Síntesis del capítulo, Zejariá 8

Síntesis del capítulo, Zejariá 8

Este capítulo es una continuación directa del capítulo anterior, en el que se le preguntó al profeta si se debe continuar ayunando el ayuno del quinto mes, es decir, el ayuno del mes de Av. En nuestro capítulo hay un pasaje que anuncia la redención de Ierushalaim, el retorno de Dios a Tzión y la redención del pueblo, y a continuación un pasaje que resuelve el veredicto con respecto a los ayunos de la destrucción.

Dios volverá a Ierushalaim (Versículos 1-17)

Este largo pasaje está compuesto de seis breves profecías (que todas se abren con el encabezado "Así dice el Señor de los ejércitos"), y todas tienen un único mensaje central: la Presencia Divina volverá a Ierushalaim, y la ciudad y sus habitantes alcanzarán la redención. Al comienzo, el Señor anuncia que Él cela a Tzión con "gran celo, y con gran furor la he celado" (versículo 2), y la intención es el celo en su sentido positivo. El profeta describe cómo en el futuro "Aún se sentarán ancianos y ancianas en las calles de Ierushalaim, cada uno con su bastón en la mano a causa de sus muchos días" (versículo 4). Como parte del proceso de redención, se menciona también la congregación de los exilios: "He aquí, salvaré a mi pueblo de la tierra del oriente y de la tierra donde se pone el sol; y los traeré y habitarán en medio de Ierushalaim" (versículos 7-8). Dios enfatiza que estos días son distintos de los días anteriores: "Pero ahora Yo no trataré al remanente de este pueblo como en los días pasados... Porque habrá semilla de paz: la vid dará su fruto... y haré que el remanente de este pueblo herede todas estas cosas..." (versículos 11-12). Sin embargo, el profeta señala que para todas estas bendiciones hay una condición: "Estas son las cosas que deben hacer: digan la verdad unos a otros, juzguen con verdad y con juicio de paz en vuestros portones. No tramen en vuestro corazón el mal uno contra otro, ni amen el juramento falso; porque todas estas cosas son las que odio, declara el Señor" (versículos 16-17).

Acerca de los ayunos (Versículos 18-23)

Tras los numerosos preámbulos, en este pasaje llega la respuesta: "Así dice el Señor de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo y el ayuno del décimo se convertirán para la casa de Iehudá en gozo, regocijo y fiestas alegres" (versículo 19). Si bien aquí no hay una respuesta inequívoca respecto al presente, pareciera que la respuesta es que, en efecto, en el futuro los ayunos se convertirán en días de alegría, pero por ahora todavía no, pues la redención aún no es completa. El profeta describe en qué días se transformarán los ayunos en días de alegría: "Y vendrán muchos pueblos y naciones poderosas a buscar al Señor de los ejércitos en Ierushalaim y a implorar el favor del Señor" (versículo 22).

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