Preguntas de Abarbanel, Números 17

Preguntas de Abarbanel, Números 17

“Y le dijo el Eterno a Moisés: Dile a Eleazar hijo del sacerdote Aharón, que aparte los incensarios quemados... de estos pecadores contra sus propias almas y haréis láminas con las que revestirás el altar, pues se hizo con ello ofrenda al Eterno, quedando santificados y servirán de recordación para los hijos de Israel.   ... Pero al día siguiente toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aharón diciendo: ´ Vosotros enviasteis a la muerte al pueblo del Eterno ´.

(Números 17,1-8)

Nota: Este suceso se da después del trágico evento donde la tierra se abre y traga a Koraj y su séquito, quemando también a los 250 hombres que retaron a Moisés trayendo el incienso.

Pregunta: ¿Por qué ordenó D-s utilizar estos utensilios de los rebeldes para revestir el sagrado altar? ¿Cómo es que el pueblo se atrevió a culpar a Moisés y Aharón por la muerte de Koraj y su gente después de haber presenciado tales milagros? ¿Por qué aún después de estos relatos ofrece D-s hacer una prueba más (la de las varas) para demostrar que Aharón y su familia eran los escogidos para el trabajo sacerdotal?

Respuesta:

Abarbanel explica con respecto al recubrimiento de los incensarios sobre el altar, que los actos por sí mismos no pueden juzgarse como buenos o malos sino por la intención que llevan detrás.  En este caso, el traer el incienso para D-s no representa la falta, sino que el desvío se nota al percibir la perversa intención de retar a Moisés en su liderazgo y cuestionar la sagrada posición de Aharón.  La razón, pues, de mostrar estos utensilios cubriendo el altar, es precisamente el hacer recordar a todo el pueblo este trágico hecho y que no vuelva a suceder.

Ahora bien, cuando el pueblo vio lo que se estaba haciendo con estos incensarios, pensaron que estas personas habían muerto como hombres justos y piadosos, y la razón de su muerte era por haber traído incienso fuera del Tabernáculo y utilizado fuego extraño como pasó anteriormente con los dos hijos de Aharón (Lev. 10) . Es por ésto que responsabilizan a Moisés de haber instruido a estos 250 hombres realizar este rito.

El texto continúa relatando que tras estas intrigas que se generaron en el pueblo, D-s le ordena a Moisés que realice una prueba definitiva en la que los hijos de Israel se den cuenta finalmente que Aharón y su descendencia eran los elegidos para el sacerdocio: Cada príncipe de tribu debía traer su vara, escribir su nombre en ella y depositarla en el Tabernáculo.

A final de cuentas, la Torá relata que la vara de Aharón no sólo sacó retoños sino que floreció, y de ella brotaron almendras.  Abarbanel explica que cada uno de estos milagros tiene un significado: El hecho de haber florecido (En hebreo se describe utilizando la palabra "Tzitz"), representa que a Aarón le pertenece el "Tziz" (que es uno de los ornamentos que debe llevar el sumo sacerdote en la frente).  Por otro lado, el hecho de que la vara diera almendras (shakéd en hebreo), significa que también su simiente es elegida para este servicio sagrado con prontitud (shokéd en hebreo).

De todo ésto aprendemos una base fundamental en educación y liderazgo: en muchas ocasiones pensamos que para imponer una idea o doctrina se requiere de firmeza y rigidez; sin embargo muchas veces se logra transmitir mejor utilizando medios más delicados como una flor y sutiles como un fruto.  Tras ésto, la posición de Aharón y su familia fue aceptada, querida y admirada por todos.

 

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