¿Por qué precisamente el ayuno del quinto mes?

¿Por qué precisamente el ayuno del quinto mes?

La pregunta del pueblo sobre los ayunos se formula en el mes de Kislev, entonces ¿por qué la pregunta es sobre el nueve de Av y no sobre el diez de Tevet?

En los días del Retorno a Tzión y la construcción del Templo, el pueblo se pregunta si los ayunos por la destrucción del Templo anterior serán abolidos, y así el pueblo les pregunta a los Cohanim, los sacerdotes y a los profetas: "¿Debemos llorar en el mes quinto, absteniéndonos como lo hemos hecho durante tantos años?" (versículo 3).

El pueblo pregunta sobre el mes quinto, es decir, sobre el ayuno del nueve de Av. Lo que sorprende es que el pueblo formula la pregunta en el mes noveno, el mes de Kislev. ¿Por qué el pueblo está preocupado por el ayuno del quinto mes y no por el ayuno que está próximo a la fecha en que pregunta, el ayuno del diez de Tevet?

El Malbim (iniciales de su nombre: Meir Leibush ben Iejiel Michel, un Rabino comentarista de la Torá-1809-1879) propone que la razón es que el nueve de Av es más riguroso que los demás ayunos. De modo que si hay necesidad de ayunar en el nueve de Av, quizás también hay necesidad de ayunar en los demás ayunos; mientras que si no es necesario ayunar en el nueve de Av, entonces ciertamente no hay necesidad de ayunar en los demás ayunos.

Parecería que es posible proponer otra alternativa. Todos los ayunos excepto el nueve de Av representan el proceso de la destrucción. Cada uno de ellos es un peldaño adicional en la destrucción por la que se ayuna en el nueve de Av. Es decir, el ayuno del nueve de Av representa el punto culminante del proceso de la destrucción. Por eso el pueblo pregunta precisamente sobre el ayuno del quinto mes: ¿hay necesidad de ayunar el ayuno que representa el punto culminante del proceso de la destrucción, o acaso no hay razón para conmemorar la destrucción del Templo anterior?

El centro del debate aquí no está en si el ayuno es leve o riguroso, sino en la pregunta de qué representa el ayuno. El nueve de Av, a diferencia de todos los demás ayunos, representa la destrucción misma, como el punto máximo de la ruptura, y por eso es precisamente sobre él que corresponde preguntarse.

Resumido y editado por el equipo del sitio de Tanaj a partir de una clase impartida en las jornadas de estudio de Tanaj.

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