¿Por qué alejarse?

¿Por qué alejarse?

El maestro le pide al discípulo que se aleje de la mujer extranjera (no judía). ¿Quién es la mujer extranjera descripta en nuestro capítulo y por qué hay que alejarse de ella?

Nuestro capítulo se concentra en su totalidad en el alejamiento de la mujer extranjera. No es del todo seguro que se trate aquí de una mujer no judía o de una mujer prostituta. Es posible que se trate aquí de una mujer que seduce al joven para que traicione a la mujer de su juventud. El maestro le pide a su discípulo que se alegre con la mujer de su juventud como respuesta al alejamiento de la mujer extranjera y ajena: "¡Será tu fuente bendita, y te regocijarás con la mujer de tu juventud!" (Capítulo 5, Versículo 18). En realidad la mujer extranjera es cercana y por eso el maestro le pide al discípulo que se aleje de ella todo lo posible: "¡Aleja de aquella tu camino!, ¡no te acerques a la entrada de su casa!" (Capítulo 5, Versículo 8).

El alejamiento de la mujer extranjera se fundamenta en la mayor parte del capítulo con argumentos que despiertan temor en los oyentes. El maestro advierte al discípulo y le aclara que seguir a la mujer extranjera puede perjudicarlo. A pesar de que sus labios "destilan miel" (Capítulo 5, Versículo 3), su fin es "agudo como una espada de dos filos" (Capítulo 5, Versículo 4). El maestro continúa advirtiendo al discípulo y le dice que seguir a la mujer extranjera conduce a la muerte: "Sus pies descienden a la muerte, sus pasos conducen al sepulcro" (Capítulo 5, Versículo 5).

Pero junto con esas advertencias, el maestro no olvida mencionar que en definitiva la razón principal para el alejamiento es que hay que comportarse acorde a la palabra de Hashem: "Pues ¿por qué, hijo mío, has de entregarte (al amor) por la extranjera, y abrazas el seno de una ajena? Porque los caminos del hombre están delante de los ojos de Hashem y Él considera atentamente todos sus senderos" (Capítulo 5, Versículos 20-21). Aunque hasta ahora el discípulo no haya escuchado a sus maestros (Capítulo 5, Versículos 12-13), al último argumento está obligado a obedecer. El mandato de alejarse de la mujer casada no es un mandato humano, sino un mandato divino que proviene de Hashem, y quien no obedezca ese mandato: "El tal morirá por falta de instrucción, y por el exceso de su locura andará perdido" (Capítulo 5, Versículo 23).

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