Yejezkel se enfrentó a profetas que pudieron haber sido profetas verdaderos, e incluso guiar al pueblo por el buen camino, pero eligieron la mentira y extraviaron al pueblo.
El segundo grupo de falsos profetas con el que Yejezkel se enfrentó fueron aquellos que afirmaban tener profecía en su boca, pero en realidad eran "profetas de su propio corazón", "que siguen su propio espíritu sin haber visto nada", y "tienen visiones falsas y practican adivinación mentirosa". Es importante notar que Yejezkel los llama 'profetas' ("los profetas de Israel que profetizan", "los profetas viles" y "tus profetas, Israel") y es posible que fueran profetas verdaderos que se desviaron del camino y que tuvieran el potencial de recibir profecía de Dios, y por eso podían fácilmente inducir al pueblo al error. Si es así, queda aún más claro cuán compleja era la misión profética de Yejezkel: la dificultad de distinguir entre profetas verdaderos y falsos surgía, entre otras cosas, del hecho de que estos no eran dos grupos completamente diferentes en su esencia, y no era fácil distinguir entre ellos.
De las palabras de reprensión de Yejezkel, parece que estos profetas pudieron haber actuado de otra manera y ayudar en la lucha contra las mentiras que se difundían al pueblo: " No han subido a las brechas, ni han edificado un muro alrededor de la casa de Israel, para que pueda mantenerse firme en la batalla en el día del Señor” (Capítulo 13, versículo 5)
Esta reprensión contra ellos refuerza la comprensión de que estos eran profetas que tenían el potencial de decir al pueblo también palabras de profecía verdadera de parte de Dios. La gravedad de sus actos también se expresó en el hecho de que no actuaron solo en la tierra, y continuaron extraviando al pueblo incluso después del exilio de Yehoiajín.
Al dirigirse a los falsos profetas en Iehudá, Yejezkel enfatiza los resultados de sus acciones,“y parece que esta culpa también se dirige a los falsos profetas que actuaron en el exilio. Aquí Yejezkel utiliza una parábola que describe la construcción de un muro para ilustrar la manera en que logran extraviar al pueblo: el modo de estos profetas es que construyen un muro e incluso lo embellecen por fuera, pero en realidad está construido sin cimientos, y por lo tanto cuando hay clima tormentoso se caerá. En ese momento, quienes busquen el muro no lo encontrarán y sus constructores perecerán bajo sus ruinas. De esta manera Yejezkel se dirige a aquellos que crean expectativas falsas en el pueblo, y también describe el castigo de estos profetas:
"Así destruiré completamente la pared que han revocado ligeramente, y la arrasaré hasta la tierra, de manera que se descubra su cimiento, y se desplomará, y ustedes serán destruidos adentro de ella, y conocerán que Yo soy el Señor".
Editado por el equipo del sitio del Tanaj.
Gentileza sitio VBM de la Academia Rabínica “Har Etzion”.