En el trayecto hacia Shomrón, Yehú mató también a los 42 parientes de Ajaziahu y de ese modo exacerbó nuevamente el fanatismo, más allá del mandato que había recibido de los profetas. Por otra parte, fue muy cuidadoso de no atentar por error contra los inocentes fieles a Dios.
Casi 50 años de la Casa de Omrí-Ajav crearon una franja completa relacionada con el rey, tanto en Izreel como en Shomrón. Yehú quebró a los ancianos de Shomrón que estaban asustados, y ellos abatieron para él a los 70 hijos del rey, y enviaron a sus líderes a Izreel. No quedó resto alguno de la Casa de Ajav. Pero en el trayecto hacia Shomrón, Yehú mató también a los 42 “parientes de Ajaziahu” (versículos 13-14), y de ese modo exacerbó nuevamente el fanatismo, más allá del mandato que había recibido de los profetas, sin que intentara siquiera unir a los dos reinos.
No obstante, él fue muy cuidadoso de no causar daño por error a “los inocentes”, los fieles a Dios, que eran perseguidos por Izével o vivían como “marranos”. Por consiguiente, exigió alejarlos de la Casa del Baal (versículo 23), antes de la eliminación total, que fue ejecutada tras servir al Baal ante dos testigos fanáticos, siendo merecedores de morir.
Según la descripción, fueron eliminados solo aquellos que estaban plenamente relacionados con la Casa de Ajav, con el rey, la señora y con el culto al Baal, y la profecía en nombre de Dios le concedió un respaldo y una retribución-“ Por cuanto has obrado bien en hacer lo recto a Mis ojos.., hijos tuyos hasta la cuarta generación se sentarán en tu lugar sobre el trono de Israel” (versículo 30).sin embargo, transcurrido un tiempo, asomará un profeta de Israel y dirá en nombre de Dios-“ porque de aquí a muy poco Yo vengaré en la casa de Yehú la sangre de Izreel, y acabaré con el reino de la casa de Israel” (Hoshea, capítulo 1, versículo 4). ¿Acaso pueden ser explicadas dos profecías que se reflejan como realmente opuestas? (Deberemos aguardar a Hoshea).
El encuentro de Yehú con Yehonadav hijo de Rejav, el fanático del desierto, fue un encuentro entre dos polos. Yehonadav, en el futuro, habrá de ordenar a sus hijos que no tomaran vino, que no plantaran viñedo, que renunciaran al campo y a la casa, y que vivieran en carpas “para que vivan largo tiempo sobre la tierra donde ustedes peregrinan” (Irmiahu, capítulo 35, versículos 6-7)-¿Acaso habrá de perdurar el vínculo fanático entre la “secta del desierto” de entonces, y la nueva dinastía real de la Casa de Yehú?
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