Apertura (Versículos 1-4)
En esta profecía, el profeta nuevamente utiliza una parábola que describe a una madre que tuvo dos hijas: Oholá la mayor y Oholivá su hermana menor. Ya en esta etapa el profeta aclara que Oholá es Shomrón y Oholivá es Ierushalaim, y las acusa de prostitución con Egipto: "Y se prostituyeron en Egipto en su juventud" (versículo 3).
Los pecados de Oholá (Versículos 5-10)
El profeta describe cómo Oholá traicionó al Señor y se apegó a Ashur, Asiria "Y se prostituyó con ellos, con todos los más escogidos hijos de Ashur y con todo aquel de quien se enamorase: con todos los ídolos de ellos se contaminaba" (versículo 7), pero paralelamente no abandonó a Egipto "Ni tampoco dejó sus fornicaciones traídas de Egipto” (versículo 8). Como consecuencia de sus actos, el Señor entregó a Oholá en manos de sus amantes "Éstos descubrieron su desnudez; se llevaron sus hijos y sus hijas, y a ella la mataron a espada; de modo que vino a ser famosa para las mujeres, cuando hubieron ejecutado juicios en ella" (versículo 10).
Los pecados de Oholivá (Versículos 11-21)
La hermana de Oholá, Oholivá, aprendió de su hermana mayor y también se prostituyó: "Se enamoró de los hijos de Ashur, gentes guerreras, gobernadores y magistrados, vestidos lujosamente, caballeros que andaban a caballo, mancebos deseables todos ellos" (versículo 12) y posteriormente también se contaminó con los hijos de Bavel, Babilonia "Así, pues, se llegaron a ella los hijos de Bavel al lecho de amores, y la contaminaron con su fornicación. Y cuando fue amanciliada por ellos, entonces se desaficionó (hartó) de ellos" (versículo 17). El profeta aclara que Oholivá aprendió su prostitución desde sus días en Egipto "Y ella multiplicó sus fornicaciones, haciendo memoria de los días de su mocedad, cuando fornicaba en la tierra de Egipto" (versículo 19).
El castigo a Oholivá (Versículos 22-35)
Después de describir la prostitución de Oholivá, la profecía detalla su castigo "Por tanto, oh Oholivá, así dice el Señor Dios: He aquí que Yo excitaré a tus amantes contra ti, de los cuales te has desaficionado; y los traeré contra ti por todos lados" (versículo 22). Como le sucedió a Oholá, que sus amantes la dañaron, así también le sucederá a Oholivá: "Del cáliz (copa) de tu hermana beberás, el cual es hondo y ancho, y serás una irrisión y un escarnio, más de lo que puedas soportar" (versículo 32). La "copa" es el destino de Oholá, y se describe cómo Oholivá beberá de la copa de Oholá, de modo que tendrá su mismo destino: la destrucción.
El juicio de Oholá y Oholivá (Versículos 36-49)
En este párrafo la profecía trata de Oholá y Oholivá juntas, y las acusa de abominaciones en el santuario y prostitución con otros: "Porque han cometido adulterio, y hay sangre en sus manos; y con sus ídolos han cometido adulterio, y aun a sus hijos que habían dado a luz para Mí, los han hecho pasar a ellos (por en medio del fuego) para ser consumidos. Todavía esto más han hecho conmigo: Contaminaron Mi Santuario en el día aquel, y profanaron Mis sábados; porque cuando habían degollado a sus hijos en sacrificio a sus ídolos, entonces vinieron a Mi Santuario, en el mismo día, para profanarlo; ¡y he aquí que así han hecho en medio de Mi casa!" (versículos 37-39). El profeta describe el juicio que se llevará a cabo contra Oholá y Oholivá "Sin embargo, los hombres justos las juzgarán con el juicio de adúlteras, y con el juicio de mujeres que derraman sangre; porque adúlteras son, y hay sangre en sus manos" (versículo 45) y en él recibirán su castigo "Pues aquella asamblea las apedreará, y las tajará con sus espadas: matarán a sus hijos y a sus hijas, y quemarán sus casas a fuego" (versículo 47) y finalmente Oholá y Oholivá conocerán al Señor "Y conocerán que yo soy el Señor Dios" (versículo 49).