Un instante en la previa del día del Señor (Versículos 1-5)
En este breve capítulo, el profeta describe los acontecimientos extraordinarios en el mundo antes de la llegada del día del Señor. Todo el pueblo se convertirá en profetas: "derramaré Mi espíritu sobre toda carne; y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, vuestros jóvenes verán visiones" (versículo 1). El Señor alterará el orden fijo de la naturaleza: "el sol volverá en tinieblas y la luna en sangre, antes que venga aquel grande y espantoso día del Señor" (versículo 4), y todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo: "Y sucederá que todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo; porque en el monte de Tzión y en Ierushalaim habrá salvación" (versículo 5).