Guivón-una ciudad que ha visto ascensos y caídas

Guivón-una ciudad que ha visto ascensos y caídas

Guivón tiene una historia interesante en los anales de Israel, y no es casualidad que el final del asentamiento judío en la Tierra de Israel tras la destrucción del Primer Beit HaMikdash, el Primer  Gran Templo esté conectada con esta ciudad. Su historia refleja el ascenso y la caída del estatus del pueblo de Israel en su tierra.

La guerra de Iojanán hijo de Kareaj contra Ishmael hijo de Netaniá tuvo lugar cerca de Ierushalaim, en Guivón. Ishmael no logró llegar lejos, y Iojanán lo alcanzó rápidamente: "y marcharon a pelear contra Ishmael, hijo de Netaniá, y le encontraron junto al gran estanque de Guivón" (versículo 12).

La ciudad de Guivón se identifica con la aldea árabe Al-Jib, a diez kilómetros al noroeste de Ierushalaim. Hoy existe en la zona un asentamiento judío - Guivón HaJadashá, la Nueva Guivón.

Guivón tiene una historia fascinante en los anales de Israel, y no es casualidad que el final del asentamiento judío en la Tierra de Israel tras la destrucción del Primer Beit HaMikdash, el Primer GranTemplo, esté vinculado con esta ciudad. Su historia muestra el ascenso y la caída del estatus del pueblo de Israel en su tierra.

El primer encuentro del pueblo de Israel con Guivón fue en la guerra de Yehoshua durante la conquista de la tierra (Yehoshua, capítulo 9). Guivón actuó de manera excepcional comparada con las demás ciudades del Jiví, y eligió una estratagema especial: los guivonim no huían, no se rendían, tampoco luchaban. Engañaron a Israel y pactaron una alianza con ellos. El final de la historia fue que Yehoshua pactó una alianza con ellos y juró sobre ello, y cuando se descubrió el engaño, Yehoshua los convirtió en cortadores de leña y aguadores para el pueblo. Aun así, Guivón es mencionada como una ciudad excepcional en el resumen de la descripción de la guerra: "No hubo ciudad que hiciera las paces con los hijos de Israel a excepción de los Jivim, Jiveos que habitaban en Guivón..." (Yehoshua, capítulo 11, versículo 19)

Pasaron cuatrocientos años. Y en Guivón se desarrolla una de las guerras más terribles que hubo en Israel: desde el duelo entre los soldados de David y los soldados de Shaúl (Shmuel II capítulo 2). Y de nuevo, más tarde, una batalla sangrienta en Guivón - el rey David destituye a Yoav, jefe de estado mayor de su ejército, y nombra en su lugar a Amasá. En la rebelión de Sheba hijo de Bijrí, David envía a Amasá a reclutar a todo Israel durante tres días. Pero allí, en Guivón, Amasá encuentra su muerte (Shmuel II, capítulo 20).

La posición de Guivón la convirtió también en lugar de adoración a Dios. La última estación del Mishkán, el Tabernáculo fue Guivón, y allí estaba el altar mayor. Después de que Shlomó fuera coronado rey, fue a Guivón a ofrecer sacrificios, y allí tuvo la revelación divina (Melajim I, capítulo 3).

Y un último evento en Guivón: la batalla breve, y quizás no fue batalla en absoluto - entre Iojanán hijo de Kareaj e Ishmael hijo de Netaniá. Después de que Ishmael se llevara cautivo a todo el pueblo que quedaba en Ierushalaim, partió hacia la tierra de los amonim, amonitas, al este del Iardén, el Jordán. Iojanán lo persigue y lo encuentra en Guivón.

Se cierra el círculo sobre la ciudad de Guivón: la ciudad que vio a Israel en su esplendor, y fue la única que hizo las paces con Israel cuando este llegó de Egipto, ve a Israel en su miseria, cuando sale nuevamente al exilio en Egipto. Y entre estos dos fenómenos históricos, ascensos y caídas: duelo terrible, intrigas de corte real, y altar central sobre el cual se ofrecen sacrificios.

La ciudad de Guivón como que contempla al pueblo de Israel, y como que refleja sus vicisitudes.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Cortesía sitio DAAT.

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