La cuestión de la datación de las profecías en el libro de Irmiahu es generalmente compleja, debido al hecho de que muchas de las profecías no tienen un encabezado que aclare el contexto histórico de la profecía. En el marco de los resúmenes no podremos abordar las cuestiones relacionadas con el tiempo de las profecías, por lo que generalmente se presentará una posición central. Debates más amplios que tratan este tema se pueden encontrar en otros resúmenes o en artículos y lecciones sobre el mismo capítulo.
Apertura del libro (Versículos 1-3)
El libro comienza con una descripción del marco temporal y el lugar donde actuó el profeta. Irmiahu, hijo de Jilkiahú, era un Cohen, sacerdote, que vivía en Anatot, al sur de Ierushalaim. Como se menciona en la introducción, profetizó durante los días de Yoshiahu, Yehoiakim y Tzidkiahu, en cuyo undécimo año de reinado, Ierushalaim fue destruida. Yehoajaz y Yehoiajín no son mencionados en el encabezado del libro, quizás porque solo reinaron durante tres meses.
La consagración del profeta (Versículos 4-9)
La primera profecía del libro es la profecía de consagración de Irmiahu como profeta. Dios le anunció al profeta que fue consagrado para la profecía incluso antes de nacer: " y antes que salieras del seno materno, te santifiqué, y te puse profeta para las naciones" (versículo 5). Irmiahu se negó a aceptar la tarea, alegando que todavía era un joven y "he aquí, que no sé hablar" (versículo 6). Dios anima y fortalece al profeta para que no tenga miedo, y también le revela la naturaleza de su tarea: " Mira que Yo te pongo hoy sobre las naciones y sobre los reinos, para desarraigar, y para derribar, y para arruinar, y para destruir, para edificar y plantar" (versículo 10).
Dos visiones y su interpretación (Versículos 11-19)
Tras la consagración del profeta, Dios le presenta al profeta dos visiones y le pregunta: "¿Qué ves?" La primera visión que se le muestra al profeta es una vara de almendro, y la explicación de ver la vara de almendro es: " porque Yo Me apresuro para poner Mi palabra por obra" (versículo 12). Luego, Dios pregunta nuevamente al profeta qué ve, e Irmiahu responde: " Veo una olla que hierve, y su faz está de la parte del norte" (versículo 13), y nuevamente aquí Dios explica el significado de la visión: " Del norte estallará el mal sobre todos los habitantes de la tierra.... Pues he aquí que voy a convocar a todas las tribus de los reinos del norte, dice el Señor, los cuales vendrán, y pondrán cada cual su trono a la entrada de las puertas de Ierushalaim, así contra todos sus muros a la redonda, como contra todas las ciudades de Iehudá" (versículos 14-15). Paralelamente a la proclamación de la calamidad que ocurrirá en Ierushalaim, Dios le promete al profeta que lo protegerá: " Y ellos pelearán contra ti, mas no te vencerán, porque contigo estoy Yo, dice el Señor, para librarte" (versículo 19).