Mirar hacia adelante y no desesperar

Mirar hacia adelante y no desesperar

La figura de Yehoshua, el Cohen Gadol, el Sumo Sacerdote puede servir de modelo, señal y ejemplo para todos los sobrevivientes. En lugar de atrincherarse y hundirse en los abismos del dolor, la desesperación y la pérdida por el mundo que fue, Yehoshua, el Cohen Gadol, elige mirar hacia adelante, hacia el futuro, sin desesperar.

En la conciencia del aficionado promedio al Tanaj, el nombre Yehoshua se asocia con Yehoshua bin Nun. Pero junto a él destaca en el texto bíblico la figura de Yehoshua ben Yehotzadak, el Cohen Gadol que vivió en los días del profeta Zejariá, en los albores del Segundo Beit HaMikdash, el Segundo Gran Templo. Yehoshua es un sobreviviente, "un tizón arrebatado del fuego" (versículo 2), hijo de la "segunda generación" de la catástrofe de la destrucción del Primer Beit HaMikdash, el Primer Gran Templo. Es posible que su padre, Yehotzadak, haya estado entre los exiliados que vieron y vivieron en carne propia la primera destrucción (Divrei HaIamim, Crónicas I, capítulo 5, versículo 41).

Su figura puede servir de modelo, señal y ejemplo para todos los sobrevivientes. En lugar de atrincherarse y hundirse en los abismos del dolor, la desesperación y la pérdida por "el mundo que fue", de llorar sin fin a todos los que perecieron en la gran destrucción y de perder toda esperanza, Yehoshua el Cohen Gadol elige mirar hacia adelante, hacia el futuro.

El Satán, el Satán de la desesperación y la pérdida de la fe, todavía "estaba a su derecha para acusarlo" (versículo 1), reprochándole que "todo está perdido", que "ya no tiene sentido", tentándolo a abandonar su herencia que se ha revelado como vana y que conduce a la perdición.

Pero Yehoshua no cede. Se quita "las ropas sucias" (versículo 4) (que según la tradición de los Sabios y las traducciones se expresaban en la asimilación de sus hijos), aparta a un lado el pasado terrible y se viste con galas nuevas, limpias, puras. Con la ayuda de sus compañeros, "hombres dignos" (versículo 8), busca construir una nueva casa que se rija sobre los cimientos de la justicia y la rectitud ("Si anduvieran en Mis caminos, y si guardaran Mis ordenanzas, también tú gobernarás Mi casa; además tendrás a tu cargo Mis atrios"; versículo 7), y que sea luz para las naciones.

Yehoshua el Cohen Gadol reconstruye, junto a Zerubavel, el Segundo Beit HaMikdash, el Segundo Gran Templo, y trabaja con él en armonía para el asentamiento de la tierra, el establecimiento de sus instituciones y la creación de un mundo nuevo y mejor. Siguiendo sus pasos, subirá con el tiempo a la tierra de Israel también su sobrino, Ezrá el escriba, y renovará la herencia espiritual del pueblo, que incluso en el exilio nunca perdió la esperanza de regresar a la tierra de Tzión y Ierushalaim, y de fundar en ella una sociedad ejemplar que sea luz para las naciones.


Gentileza sitio 929.

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