Débora y Yehoshua

Débora y Yehoshua

La guerra de Débora no es solamente una guerra de defensa sino también una guerra para conquistar el valle. Yehoshua comenzó la guerra contra Yabín rey de Kenaan y Débora continuó la contienda. También el cántico de Débora, que recuerda el cántico de Yehoshua, nos indica acerca de la relación entre ambas contiendas.

El episodio de Débora representa un hito en el libro Shoftim (Jueces). Es esta la última guerra en el marco de la época, que no es solamente una guerra de defensa y liberación sino también una guerra de conquista. La guerra contra Yabín adquiere un modelo arcaico; Yabín, el rey de Kenaan y Sisrá capitán del ejército de Jatzor son conceptos antiguos. Ya han pasado varias generaciones desde que Jatzor fue conquistada e incendiada por Yehoshua y ya no hay allí cananeos, Yabín, o su abuelo por quien llevaba el nombre, fueron alejados de Jatzor hacia Jaroshet Hagoim.

De todos modos, el texto destacó sus antiguos apodos y le otorgó a esta guerra el significado y carácter de los primeros tiempos. Así relacionó nuestro episodio con el período de Yehoshua y enseñó que la guerra de Débora no tenía solamente el propósito de quitar la presión del cananeo, como lo hicieron todos los jueces con los que acechaban al pueblo de Israel, sino conquistar el valle y completar la lucha contra los cananeos. De aquí en adelante desaparecieron los cananeos del valle y del Tanaj, y no encontramos en el valle de Izreel ejércitos locales hasta la última guerra de Shaúl contra los pelishtim (filisteos).

Débora es la única jueza denominada profetisa, es la última de la época de los “Nefilim” (gigantes) de los conquistadores de la tierra. Ella sostuvo los bordes de su túnica y continuó su tarea. Toda la generación se aferra a la entrega total antigua, se elevaron en pos de nobles acciones y lograron un gran momento que ella expresó tras el milagro con un cántico importante. A pesar de la diferencia temporal entre Yehoshua y Débora ella con sus acciones completó la tarea de Yehoshua y la cerró con su cántico. El cántico “de los reyes de Kenaan” (Yehoshua capítulo 12) y el cántico “del sol detenido en Guivón” (Yehoshua capítulo 12, versículo 10) fueron completados por el gran cántico de Débora que concluyó y sintetizó todo el tratado de la conquista.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj, del libro “Oz Vaanavá-Iyunim beYehoshua veShoftim”, publicado por Midreshet Hagolán.

 

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