseo, desde la zarza.
Esta enseñanza aparece sobre el versículo en el que Dios se presenta ante Moisés "Ehyeh Asher Ehyeh" (Shemot, capítulo 3, versículo 14). Esta expresión, según la enseñanza, expresa los innumerables ropajes de Dios. El 'juego' del Midrash comienza ya con la presentación del nombre del orador - Rabí Ananiel. ¿Fue realmente ese el nombre del orador o fue presentado así para el propósito de la enseñanza? El nombre Ananiel es el que expresará los diferentes encuentros entre el morador de los cielos, morada de las nubes, y los habitantes de la tierra.
La mano dirigida a Yejezkel es la mano de un ángel, mensajero de Dios. El ángel es una de las formas en que Dios se comunica con los habitantes de abajo. En lugar de un Dios que tiene figura y morada, Dios se convierte en morador de todo, que puede aparecer en cualquier forma a través de sus ángeles. Cinco manifestaciones diferentes de Dios trae el Midrash. El tercer ejemplo que aparece en el medio (dos ejemplos antes y dos después), expresa toda la idea: "Su gloria llena el mundo", "Yo lleno los cielos y la tierra". El Midrash a su manera purifica todo el libro de Yejezkel: no hay figura para Dios, ni rostro ni cuerpo. Cada vez que el ser humano sea expuesto a un fragmento de divinidad, descubrirá que solo está atrapado en un momento de engaño divino: Ehyeh Asher Ehyeh (Seré el que seré).
Gentileza sitio 929.