La restitución de la dinastía de la Casa de David y el retorno de Israel a su tierra (Versículos 1-3)
El profeta describe cómo se levantará en Iehudá un rey de "Bet Lejem Efráta" (versículo 1). A raíz de la ascensión del rey de Iehudá, también regresarán a la tierra sus hermanos que se encuentran en el exilio: "entonces el residuo de sus hermanos se volverá con los hijos de Israel" (versículo 2). El rey reinará y servirá al Señor: "él permanecerá firme, y pastoreará en la potencia del Señor, en la majestad del nombre del Señor, su Dios; y ellos habitarán seguros, porque entonces será Él engrandecido hasta los fines de la tierra" (versículo 3).
La derrota de Ashur, Asiria (Versículos 4-5)
Este párrafo se refiere al tiempo presente del profeta. El profeta describe que aunque los asirios vengan sobre Iehudá, "entonces suscitaremos contra él siete pastores, y ocho príncipes del pueblo; los cuales asolarán a espada la tierra de Ashur, y la tierra de Nimrod dentro de sus mismas puertas" (versículos 4-5), y así Iehudá se salvará de las manos de Ashur. Esta breve profecía se suma a las profecías de otros profetas que tratan sobre la salvación de Iehudá frente a la amenaza asiria.
El remanente de Iaacov (Versículos 6-8)
En este párrafo el profeta presenta dos imágenes del remanente de Iaacov en medio de los pueblos. La primera imagen es "como el rocío del Señor, como la lluvia abundante sobre la hierba, que no aguardan al hombre, ni esperan a los hijos de Adam" (versículo 6; comparer con Devarim, capítulo 32, versículo 2). La segunda imagen es "como león entre las bestias de la selva, como leoncillo entre los rebaños del ganado menor; el cual si pasa y huella, y despedaza, no hay quien lo libre" (versículo 7). El profeta cierra el párrafo con la descripción de la destrucción de los enemigos: "Tu mano se ensalzará sobre tus adversarios, y todos tus enemigos serán destruidos" (versículo 8).
La eliminación de la idolatría y la confianza en el poder (Versículos 9-14)
En el último fragmento de las profecías de salvación, el profeta describe cómo "en aquel día" el Señor eliminará y suprimirá los instrumentos de la idolatría y los símbolos de la confianza en la fortaleza y en las fuerzas externas: "Yo cortaré tus caballos de en medio de ti, y destruiré tus carros de guerra; cortaré también de tu tierra las ciudades amuralladas, y derribaré todas tus fortalezas... y en ira e indignación ejecutaré venganza contra las naciones que no han escuchado" (versículos 9-14; ccomparar con Yeshaiahu, capítulo 2, versículos 6-22).