En el capítulo 2 de la Megilát Ester, la reina oculta con firmeza su origen judío y su parentela siguiendo el consejo de Mardoqueo, una reserva estratégica que resultaría fundamental para la salvación de su pueblo. Los comentaristas vinculan esta notable discreción con el linaje de ambos personajes, pertenecientes a la tribu de Benjamín; una estirpe que heredó la virtud del silencio de su matriarca Raquel (quien calló para no avergonzar a su hermana Lea) y del rey Saúl (quien ocultó temporalmente su unción real). Esta cualidad identitaria se refleja de forma simbólica en la gema de Benjamín en el pectoral del Sumo Sacerdote (Joshen), el jaspe (yashpe), cuyo nombre se compone de las palabras yesh pe ("hay boca"), aludiendo al dominio propio de poseer la facultad de hablar pero elegir sabiamente la prudencia y el silencio.