Un llamamiento a la Teshuvá (Versículos 1-3)
El profeta llama a sus oyentes "¡Reúnanse y júntense!" — la intención es probablemente un lenguaje de contrición y arrepentimiento, para que se salven del decreto del juicio "antes que venga sobre vosotros la ardiente indignación del Señor" (versículo 2). El profeta llama a "los humildes de la tierra... busquen humildad, puede ser que se pongan a cubierto en el día de la ira del Señor" (versículo 3).
Breves profecías sobre los pueblos (Versículos 4-15)
En este pasaje el profeta menciona diversos pueblos sobre los cuales vendrá la destrucción: los filisteos (versículos 4-7), Moav y Amón (versículos 8-10), las islas de las naciones (versículo 11), los etíopes (versículo 12) y Nínive (versículos 13-15). Algunas de las profecías sobre los pueblos están relacionadas con Israel o con Dios. Así, en la profecía sobre los filisteos, el profeta describe cómo Iehudá conquistará sus ciudades: "Y será la costa para el resto de la casa de Iehudá; allí apacentarán (sus rebaños); en las casas de Ashkelón se acostarán de noche" (versículo 7); Moav y Amón fueron castigados porque "han dicho afrentas y se han engreído contra el pueblo del Señor de los ejércitos" (versículo 10); todas las islas de las naciones adorarán al Señor: "y adorarán a Él, cada cual desde su lugar, todas las islas de las naciones" (versículo 11). El pasaje concluye con la profecía sobre la destrucción de Nínive, capital del reino de Ashur, Asiria, el enemigo central de Iehudá en aquel tiempo (versículos 13-15).