
Gran parte del capítulo está compuesto de un cántico conocido por nosotros como “Shirat Haiam”", “Cántico del mar”. Después del cántico aparece “Shirat Miriam”, el “Cántico de Miriam”, donde aparece un breve informe sobre el cántico de las mujeres. Al final del capítulo es citado el episodio de Mará y Eilim.
La grandeza de Dios y su lucha contra Paró (Versículos 1-5)
Tras la apertura “Entonces entonó Moshé y los hijos de Israel este cántico para Adonai y se expresaron diciendo” (Versículo 1) el cántico pasa a la descripción de la grandeza de Dios y su descripción como Dios fuerte “Mi fuerza y mi poder…Adonai triunfa en las batallas” (Versículos 2-3). Al final de este pasaje hay una explicación de por qué Dios es descripto como vencedor en las batallas” Los carros de Paró y su ejército arrojó a la mar, y los selectos entre sus oficiales fueron hundidos en el mar Rojo”.(Versículo 4). El detalle pormenorizado de la guerra de Dios contra Egipto (Versículos 6-10) En esta parte el cántico pasa a describir cómo Dios logró imponerse a Egipto. El fragmento comienza con la fortaleza de Dios “Tu diestra, oh Adonai, glorificado por la fuerza “ (Versículo 6). El poder de Dios se pone de manifiesto a través de la facilidad con la cual puede realizar milagros “Y con el viento de Tu furor se amontonaron las aguas, se irguieron cual muro las ondas. Se congelaron los abismos en el corazón de la mar” (Versículo 8) o “Soplaste con Tu viento, los cubrió el mar, se hundieron cual plomo en aguas embravecidas” (Versículo 10).
La grandeza de Dios y la consecuencia de la guerra-el miedo de los pueblos (Versículos 11-16)
La grandeza de Dios que triunfa en la guerra como fuera descripta en los dos pasajes anteriores, ahora aparece citada como una expresión general sobre el estatus de Dios frente a otros dioses “¿Quién como Tú entre los fuertes, Adonai? ¿Quién como Tu glorificado por la Santidad?
Temible y loado, hacedor de maravillas “(Versículo 11). Los otros pueblos (quienes creen en los otros dioses débiles) ahora temen “Caerá sobre ellos temor y miedo” (Versículo 16) y el miedo los acompañará hasta que el pueblo de Israel ingrese a la tierra “Hasta que haya pasado Tu pueblo, Adonai” (Versículo 17). Epílogo del cántico (Versículos 17-18) y el cántico de Miriam (Versículos 20-21) El cántico concluye con un pedido “Tú los traerás y los plantarás en la montaña de Tu heredad”-traerás a tu pueblo a la montaña de tu heredad, a la tierra de Kenaan, y allí se erigirá el “El Santuario de Adonai”. Como una frase de conclusión el cántico finaliza con la coronación de Dios: “Adonai reinará por siempre y hasta siempre” y vuelve a describir el evento sobre el cual está basado el cántico (Versículo 19). En los versículos 20-21 es citado el “Cántico de Miriam”: Miriam “la profetisa” junto a todas las mujeres salen “con panderos y danzas” y ellas también cantan “¡Entonen una canción para Adonai, ya que Él ha manifestado Su glorioso triunfo al caballo y a su jinete Él arrojó a la mar! El episodio de Mará (Versículos 22-27) El pueblo de Israel viaja del Mar Rojo hacia el desierto de Shur y no halla agua. Cuando encuentran agua descubren que las aguas son amargas. Las aguas se convierten en dulces al arrojar una madera al agua. En Mará, Dios le concedió al pueblo Ley y Derecho y también condiciones para el cumplimiento de los preceptos “Si oír habrás de oír la voz de Adonai, tu Dios, y lo recto ante Sus ojos hicieres y prestares oídos a Sus preceptos y observares todas Sus leyes, ninguna de las enfermedades que impuse en Egipto impondré sobre ti; ya que Yo soy Adonai, el que te cura a ti”. El relato concluye con la llegada del pueblo de Israel a Eilim, sitio donde hallaron doce manantiales de agua.
Editado por el equipo del sitio del Tanaj