Satisfacción — con el estudio de la Torá

Satisfacción — con el estudio de la Torá

"La esperanza diferida enferma el corazón; mas el deseo cumplido es árbol de vida" (Mishlei, Capítulo 13, Versículo 12)

Porque quien se apresura a enriquecerse carece de entendimiento, y todos sus días vive siempre una vida de angustia con la esperanza diferida, fatigado y sorbiéndose el viento, corriendo para enriquecerse y lograr más, y sin lograrlo. Pues ningún hombre sale de este mundo con la mitad de su deseo en sus manos. No es que cuando alguien desea mil monedas de plata y llega a esa suma su deseo queda satisfecho, y después espera otra esperanza hacia el doble de plata. Todo es una sola esperanza diferida sin fin, pues incluso cuando logra lo primero no se alegra en su corazón... Resulta que todo es una sola esperanza interminable y esto es verdaderamente enfermedad del corazón, pues se convierte en angustia.

Y si dices: si la cosa que nunca se logra completamente se atribuye a la ausencia de perfección, ¿qué harán los que se apegan a la Torá, siendo que ningún hombre sale del mundo habiendo logrado ni uno de entre mil de sus contenidos? A esto respondió: no la compares con la riqueza, Dios no lo permita, pues "árbol de vida" que es la Torá es "el deseo cumplido", que no muere antes de haber logrado no solo la mitad de su deseo sino el deseo cumplido con certeza, pues incluso quien no lo logra todo o no llega a ser como los primeros Sabios, no le faltará que le llegue su deseo que es el ser para él árbol de vida, pues árbol de vida es para todos los que se apegan a la Torá y los mandamientos aunque no lleguen a la perfección total.

Alshij — Rabí Moshé Alshij (1507-1600), nació en Adrianópolis, estudió con Rabí Iosef Karo. Inmigró a Eretz Israel y se estableció en Tzfat, donde fue juez, dictaminador de halajá y dirigió dos ieshivot. Fue ordenado por Rabí Iosef Karo. Su comentario sobre la Torá se llama "Torat Moshé", y se basa en sus prédicas.

Volver al capítulo
x