Ante ustedes un fragmento de la hoja de estudio de "Matan Al HaPerek", en el que encontrarán una compilación de comentarios sobre el versículo que aparece en nuestro capítulo: "Como en el agua, rostro corresponde a rostro, así el corazón de un hombre a otro" (Capítulo 27 Versículo 19).
"Como en el agua, rostro corresponde a rostro, así el corazón de un hombre a otro" (Capítulo 27 Versículo 19) —
Rashi (acrónimo de Rabí Shlomó Itzjaki, rabino y destacado comentarista bíblico francés, 1040-1105): "como estas aguas: el rostro que tú les muestras es el que ellas te muestran. Así el corazón del hombre para con el hombre, su compañero: según lo que una persona sabe que su compañero la ama, así le muestra ella el rostro" (véase Midrash Mishlei 27:19).
Ralbag (Rabí Leví Ben Guershon, Rabino y filósofo francés, 1288-1344): "como el agua, el rostro: he aquí que, así como en el agua se graban los rasgos del rostro de quien mira en ella, y ese reflejo vuelve a su vista de modo que ve en ella la figura de su rostro, así ocurre con el corazón del hombre para con el hombre; pues el hombre capta la esencia de su forma por aquello que de ella emana, y a partir de esa emanación el corazón del hombre vuelve a verse a sí mismo en él. Y esto queda explicado a partir de lo que dijimos en el Libro del Alma y en el primer tratado del libro Las guerras del Señor (Miljamot Hashem). Allí se explicó cómo el hombre concibe esta facultad que posee para la captación de los inteligibles, abstracta y despojada de los inteligibles".
Rabí Iosef Kimhi: "'Como en el agua, rostro corresponde a rostro, así el corazón del hombre para con el hombre': así el corazón de la persona comprenderá si el corazón de quien la ama está bien dispuesto hacia ella. Si su corazón está bien dispuesto hacia el otro y es puro en su amor, sabrá que el corazón de quien lo ama está igualmente dispuesto hacia él. Y dijo en verso: 'Cuando quieras conocer a quien te ama en su corazón, y a quien miente y engaña, pregunta a tu corazón, pues él será para ti como un adivino, y con él practicarás la adivinación'. Y dijo uno de los comentaristas que hay en el mundo quien tiene el corazón puro en el amor a una persona y, sin embargo, le aconseja el mal, y su amor está en lo manifiesto y no en lo oculto; mientras que el otro lo ama de corazón y de alma. Y su interpretación es que la parábola habla acerca de la deslealtad de las personas; dice: 'como en el agua, el rostro frente al rostro': todo el tiempo que una persona está de pie sobre el agua, ve allí su rostro, y en cuanto se aparta, la figura del rostro desaparece del agua, no permanece allí ni un instante. Así el corazón del hombre para con el hombre: todo el tiempo que esté allí, delante de él, le guardará amor, y cuando se marche, se marchó el amor y no se preocupará más por él; y esto es 'como en el agua el rostro frente al rostro': todo el tiempo que veas en el agua tu rostro, sea hermoso o feo, tal como es lo verás en el agua. Y así tampoco hallarás entre las personas, uno de entre mil, un amor perfecto".
Rabí Iosef ibn Caspi (Rabí Iosef Caspi, comentarista bíblico francés, 1297-1340): "'como el agua, el rostro': se trata de aguas preparadas artesanalmente, que se hallan en poder de los reyes y las reinas para lavarse el rostro, como el agua de rosas y otras semejantes, que pulen, alisan y mejoran el semblante (según Mishlei 17:22), así hace el corazón del hombre para con su dueño; en el sentido de 'el corazón alegre mejora el semblante' (ibíd.)".
Extraído del programa "Matan Al HaPerek"