Combinación de fuerzas

Combinación de fuerzas

El reino eterno del pueblo de Israel solo puede surgir de la combinación entre la fuerza de supervivencia y estabilidad de Iehudá junto con la fuerza para rebelarse, cambiar y crear, la capacidad de recalcular el rumbo - la fuerza de Efraím.

Yejezkel toma dos palos vivos en sus manos, los coloca uno sobre el otro y milagrosamente se unen y se convierten en un solo palo vivo, floreciente y fuerte. La unión de los palos simboliza que las principales tribus reales de los dos reinos - Iehudá y Efraím - se convertirán en una sola tribu. La unión de los palos enseña que a pesar de la división del reino, todavía existe un denominador común y una fuerza de atracción que aspira a la unidad de los reinos, y gracias a esa fuerza Dios reunirá a los hijos de Israel de todas las tierras del exilio donde se encuentran de vuelta a su tierra, y se convertirán nuevamente en un solo pueblo con un solo rey. Según los Sabios, el rey mencionado al principio será el Mashiaj hijo de Iosef, quien purificará al pueblo de Israel de todas las impurezas, los ídolos y los pecados cometidos a lo largo de las generaciones. Y solo después de la purificación del pueblo y la rectificación de sus acciones merecerán recibir el reino eterno - el reino de la casa de David. El significado de la unión entre las dos tribus reales, Efraím y Iehudá, es la combinación de dos fuerzas: Iehudá es la tribu de la cual salió el reino eterno - el reino de la casa de David. Que con todas las tribulaciones por las que pasó su descendencia, siempre quedó un retoño que se levantaría y se sentaría en el trono del reino. Del otro lado está la tribu de Efraím, de la cual salió el primer rey del reino de Israel, Yarovam, quien fue el rebelde, el que se levantó, el que aspiraba al cambio, quien rompió el statu quo fuerte del reino de Shlomó. El reino eterno del pueblo de Israel unido bajo un solo rey y caminando siempre en el camino de Dios, solo puede surgir de la combinación entre la fuerza de supervivencia y estabilidad de Iehudá junto con la fuerza para rebelarse, cambiar y crear, la capacidad de recalcular el rumbo - la fuerza de Efraím.

Los referentes que escriben en esta sección son miembros de la organización NAJAT-Jóvenes Amantes del Tanaj, un Centro de Estudios del Tanaj para la Juventud.

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