En los dos capítulos siguientes (38-39) hay profecías sobre Gog de la tierra de Magog
Estos capítulos se encuentran entre los capítulos de la redención y los capítulos del Templo, de modo que parece que la guerra descrita en estos capítulos es esencial a los ojos de Yejezkel para la realización de la redención completa.
El plan de Dios en relación a Gog (Versículos 2-13)
El Eterno llama al profeta a profetizar sobre Gog de la tierra de Magog, "príncipe supremo de Meshej y Tubal" (versículo 2). El profeta describe cómo el Eterno hará que Gog salga a la guerra contra Israel:
"y te seduciré, y pondré aros en tus quijadas, y te sacaré fuera, juntamente con todo tu ejército, así caballos como jinetes, regiamente vestidos todos ellos, una inmensa muchedumbre, con paveses y escudos; manejando espadas todos ellos" (versículo 4)
Gog planificará y pensará en atacar al pueblo de Israel y beneficiarse del botín de guerra, e incluso los comerciantes de la región animarán a Gog a hacerlo:
"¿Para saquear la presa has reunido esa tu multitud? ¿Para llevar plata y oro, para tomar ganados y bienes, para arrebatar grandes despojos?” (versículo 13)
La reacción de Dios al ascenso de Gog (Versículos 14-23)
Como consecuencia del plan de Gog, el Eterno responde y aclara que el ascenso de Gog contra Israel es un medio para la santificación del Nombre del Eterno ante los ojos de las naciones:
"Y subirás contra Mi pueblo Israel como una nube para cubrir la tierra; en los postreros días ha de ser esto; y Yo te haré subir contra Mi tierra, para que las naciones Me conozcan, cuando Me haga santificar en ti, oh Gog, delante de sus mismos ojos" (versículo 16)
El profeta ve en Gog la materialización de profecías anteriores sobre un gran pueblo que subiría contra Israel y los destruiría:
"¿Eres tú aquel de quien hablé en los tiempos antiguos por conducto de Mis siervos, los profetas de Israel, los cuales profetizaron en aquellos días, durante años, que Yo te traería contra ellos? (versículo 17)
De aquí el profeta pasa a describir la terrible guerra, que estará acompañada de la ira del Eterno:
"Y acontecerá en aquel día, en el día que viniere Gog contra la tierra de Israel, dice el Señor Dios, que subirá de punto Mi indignación... Y ejecutaré juicios sobre él con peste y sangre, y con aguaceros inundadores, y pedriscos y fuego y azufre, haré llover sobre él, y sobre sus huestes, y sobre los muchos pueblos que le acompañan" (versículos 18, 22)
Como resultado de la guerra, las naciones reconocerán al Eterno:
"Y Me haré glorificar, y Me haré santificar, y seré conocido a los ojos de muchas naciones, y sabrán que Yo soy el Señor" (versículo 23)