En el capítulo 26 del libro de Mishlei aparecen varios proverbios y expresiones conocidos:
"אַל תַּעַן כְּסִיל כְּאִוַּלְתּוֹ פֶּן תִּשְׁוֶה לּוֹ גַם אָתָּה" (ד)
"No respondas al insensato según su necedad, no sea que tú también te iguales a él" (Capítulo 26 Versículo 4).
Este proverbio enseña que es preferible no responder a las palabras necias, para no "descender al nivel" de esa persona.
"כְּכֶלֶב שָׁב עַל קֵאוֹ כְּסִיל שׁוֹנֶה בְאִוַּלְתּוֹ" (יא)
"Como el perro se vuelve a su vómito, así el insensato repite su necedad" (Capítulo 26 Versículo 11).
Este proverbio describe a la persona que vuelve una y otra vez sobre los mismos errores y no aprende de ellos, como interpreta Metzudot: "Así como el perro, cuya costumbre es volver a comer el alimento que vomitó de su cuerpo, y no comprende que fue a causa de lo malo del alimento que lo vomitó —¿y para qué habría de comerlo de nuevo?—, así el insensato vuelve a cometer la necedad por la que ya tropezó, y no comprende".
"מַחֲזִיק בְּאָזְנֵי כָלֶב עֹבֵר מִתְעַבֵּר עַל רִיב לֹא לוֹ" (יז)
"(Como) quien agarra por las orejas a un perro, así es el que va pasando y se mete en la riña ajena" (Capítulo 26 Versículo 17).
Este proverbio advierte a la persona contra entrometerse en peleas que no le conciernen, como interpreta Metzudot: "Así como quien agarra a un perro por las orejas se provoca a sí mismo la mordedura del perro, así aquel que se llena de ira y furor para encolerizarse y enojarse por una pelea que no le concierne; pues cuando resulte dañado en este asunto, él mismo se lo habrá causado".
"פֶּחָם לְגֶחָלִים וְעֵצִים לְאֵשׁ וְאִישׁ מִדְיָנִים לְחַרְחַר רִיב" (כא)
"Lo que es el carbón para las brasas, y la leña para el fuego, eso es el hombre rencilloso (propenso a enfadarse) para encender la contienda" (Capítulo 26 Versículo 21).
El significado de la expresión "lejarjer riv" (encender la contienda) es provocar conflictos innecesarios.