Recipientes rotos

Recipientes rotos

Dos profecías en los capítulos que tenemos ante nosotros utilizan el motivo del recipiente roto, pero las conclusiones en ambos casos son opuestas.

En el capítulo 19, Irmiahu transmite la profecía "de la botella", rompe la vasija de barro ante el pueblo y luego dice: "Así dice el Señor de los ejércitos: De esta manera romperé a este pueblo y esta ciudad" (capítulo 19, versículo 11). En el capítulo 20 se describe que, como consecuencia de esta profecía, Pashur encierra a Irmiahu en el cepo (=casa de tortura). Debemos entender qué hay de tan especial en esta profecía por la cual Irmiahu "merece" ser encarcelado en el cepo.

Observemos que la profecía del capítulo 19 hace referencia a la profecía "de la casa del alfarero" del capítulo 18: "Así romperé a este pueblo y esta ciudad como se rompe una vasija del alfarero, que no puede recomponerse más..." (capítulo 19, versículo 11). Según la profecía del capítulo 19, Dios romperá la ciudad y no habrá recuperación para ella, así como no se puede unir y reparar un recipiente roto.

En el capítulo 18, el profeta se refiere de manera diferente al recipiente roto: "Y la vasija que hacía de barro se echó a perder en la mano del alfarero; y él volvió a hacerla otra vasija distinta, como le pareció bien al alfarero hacerla" (capítulo 18, versículo 4). La profecía del capítulo 18 enfatiza que incluso si el recipiente se rompe, el alfarero puede volver y producir otro recipiente, uno nuevo.

De hecho, las profecías de los capítulos 18 y 19 utilizan el mismo motivo, pero expresan procesos diferentes. En el capítulo 18, el profeta presenta que todavía hay lugar para el arrepentimiento: "...He aquí que Yo dispongo el mal contra vosotros, y tramo un designio contra vosotros. Vuelvan, pues, cada cual de su mal camino..." (capítulo 18, versículo 11) mientras que en el capítulo 19, el alfarero no preparará un nuevo recipiente, sino que castigará al recipiente: " He aquí que voy a traer sobre esta ciudad y sobre todos sus arrabales, todo el mal que he pronunciado contra ella, por cuanto han endurecido su cerviz, para no escuchar Mis palabras" (capítulo 19, versículo 15).

La totalidad de esta profecía frente a la profecía anterior es lo que probablemente provocó que Pashjur viniera contra Irmiahu y lo pusiera en el cepo.

 

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