Ante ustedes un fragmento de la hoja de estudio de "Matan Al HaPerek", en la que encontrarán énfasis y ampliaciones para el análisis y la profundización en el capítulo:
La persona exitosa debe cuidarse del desenfreno y de la embriaguez.
"No estés entre los borrachos de vino, ni entre los golosos comedores de carne; porque el que es beodo y comilón empobrecerá, y la somnolencia vestirá (al hombre) de andrajos" (Capítulo 23 Versículos 20-21).
Observen la canción de burla a los bebedores de vino (Capítulo 23 Versículos 29-35), las instrucciones de "Amenemope el egipcio" y las palabras de I. Zakovitch. Presten atención a las descripciones gráficas y detalladas del borracho. ¿Cuál es el gran peligro de la embriaguez?
Instrucciones de "Amenemope el egipcio", un manuscrito antiguo de Egipto:
No te acerques a la casa donde se bebe licor, y no se recogerán las palabras que salgan de tu boca. No sabrás lo que dices; caerás y tu cuerpo se hará pedazos, y nadie te tenderá la mano. Tus compañeros lo beberán (el licor) y dirán: "¡Echen fuera al borracho!". Y cuando vengan a buscarte para consultarte, tú estarás tendido en el suelo, como un niño pequeño.
(Grintz, Literatura del antiguo Egipto, pág. 153)
I. Zakovitch:
Nuestro poema es, pues, como una parodia de un canto de amantes, sobre la salida de la amada en busca del elegido de su corazón. El amado es para la amada como la botella para el borracho, y por él está dispuesto a arriesgarse e incluso a recibir azotes.
A primera vista, la respuesta del borracho refuerza la impresión de que nuestro poema habla en censura de la bebida. El bebedor es incorregible, como el necio del que no hay esperanza: "Aun cuando majares al necio en un mortero con el pisón, entre el trigo machacado, ni aun así se apartará de él su necedad" (Mishlei Capítulo 27 Versículo 22), y como el perezoso que responde a la pregunta: "¿Hasta cuándo, oh perezoso, te estarás acostado? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?" (Mishlei Capítulo 6 Versículo 9): "Un poco más de sueño, un poco más de adormecimiento, un poco más de cruzar las manos estando acostado" (versículo 10).
Por otra parte, parece que el borracho logra refutar los argumentos del sabio: no siente los golpes, y por tanto los golpes no le arrancaron el deseo del vino. Más aún, una actitud ambivalente hacia la bebida del vino la encontramos no solo en la respuesta del borracho, sino también en la adivinanza doble (y en especial en la adivinanza de la izquierda), y por supuesto al comienzo de la advertencia del sabio en el versículo 31, que es capaz de aumentar la tentación de beber. Y no solo eso: la separación entre la prédica del sabio y la respuesta del bebedor es parte de la ficción literaria. También las palabras del borracho fueron escritas por el sabio; él, y no otro, puso en boca del borracho la última palabra del diálogo, la respuesta contundente.
De aquí que no se pueda, pues, concluir y decir que nuestra composición es otra expresión de reprobación de la bebida del vino. Al contrario, lo positivo y lo negativo se entremezclan en ella, como corresponde a las palabras de los sabios, que no ven el mundo de manera simple, en blanco y negro, sino que lo examinan en su complejidad, en su variedad de matices.
Extraído del programa "Matan Al HaPerek"