Nevuzaradán e Irmiahu (Versículos 1-6)
El capitán de la guardia babilonio, Nevuzaradán, le ofrece a Irmiahu quedarse en la tierra o emigrar a Bavel, Babilonia: "Y ahora, he aquí que a ti te suelto hoy de las cadenas que están sobre tus manos. Si te parece bien ir conmigo a Bavel, ven, y yo miraré por tu seguridad; mas si te parece mal ir conmigo a Bavel, deja de (hacerlo). Mira que toda la tierra está delante de ti: adondequiera que te pareciere bueno, y conveniente ir, vete allá" (versículo 4). Irmiahu elige quedarse en la tierra bajo el liderazgo de Guedaliá hijo de Ajikam, junto con el remanente del pueblo.
Guedaliá hijo de Ajikam lidera al remanente de Iehudá (Versículo 7-12)
El remanente del pueblo se congrega bajo el liderazgo de Guedaliá hijo de Ajikam y otros príncipes que permanecieron en Ierushalaim. Guedaliá fortalece el espíritu de los que quedaron y los alienta: "No teman servir a los Kasditas (caldeos) ; moren en la tierra y sirvan al rey de Bavel, y les irá bien... Recojan la vendimia y los frutos de verano y el aceite, y pónganlos en vuestros recipientes, y habiten en vuestras ciudades que han tomado en posesión" (versículos 9-10). Los judíos que estaban en Moav, en Amón y en Edom se reagrupan y regresan a la tierra: "entonces todos los judíos de todos aquellos lugares, adonde habían sido echados, se volvieron, y vinieron a la tierra de Iehudá, a Guedaliahu, en Mitzpá " (versículo 12).
Iojanán lo advierte a Guedaliá acerca de Ishmael (Versículos 13-16)
Iojnán ben Kareaj advierte a Guedaliá: "¿Acaso no sabes que Baalís, rey de los hijos de Amón, ha enviado a Ishmael, hijo de Netaniá, para quitarte la vida? (versículo 14). Guedaliá no cree a Iojanán que Ishmael planea asesinarlo. Iojanán trata de convencer a Guedaliá de atacar a Ishmael antes de que él ataque a Guedaliá, pero Guedaliá se niega a creer: "No hagas tal cosa, porque es falso lo que tú dices de Ishmael " (versículo 16). En el siguiente capítulo se revela que Iojanán tenía razón.