Hay esperanza

Hay esperanza

Elishá acompañó a Israel durante el período de decadencia y mantuvo una luz de esperanza en la salvación. Pero esto contradecía el enfoque del rey de Israel, que contemplaba la destrucción de Shomrón como la concreción de la maldición del pacto en el libro Devarim, Deuteronomio.

¿Por qué, “el rey de Israel”, quería sacarle la cabeza al profeta (capítulo 6, versículo 31)? ¿A quién se refiere el profeta al decir “el hijo del homicida” (capítulo 6, versículo 32)?

No puede ser Yehoram, el hijo de Ajav, ya que estaba defendiendo el frente contra Aram en Ramot Guilad, y allí resultó herido (capítulo 8, versículos 28-29; capítulo 9, versículos 14-15). El gran ataque arameo a las fronteras de Israel, comenzó en el período de Yehú (capítulo 10, versículos 32-33), y prosiguió durante la época de su hijo Iehoajaz (capítulo 13, versículos 3,7).

Pero Elishá mantuvo una luz de esperanza de salvación a pesar de todas las caídas, y fortaleció a los reyes de la Casa de Yehú con información concreta sobre las emboscadas del ejército de Aram y el cautiverio milagroso del ejército arameo.

En el sitio a Shomrón, cuando “el rey de Israel” (Iehoajaz hijo de Yehú) escuchó acerca de mujeres que cocinaron a sus hijos (capítulo 6, versículos 26-30), ya contemplaba la desrucción de Shomrón como la concreción de la maldición del pacto en el libro Devarim (capítulo 28, versículos 53-57), y por ende señaló que Elishá realizó una promesa falsa y mandó a detenerlo; Elishá lo denominó “el hijo del homicida”, por la revolución sangrienta de Yehú.

La salvación de Shomrón fue el punto culminante de los milagros de Dios a través de Elishá, que acompañó a Israel durante el período de decadencia con una esperanza para la salvación que nos recuerda al cántico de Haazinu, en el libro Devarim, capítulo 32, versículos 25-36: “Por fuera, deshijará la espada y por las cámaras, el temor... Cuando haya de vindicar Dios a Su pueblo, y por Sus servidores, El se arrepienta; pues habrá de ver que se agota el poder, y que no hay ni cuidado ni fortalecido”.

***

La poetisa Rajel escribió el poema “El día del anuncio”, en oposición a la redención anunciada por los leprosos:

Así como Shomrón, que se encuentra sitiada-lo mismo sucede con toda la Tierra,

Y la hambruna es difícil de sobrellevar.

pero yo no deseo un anuncio de redención,

si la misma es anunciada por leprosos.

Es el puro el que la anunciará y el que redimirá,

Y si él no podrá hacerlo,

opté por salir del asedio

a la luz del gran día.

En contraste con el tono “Jareidí (ultraortodoxo)” en el poema hermoso, la profecía bíblica celebra la salvación de Dios, aún si los emisarios son cuatro leprosos.


Cortesía sitio 929

 

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