Síntesis del capítulo, Yejezkel 28

Síntesis del capítulo, Yejezkel 28

 

La arrogancia del príncipe de Tzor, Tiro (Versículos 1-10)

Esta profecía está dedicada al "príncipe de Tzor", y aparentemente se refiere al rey de Tzor. El profeta acusa al gobernante de Tzor de arrogancia excesiva, hasta el punto de considerarse a sí mismo un dios: "Dios soy yo; en el asiento de Dios estoy sentado, en medio de los mares” y también pensaba que era más sabio que Daniel, el sabio ugárico (que fue mencionado anteriormente, capítulo 14, versículo 14). El príncipe de Tzor creyó con su "sabiduría" acumular bienes, ejército y plata, pero estos no lo ayudarán en tiempos de angustia: Dios traerá extranjeros contra él y lo atacarán. El profeta se burla del príncipe de Tzor y pregunta: “¿Porfiarás en decir: "Dios soy yo", en presencia de quien te mata? Mas tú eres hombre y no Dios, en la mano de aquel que te traspasa. Morirás de la muerte de los incircuncisos, por mano de los extraños; porque Yo lo he dicho", dice el Señor Dios " (versículos 9-10).

La profecía referida al rey de Tzor (Versículos 11-19)

Esta profecía es enigmática. El profeta describe al rey de Tzor como alguien que estuvo en el jardín del Edén, y caminó como un querubín en el monte santo, "Perfecto eras en tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que la iniquidad fue hallada en ti" (versículo 15). Pero debido a sus muchos pecados, profanó el monte santo " A causa de la abundancia de tu tráfico, te llenaron de violencia, y tú has pecado; por tanto Yo te he degradado, (echándote) del monte de Dios... Se te ha ensoberbecido el corazón a causa de tu hermosura; has corrompido tu sabiduría con motivo de tu esplendor; por eso, te echo a tierra; te pongo delante de reyes, para que te miren" (versículos 16-17). Esta profecía recuerda de cierta manera la historia del jardín del Edén del libro de Bereshit, pero difiere de ella en muchos aspectos.

La profecía alusiva a Tzidón, Sidón (Versículos 20-24)

Después de las profecías sobre Tzor, aparece aquí una profecía sobre Tzidón:"Heme aquí contra ti, oh Tzidón, pues seré glorificado en medio de ti, y conocerán que Yo soy el Señor, cuando en ella ejecute juicios, y Me santifique en ella" (versículo 22). A diferencia de las otras profecías sobre las naciones, el profeta no menciona ningún pecado específico de Tzidón.

Palabras de consuelo a Israel (Versículos 25-26)

Junto a las palabras de destrucción sobre las naciones, se entrelazan aquí palabras de consuelo para Israel: "Así dice el Señor Dios: "Cuando Yo hubiere congregado la casa de Israel de entre los pueblos, en donde hayan sido dispersados, Me santificaré en ellos a la vista de las naciones, y habitarán en su tierra que di a Mi siervo Iaacov; y habitarán confiadamente en ella, y edificarán casas, y plantarán viñas; y vivirán seguros, cuando Yo hubiere ejecutado juicios contra todos aquellos que los desprecian por todos lados; y conocerán que Yo soy el Señor, su Dios" (versículos 25-26).

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