La desintegración interna lleva a la destrucción

La desintegración interna lleva a la destrucción

La destrucción misma fue llevada a cabo por una potencia externa, pero las cosas no habrían llegado a ese punto sin la desintegración interna dentro del pueblo. Esta desintegración interna se expresó también en el terrible asesinato de Guedaliá hijo de Ajikam.

Las relaciones recíprocas entre los asuntos internos de un Estado y sus asuntos externos son uno de los temas fundamentales en el intento de comprender, en la medida de nuestras posibilidades, la historia. Casi no hay caso significativo en la historia de un pueblo y estado que no refleje la conexión entre lo que ocurre en su interior y lo que ocurre entre él y sus vecinos.

Esto adquiere un significado más fuerte en la historia de Israel, y por eso nuestros Sabios, que intentan comprender la destrucción del Primer y Segundo Beit Hamikdash, Gran Templo, enumeran causas internas y fracasos de fe y valores dentro del pueblo. Y la destrucción misma fue "hecha" por una potencia externa, pero las cosas no habrían llegado a ese punto sin la desintegración interna. En este sentido, me parece que el diluvio que vino al mundo en los días de Noaj es el arquetipo de todas las catástrofes: es el hombre quien corrompe su mundo, y el diluvio que viene del Creador intensifica la destrucción que ya existe.

Muchas de las acciones de Irmiahu estaban dirigidas a prevenir la destrucción de la ciudad por los babilonios, siendo su principal apelación, por supuesto, a su pueblo. Sin embargo, el colapso interno es tan enorme, que incluso los restos de la conquista babilónica, es decir, el gobierno limitado de Guedaliá hijo de Ajikam, no puede mantenerse frente al impulso destructivo interno del pueblo.

Ishmael hijo de Netaniá hijo de Elishamá, es de linaje real, y no es capaz de aceptar sobre sí el gobierno de otro judío. Para eliminarlo, es capaz de cualquier engaño posible y cualquier acto destructivo, hasta la matanza (literalmente esa es la palabra que usa el texto bíblico) de Guedaliá y de sus hombres. Es difícil creer que Ishmael realmente pensara que lograría tomar el poder y mantenerlo, máxime cuando actuó en completa oposición a la intención de los babilonios y en extraña colaboración con el rey de los amonim, amonitas (nuevamente una mezcla entre asuntos externos e internos).

Pero esto se asemeja a refugiados que quedan como supervivientes de una guerra terrible, y huyen en un barco en el mar para salvar sus vidas, y también en ese barco pelean y se matan, para imponer a quien y lo que le parece a cada uno de ellos. Y por esto debemos ayunar, por el asesinato de un líder judío en manos de otro judío, que cree que él tiene la comprensión, el derecho y la posición para gobernar, sobre lo que en realidad casi no queda nada. La "misión" de una persona por cuenta de su impulso trastornado y por cuenta de su autoconciencia de que en sus manos está el derecho y la justicia, no conoce límites y continúa amenazando toda existencia judía Soberana, dondequiera que sea.

Cortesía sitio 929.

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