Los hallazgos arqueológicos encontrados en diversas ciudades de la Shfelá, la llanura de Iehudá, mencionadas en la profecía de Mijá, coinciden efectivamente con el período de actividad del profeta en el siglo VIII a.e.c.
El profeta Mijá el Morashita profetizó desde su lugar de residencia en la Shfelá de Iehudá, y describe con notable precisión en su primera profecía las ciudades de los alrededores, con las cuales tenía un conocimiento geográfico claro y sobre cuyo futuro próximo y destructivo profetizó: Mareshá, Moréshet-Gat, Lajish, Adulam y otras. De su apellido "el Morashita" puede deducirse su lugar de nacimiento y residencia.
Dos ciudades cercanas entre sí llevan el nombre de "Mareshá" o "Moréshet", por lo que no está claro de cuál de las dos era oriundo el profeta Mijá. Mareshá, próxima al kibutz Beit Guvrin en la actualidad, es bien conocida por este nombre gracias a una inscripción del período helenístico hallada en el lugar. Moréshet-Gat, identificada en la investigación con Tel Goded, se encuentra a unos cuatro kilómetros al norte de la ciudad de Mareshá. En ambas ciudades se hallaron hallazgos arqueológicos que corresponden al período de actividad del profeta Mijá en el siglo VIII a.e.c.
La mitad de sus profecías están claramente dirigidas a la ciudad de Lajish, la más grande e importante de las ciudades de la Shfelá de Iehudá, donde "se han hallado las transgresiones de Israel" (versículo 13). La Lajish bíblica, Tel Lajish, era una ciudad administrativa central en la región, la segunda en importancia después de Ierushalaim, que reflejaba el poder en todas sus manifestaciones. En las excavaciones arqueológicas realizadas en los últimos 85 años en el sitio, emerge la imagen de una ciudad vibrante y próspera, en la que incluso residía un palacio de los reyes de Iehudá.
Para la actividad administrativa existen destacadas evidencias arqueológicas, entre ellas jarras del tipo "lameléj" (del rey) que servían para la recaudación de impuestos. Estas jarras llevaban en sus asas sellos impresos en escritura hebrea antigua con la inscripción "lameléj" (del rey), y el nombre de una ciudad donde presumiblemente se encontraban los almacenes reales: Hebrón, Mamshat, Zif o Soká.
En las excavaciones realizadas recientemente en la puerta de la ciudad se encontró un asa con el nombre de un alto funcionario de los días del rey Jizkiahu, llamado "Le-Nahám (Nahum) mi siervo", junto a jarras "lameléj" y recipientes curvados para la carga de grano.
Resulta evidente que su profecía se cumplió en el año 701 a.e.c., cuando el ejército asirio, bajo el mando de Sanjerib, sitió y conquistó la ciudad de Lajish y otras ciudades de la Shfelá de Iehudá, dejándolas en ruinas.
Escrito por: Saar Ganor – Autoridad de Antigüedades de Israel
Cortesía sitio 929.