Ira contra Edom

Ira contra Edom

¿Qué causó el estallido de ira y dolor contra Edom en la profecía de Yeshaiahu en nuestro capítulo y en otros profetas?

Ya encontramos una dura profecía sobre Edom en Yeshaiahu (capítulo 34), y ya describimos allí algo de la historia de sangre mutua entre Iehudá y Edom. Entre otras cosas, los comerciantes de esclavos edomitas compraban cautivos judíos (y otros) en los mercados de esclavos de Gaza y Tiro, y los vendían a lugares lejanos (Amós, capítulo 1, versículos 6-11). Este fenómeno se intensificó durante la destrucción de Ierushalaim; los edomitas ayudaron activamente a los babilonios en la destrucción de Ierushalaim, entregando a los refugiados de Iehudá que intentaban escapar y vendiendo cautivos como esclavos.

El profeta Ovadía (versículos 10- 14) clamó contra Edom - "Por la violencia para con tu hermano Iaacov habrá de cubrirte la vergüenza... En ese día, cuando te mantuviste a distancia, en el día en que los extraños secuestraron sus riquezas, cuando los extranjeros entraron por sus puertas,Y sobre Ierushalaim echaron suerte. ¡También tú has sido como uno de ellos!... No te emplaces en el empalme de los caminos para cortar a sus fugitivos.No entregues a sus sobrevivientes en el día de su angustia”.

La proximidad al salmo de destrucción que sigue (del capítulo 63, versículo 7 hasta el final del 64) nos enseña acerca de la época de esta profecía - después de la destrucción de Ierushalaim.

Así estalló la ira y el dolor contra Edom también en el salmo de destrucción al final de Tehilim, Salmos, y junto al juramento " Si me olvidare de ti, oh Ierushalaim, que quede seca mi diestra” (Tehilim, capítulo 137, versículos 5-7), se describe el aliento edomita a los babilonios que destruyeron la ciudad: "Acuérdate, ¡oh Señor!, en contra de los hijos de Edom, del día de Ierushalaim, los cuales decían: "¡Arrásenla, arrásenla, hasta los cimientos!"

Y en el libro de Eijá, Lamentaciones (capítulo 4, versículos 21-22) - "¡Regocíjate y alégrate, oh hija de Edom, tú que habitas en la tierra de Dios!, ¡a ti también pasará el cáliz; te embriagarás y te desnudarás!. ¡Oh hija de Tzión, se acaba el castigo de tu iniquidad: no te llevará más en cautiverio; pero visitará tu iniquidad, oh hija de Edom, pondrá en descubierto tus pecados!".

El último rey babilonio, Nabónido, es "este que viene de Edom" (capítulo 63, versículo 1) después de haber destruido completamente a Botzra y la “roca de Edom”. Una inscripción gigante encontrada en las rocas de la fortaleza edomita lo describe como "tan magnífico en su vestidura" (capítulo 63, versículo 1), esta fue la última conquista babilonia, antes de la declaración de Koresh, Ciro - "Porque el día de venganza estaba en Mi corazón, y el año de Mis redimidos había llegado” (capítulo 63, versículo 1).

Cortesía sitio 929

 

 

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