Dos caminos

Dos caminos

"El camino del necio es acertado en sus propios ojos; pero el que escucha el consejo es sabio" (Mishlei, Capítulo 12, Versículo 15)

Ya dijo que hay un camino recto ante el hombre pero su final son caminos de muerte. Pues hay un camino que parece al comienzo que es recto, pero el final del camino conduce a la muerte y la perdición, y hay un camino que parece al comienzo que está lleno de espinas y obstáculos pero conduce al lugar del Edén.

Pues el camino que elegiría el hombre de dejarse llevar por el vino en su carne y seguir los placeres corporales parece al comienzo recto y bueno, pero su final es muerte y perdición, pues la carne se agota y quien vive en los placeres muere antes de su tiempo; y el segundo camino — el espiritual — de aborrecer los placeres y apartarse de este mundo y andar por los caminos del alma, al comienzo está lleno de espinas pero conduce al Edén eterno.

Y he aquí que el necio que duda de los principios de la sabiduría y no cree en ellos no escuchará el consejo que le dice que aquel camino que le parece recto a sus ojos es camino de muerte, y solo su camino que le parece bueno por el momento — ese es el recto a sus ojos, y por eso se extravía del camino de la razón y "en la congregación de los difuntos reposará".

"Y el que escucha el consejo es sabio" — pero el sabio, que es quien reunió los principios de la sabiduría en su alma y se conduce según ellos, no andará por el camino que le parece recto a sus ojos, sino que escuchará el consejo de la sabiduría que le dará a conocer que ese camino tiene un final lleno de espinas, y elegirá el camino que no es recto al comienzo — que es el camino de la vida y la felicidad.

Malbim — Rabí Meir Leibush Ben Iejiel Mijal (1809-1879), nació en Polonia y falleció en Rusia. La mayor parte de sus años los pasó errante por Europa del Este y se desempeñó como rabino en varias ciudades. En su comentario a la Torá, "HaTorá VeHaMitzvá", trae los midrashim de la halajá y los analiza en comparación con el sentido literal de los versículos, con precisiones en la gramática del Tanaj.

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