Analizamos la respuesta de Job a su amigo Elifaz (capítulos 6 y 7), donde defiende la necesidad de expresar su inconmensurable sufrimiento frente a la rigidez teológica del castigo divino. Asimismo, contrasta la desesperación de Job con la reinterpretación espiritual del poeta medieval Yehuda Levi, y concluye destacando el valor terapéutico y sanador que tiene la sola presencia de los amigos en los momentos de desgracia, a pesar de sus reproches.